El Deportivo buscará el domingo contra el Langreo asegurar una plaza la temporada que viene en la futura Primera RFEF e iniciar así su asalto al fútbol profesional tan solo un peldaño por debajo. La meta inmediata será regresar a Segunda División, a pesar de que los recursos no podrán igualarse a los de esta campaña. La mirada del máximo accionista (Abanca) está puesta en un proyecto a largo plazo que permita al equipo volver a Primera y así recuperar su inversión. Así resumió ayer el presidente, Antonio Couceiro, los planes de futuro de la entidad financiera.

El dirigente blanquiazul se refirió a la posibilidad de la llegada de nuevos accionistas que adquieran parte de los títulos que posee el banco actualmente (algo más del 76% del capital social). “Es evidente que antes de poder pensar en alguna decisión de ese tipo, es necesario generar ese valor para recuperar la inversión”, reflexionó Couceiro en un coloquio organizado por la Asociación de Periodistas de Galicia.

Antes de pensar en vender y así recuperar parte de la inversión efectuada, Abanca necesitará que el club regrese al fútbol profesional. El escenario más atractivo es que el Deportivo vuelva a militar en Primera División, tal y como reconoció el presidente. La entidad financiera, de acuerdo a las palabras de Couceiro, parece tenerlo asumido y por eso se ha comprometido con un proyecto a largo plazo sea cual sea el punto de partida, incluido que el equipo tenga que competir el curso que viene en la Segunda RFEF.

“Creo que en estos momentos, hasta que el Deportivo esté en Primera, es imposible que Abanca pueda recuperar una parte importante de su inversión”, reflexionó Couceiro. “En este momento existe un compromiso de apuesta a largo plazo. Cuando un empresario apuesta por un proyecto a largo plazo tiene que estar preparado para momentos difíciles. Abanca está dispuesto a apostar todo lo necesario para llegar a Primera División y recuperar parte de lo que ha invertido”, subrayó el presidente.

El futuro de la plantilla

Couceiro confirmó que se producirán cambios en el equipo, tal y como adelantó tras la asamblea de accionistas, pero descartó un ajuste drástico y se negó de nuevo a pronunciarse sobre el futuro del director de fútbol, Richard Barral. “Habrá un pequeño ajuste salarial en algún caso. No va a ser una reestructuración organizativa”, manifestó, aunque admitió que algunos jugadores ya han pedido salir. El presidente señaló que el área deportiva se encuentra trabajando en el proyecto basado en la cantera y confesó que su modelo sería el del Athletic, aunque no circunscrito a una región.

Antonio Couceiro también se pronunció en el coloquio sobre el caso Fuenlabrada y fue más contundente que en otras ocasiones. El presidente deportivista afirmó que la “herida sigue abierta” y sostuvo que el conjunto madrileño debió ser sancionado. “Lo que hizo no tenía cabida en el fútbol profesional”, manifestó. “El Deportivo fue maltratado”, añadió el presidente.