El Deportivo ultima la ronda de contactos con los candidatos a relevar a Rubén de la Barrera en el banquillo de Riazor y tomará pronto una decisión, en lo que queda de semana o a principios de la próxima. Esa es la idea que transmitió el club a los principales aspirantes, Yago Iglesias y Borja Jiménez. El Dépor mantuvo conversaciones con más técnicos —ayer con el exblanquiazul Walter Pandiani, mientras que David Movilla, renovado por el Zamora, prefiere no referirse a un posible interés desde A Coruña— pero el ribeirense y el abulense parecen los mejor colocados. Esperan noticias de manera inminente sin tener la certeza de cuál será el elegido. El consejo de administración deberá dar el visto bueno final, si bien la opinión del director general, David Villasuso, y del nuevo secretario técnico, Carlos Rosende, tendrá un gran peso. Ambos se han encargado directamente de ese casting en busca del entrenador ideal para hacer del Dépor un equipo protagonista en Primera RFEF y, sobre todo, ganador. Fútbol combinativo y buen trato de balón, el anhelo de De la Barrera y que también es el sello característico de Iglesias y Jiménez.

Así lo ratifican quienes mejor los conocen, como el director deportivo del Compostela, Manuel Castiñeiras, quien se fijó en Yago Iglesias hace cinco años y lo reclutó para San Lázaro pese a bajar a Tercera con el Noia; o el veterano lateral Gorka Kijera, actualmente en las filas del Real Unión de Irún, que capitaneó al Mirandés que subió a Segunda de la mano de Jiménez.

“Yago todo lo basa en ser protagonista con la pelota. Su idea de juego está enfocada principalmente a eso —recalca Castiñeiras—. Tiene muchísimas variantes ofensivas que sabe transmitir y enseñar a los jugadores para tener muchos recursos a la hora de atacar. No es solo que los tenga en la cabeza sino que es capaz de hacérselos ver y entender a los futbolistas”. Mucho toque para someter a los rivales, algo que también ha caracterizado a otro técnico muy joven como Borja Jiménez, artífice de sendos ascensos a Segunda, hace dos años con el Mirandés y la pasada campaña con el Cartagena. Según Kijera, al abulense “le gusta el juego de pases, que el equipo juegue el balón desde atrás, sin descartar que si hay que pegar un balonazo, pues hay que darlo, pero partiendo de esa base de que si se puede jugar, hay que hacerlo”.

“Otra característica que tiene Borja —añade el exjugador del Mirandés— es que estudia muy bien al rival y prepara los partidos sabiendo cómo se puede evitar que te hagan daño y cómo hacérselo tú. Sí le gusta el toque, pero también hace hincapié en el estudio del rival y en preparar bien los partidos, siempre intentando tener el balón pero introduciendo pequeños matices que hacen que cada partido tenga su detallito”. Kijera resalta la “variedad” de esquemas en el repertorio de Borja Jiménez, partiendo de un 4-2-3-1, pasando por un 4-3-3 e incluso llegando a un 4-4-2 “con rombo en el centro del campo”. “Variaba mucho”, recuerda el lateral.

También es amplio el abanico de Yago Iglesias, quien en su última etapa en el Compos ha apostado sobre todo por un 4-1-4-1, aunque a sus órdenes los santiagueses también formaron con un 4-2-3-1, con un 4-4-2 e incluso en ocasiones con un 3--5-2. “A medida que avanzan las semanas va trabajando diversos sistemas para que los jugadores conozcan las movilidades. Hasta que lo tiene bien trabajado, no lo utiliza. No va a improvisar nunca”, zanja Manuel Castiñeiras. “Es capaz de hacer jugar bien a un equipo en septiembre pero en febrero va a jugar todavía muchísimo mejor. Va incorporando cosas a medida que avanza la temporada para que el equipo vaya progresando”, añade el director deportivo del Compos, quien intentó, sin éxito, convencer a Yago Iglesias para que siguiera otro año más en San Lázaro: “Entendió que aquí había acabado su ciclo. Lo puedo entender, lo respeto y, a partir de ahí, le deseo lo mejor”.

Yago Iglesias, con el Compostela Carlos Peteiro

Rodri y Otero, en la agenda del ribeirense

En caso de que Yago Iglesias sea finalmente el elegido para dirigir al Dépor, le gustaría contar en su equipo técnico con el segundo entrenador que tenía en el Compostela, Rodri Veiga, así como con su preparador físico en el conjunto santiagués, Álex Otero. Rodri es la primera opción del Compos para ser el sustituto de Iglesias y el club aguarda a conocer si aceptará ese reto o bien si optará por seguir siendo la mano derecha del ribeirense en otro equipo. Borja Jiménez, por su parte, también está a la espera de la decisión del Deportivo y, de momento, todavía no se plantea cuáles serían sus ayudantes. Cuando Rubén de la Barrera llegó en enero a Riazor, el club reincorporó al preparador físico Julio Hernando y al técnico José Manuel Martínez, Secho, para formar su equipo de colaboradores más directos. Tanto Jiménez como Iglesias están a la espera de que el club decida por cuál se decanta, conscientes de que desde A Coruña ha habido conversaciones con otros técnicos, por lo que no son los únicos aspirantes. David Movilla, que renovó con el Zamora, evita dar ninguna información sobre un posible interés del Dépor “por respeto” tanto a su club como al coruñés.