El Deportivo esquivó contra el Pontevedra el fantasma del doble descenso que lo acechó en la primera fase de la competición. Desde entonces inició una escalada que lo llevó a soñar con colarse en el play off de ascenso cuando ya lo había dado por perdido. Se quedó a las puertas, pero esa inercia le ha permitido arrancar con ventaja la segunda parte del campeonato. Solo el tropiezo contra el Langreo emborronó una trayectoria que lo ha llevado a ascender posiciones hasta colocarse tercero en una clasificación virtual del Grupo 1.

Con 35 puntos después de la victoria frente al Numancia en Riazor, el Deportivo se ha colocado por delante de cuatro equipos encuadrados en el subgrupo que pelea por clasificarse para el play off de ascenso a Segunda División. Cultural Leonesa (34), Celta B (34), Zamora (34) y Unionistas (33) figurarían por detrás en una hipotética clasificación de los 20 equipos que conforman el Grupo 1. Solo el Burgos (44) y el Valladolid Promesas (36) aventajan a los blanquiazules después de 21 jornadas disputadas y tras la reacción experimentada por el Deportivo.

El conjunto de Rubén de la Barrera se quedó a las puertas de disputar la fase ascenso, a un punto de distancia, que ha limado en las tres jornadas que se han disputado de la segunda ronda de la competición. Los rivales que se ha encontrado son a priori más débiles de los que conforman el subgrupo que aspira al play off, pero ha conseguido adelantar a los tres con los que coincidió en la primera fase (Celta B, Zamora y Unionistas).

El Deportivo ha crecido a partir de una fórmula que ha explotado con mayor o menor éxito desde aquel compromiso frente al Pontevedra en Riazor en el que se jugó la temporada. Rubén de la Barrera buscó potenciar la presión en campo contrario como método para solucionar las problemas ofensivos del equipo.

Funcionó contra Celta B y Zamora, pero menos contra el Marino de Luanco y el Langreo. El equipo expuso entonces las carencias que mantiene en la plantilla, especialmente las relacionadas con la construcción del juego.

El partido del domingo contra el Numancia se presentaba así como una prueba más de madurez para el conjunto de Rubén de la Barrera. Lo solventó de manera irregular, con tramos de dominio claro y otros en los que sufrió ante un rival con argumentos limitados pero a la vez muy claros. Expuso recursos para transitar con el balón, pero no dio la impresión de poder desnivelar el marcador en cuanto los sorianos consiguieron el gol del empate.

La victoria final le permite al Deportivo espantar las dudas que surgieron después del tropiezo con el Langreo y al mismo tiempo tomar distancia con la tercera plaza en la clasificación del subgrupo.

El conjunto blanquiazul dispone ahora de cuatro puntos sobre el Numancia cuando faltan tres partidos por disputar para la finalización del campeonato. Tendrá que asegurar una de las plazas en la Primera Federación disputando dos de ellos lejos de Riazor, el primero contra el Marino.

El Marino, próximo rival, un punto en tres jornadas

El Deportivo visitará el domingo al Marino de Luanco, por ahora el equipo que menos puntos ha obtenido en la segunda fase en el subgrupo. Los asturianos visitaron Riazor en la primera jornada y cayeron por 1-0, con un tanto de penalti transformado por Miku. El conjunto asturiano logró después un empate contra el Compostela y cayó el pasado fin de semana contra el Racing de Ferrol. El equipo que dirige el exjugador deportivista Manel se ha quedado ya sin opciones de clasificarse para la Primera Federación, por lo que encara tres partidos de trámite. El peligro para el conjunto de Rubén de la Barrera será la motivación del Marino en una cita de esas características. El aliado de los asturianos será además su campo, un Municipal de Miramar parecido a esos terrenos en los que el Deportivo se ha encontrado las mayores complicaciones a lo largo de la temporada. Pasó apuros contra el Coruxo y más recientemente ante el Langreo, aunque en césped artificial.