En plena polémica por el estado del césped de La Cartuja, escenario de los primeros partidos de la selección española en la Eurocopa, el Deportivo mima el verde de Riazor para que sea una alfombra desde la que poder impulsarse hacia el objetivo del ascenso a Segunda. El pasado 29 de mayo comenzaron los trabajos que está realizando Calfensa, la nueva empresa contratada por el club para los servicios de preparación y mantenimiento del terreno de juego del estadio, y que también está regenerando los campos 2 y 3 de Abegondo. Este año se está realizando una actuación más importante de lo habitual en Riazor, que incluye el levantamiento y preparación del terreno, así como el resembrado de toda la superficie.

Las máquinas de Calfensa, durante los trabajos de descompactado previos a la siembra. | // RCD

Primero se retiró toda la planta que había, tanto la buena como las malas hierbas, incluidas las semillas que estaban en el sustrato y también una porción de ese sustrato que estaba contaminada, bajando unos 25 milímetros respecto a la superficie. Una vez retirado todo ese material, se procedió a descompactar el terreno para permitir la correcta evacuación del agua y se aportó un sustrato limpio, así como material virgen para renovar ese sustrato. Antes de sembrar la nueva planta, se aportaron enmiendas cálcico magnésicas para mantener el pH en los niveles adecuados, en los que la planta se desarrolla mejor y es capaz de aprovechar de forma óptima todos los fertilizantes. El 4 de junio se sembraron las nuevas plantas, “raigrás inglés mezclado con poa pratense”, según detalla el director técnico de Calfensa, Ramón Losada, “exactamente las mismas especies y variedades que en el Anxo Carro”, de cuyo mantenimiento también se encarga la empresa gallega.

La planta sembrada en Riazor ya ha germinado y ronda los 5 centímetros de altura. En total, los trabajos durarán “aproximadamente nueve semanas”, con vistas a que el campo esté en perfectas condiciones para estrenarlo en agosto en el Teresa Herrera. En principio será una superficie de juego llamada a marcar diferencias en una categoría como la Primera RFEF, con estadios mucho más modestos a todos los niveles, y que debería permitir al equipo de Borja Jiménez desplegar su mejor versión en casa. “Por los campos que conozco de los rivales del Deportivo, entiendo que Riazor, evidentemente, es otra cosa. El estado del césped va a ser mejor y ya no digo nada las instalaciones. El cambio es enorme”, concluye Losada.