El intento de crear una Superliga europea ha sido una constante en el continente desde comienzos de siglo. Ninguna de las intentonas, sin embargo, estuvo tan cerca de materializarse como la impulsada estos últimos días por 12 grandes clubes españoles, ingleses e italianos. Antes hubo otros proyectos, planteados también como un desafío al poder casi totalitario ejercido por la UEFA, y en uno de ellos jugó un papel protagonista el Deportivo.

Fue en el año 2000, con el conjunto blanquiazul convertido en uno de los referentes del fútbol europeo. “Algo así ya es antiguo”, recuerda el por entonces presidente deportivista, Augusto César Lendoiro. “Lo vivimos de forma muy activa, porque el Deportivo había sido campeón de Liga, viajaba en los primeros puestos durante muchos años”, añade.

La iniciativa partió del coruñés Carlos García Pardo, que la ideó para la empresa Dorna —actual organizadora del Mundial de motociclismo— bajo la denominación de European Golden Cup. “Yo le conocía, y él empujaba para que el Deportivo estuviera también en esa Superliga, que tenía otro nombre”, puntualiza Lendoiro.

El objetivo por entonces no era muy diferente al que promovieron ahora 12 clubes importantes del continente con Florentino Pérez a la cabeza: liberarse de las ataduras que imponía la UEFA. “El problema venía derivado de que la UEFA dominaba prácticamente en su totalidad las cosas, no solamente vendía los derechos que generábamos los clubes, sino que también cuando llegaban los partidos se hacían con el propio estadio, eran unas exigencias muy importantes”, reflexiona el expresidente deportivista.

Los clubes buscaron fórmulas de garantizar unos ingresos que por entonces recibían en función del criterio del máximo organismo del fútbol europeo. “Los equipos se rebelaron un poco contra esa situación y de ahí partió la posibilidad de entrar en una competición nueva, en donde al Deportivo, por los niveles en los que por entonces se movía, le correspondía un lugar”, argumenta Lendoiro.

El expresidente blanquiazul presume de que el club coruñés fue pionero en unas reclamaciones que estos días tomaron fuerza de nuevo entre los principales equipos europeos. “El Deportivo fue de los que entonces sacó la bandera, trabajó duramente en esos temas contra la UEFA, porque había una especie de pequeña, o gran, tiranía en el mundo fútbol, en el que había que hacer exactamente lo que ellos dijeran con los jugadores”, subraya. “20 años después volvemos a encontrarnos con eso, que quedó mal resuelto porque no se aprovechó”, lamenta Lendoiro.

Aquel proyecto quedó olvidado en un cajón por la falta de empuje financiero, según el expresidente, a pesar de que incluso estaba planeado el sistema de competición. Era un formato “semicerrado” , parecido al que estos días levantó ampollas entre las aficiones y terminó tumbando el órdago lanzado a la UEFA. “La competición aquella era relativamente distinta, pero no muy distinta. Se contaba con los conjuntos históricos del fútbol europeo, como el Ajax, que ahora no estaba, o el Benfica”, apunta Lendoiro. “Estaba la posibilidad de que estuviera uno de los históricos rusos como el Spartak de Moscú. Era una competición semicerrada, igual que ahora pero de forma distinta, había la posibilidad de ascender y de descender, pero de forma muy limitada”, rememora sobre aquella frustrada Superliga con el Deportivo.