La tradicional visita del Deportivo a A Magdalena, todo un clásico en el calendario veraniego blanquiazul, genera siempre una enorme expectación en Vilalba, sede de una de las peñas deportivistas más antiguas, pero este año el interés es todavía mayor en la localidad debido al regreso a casa de Diego Villares. El centrocampista vuelve por la puerta grande, convertido en uno de los grandes activos de la actual plantilla del Dépor tras haber destacado con el primer equipo desde el pasado mes de enero, cuando dio el salto desde el Fabril.

Desde el primer momento se convirtió en uno de los fijos para Rubén de la Barrera y ahora, con Borja Jiménez al mando, está llamado a ser uno de los jugadores más importantes pese a la gran competencia en el puesto de mediocentro. Mañana todos sus paisanos lo recibirán con los brazos abiertos antes y después del primer amistoso de la temporada, el que enfrentará al Racing Villalbés y al Deportivo (19.00 horas), aunque solo 500 privilegiados podrán verlo en acción sobre el césped de A Magdalena.

“Todo el mundo tiene ganas de verlo. Seguro que levanta expectación”, avanza el actual técnico del conjunto lucense, Simón Lamas, feliz de reencontrarse con el joven. “Es un chaval muy querido por todo el mundo”, añade el entrenador, que lo dirigió primero en juveniles y más adelante, en 2019, durante el semestre que Villares regresó cedido al Racing Villalbés desde el Fabril. Lamas recuerda la trayectoria “de menos a más” del centrocampista del Deportivo en la cantera rojiverde.

LA EXPLOSIÓN, "EN CADETES"

Desde niño fue poco a poco progresando a su paso por las diferentes categorías dentro del club, pero “en su segundo año de cadetes es cuando pega un desarrollo físico importante y empieza a destacar más”. Coincide Paco Ruiz, que siguió el crecimiento de Villares durante los ocho años que fue presidente del Racing Villalbés, cargo que ocupó hasta el pasado mes de junio. “No es un chico que destacara muchísimo de pequeñito. El gran salto lo dio el segundo año de cadete y luego en juveniles. Ahí fue cuando explotó, por decirlo de alguna manera”, resume el exdirigente.

Tanto a Lamas como a Ruiz no les sorprende lo rápido y bien que Villares ha encajado en el primer equipo del Deportivo. “Se adapta muy bien a todo, a todas las situaciones —argumenta el técnico—. Es muy tímido fuera del campo, pero eso lo aparca en los límites del terreno de juego y dentro asume la responsabilidad sin ningún problema. No se arruga. Al Deportivo le vino muy bien el ritmo físico que tiene en la presión, su capacidad para adaptarse a los esfuerzos de alta intensidad en la recuperación y en las transiciones. Rápidamente la gente se dio cuenta del tesoro que tenía en las manos y sentirse apoyado también le vino bien”. Ahora empezará la temporada plenamente integrado en el primer equipo blanquiazul. “Esperemos que sea el año de su consolidación —desea Paco Ruiz—. Tiene capacidad de sobra para seguir ahí y ser importante en el Dépor”.

El expresidente se alegra mucho por él, porque salió de la cantera del Racing Villalbés y también, y especialmente, por la calidad humana del centrocampista. “Cualquier cosa que esté relacionada con Diego la vivimos con mucho cariño. Es un chico extraordinario. El club le tiene un cariño especial por su manera de ser. Cuando nos hizo falta que volviera —cedido desde el Fabril en enero de 2019— fue el primero que quiso volver para ayudarnos. Cada vez que viene el Deportivo siempre hay expectación en Vilalba y este año un poquito más porque Diego es un miembro más del primer equipo”, añade el expresidente.

En definitiva, “un chaval ejemplar en todo, en comportamiento y en trato”, confirma Lamas, que además destaca de Villares su madera de “líder”. Todos en Vilalba se alegran de que el centrocampista vuelva a casa mañana para afrontar una cita tan especial para él en A Magdalena, donde se enfrentará a varios futbolistas que fueron sus compañeros en la escuadra rojiverde, como el central David Verez, el lateral derecho López, el lateral izquierdo Buyo, el mediocentro Make o los gemelos Javi y José Varela.

El Racing Villalbés llegará todavía muy verde al partido contra el Dépor, ya que inició la pretemporada este miércoles. “Nos va a coger todavía sin demasiado preparación, pero con ilusión a ver si somos capaces de suplir esa carencia de entrenamientos”, afirma Simón Lamas, con 17 jugadores a sus órdenes para la afrontar la nueva campaña en Tercera RFEF, de los cuales diez siguen con respecto a la plantilla del curso pasado.