El Zamora se presentará el domingo en Riazor con ocho bajas: Juanan, Adri Herrera y Coque por lesión; Mapisa y Mese, que se encuentran con sus selecciones; y Astray, Abel y Parra, que continúan con problemas físicos. Será una nueva oportunidad para que los menos habituales del equipo rojiblanco tengan minutos, tal y como expresó su entrenador, David Movilla. “Me gustaría tener a todos, pero mientras tenga once para jugar, no me voy a quejar”, comentó el técnico.

Respecto a cómo afrontan el encuentro frente al Deportivo, Movilla dejó claro que necesitarán ir al límite para superar el partido. El entrenador insistió en que es “complejo” encontrar una clave para la victoria, pero tiene claro que quiere un Zamora fiel a sí mismo: “Intentaremos ser nosotros, ser protagonistas, llevar la iniciativa ante un rival con grandes capacidades y futbolistas que han vivido partidos de esta necesidad e incluso mayor. Necesitamos ser mejores de lo que hemos sido las últimas semanas, con más descaro, personalidad y defender mejor”.

Movilla espera un buen Dépor ante el que quieren dar el mejor nivel, pero sabe que los coruñeses se juegan mucho y se lo pondrán muy complicado.