Diego Villares, con el trofeo Estrella Galicia al mejor jugador blanquiazul de la temporada en la mano, espera que este Deportivo que ha acabado la temporada al alza sea punto y seguido. Y la primera piedra es la renovación de Rubén de la Barrera. “Confiamos en que el míster siga. Hay una idea de continuidad que se transmite en el grupo. La gente está contenta y quiere hacer un buen año”, apunta de la temporada 21-22 el mediocentro, que en tan solo seis meses ha conseguido ser el predilecto de los aficionados coruñeses al imponerse en la votación final a Mujaid, Álex Bergantiños y Keko.

Villares, de momento, se adapta a su nueva vida como uno de los referentes del Deportivo que viene. Aún pasa “desapercibido” por la calle, para el gran público, y si es por él, se vincularía todavía más al club que le ha dado la alternativa en Segunda B. Tiene contrato hasta junio de 2022 tras renovarlo por un año al darle ficha profesional, aunque se muestra abierto a ir más allá en esta unión porque como en el Dépor “no se está en ningún sitio”.

El fabrilista es la avanzadilla de un proyecto de la cantera que anhela que posibilite que todos esos jugadores formados en Abegondo estén “más cerca” del primer equipo. El de Vilalba admite que le ha ido “de cine” el rol encomendado por el técnico entre Álex Bergantiños y un tercer mediocentro.