El Deportivo estrenará esta noche en Riazor un nuevo proyecto con la mirada puesta en regresar al fútbol profesional. Lo hará acompañado de aficionados en las gradas y con el respaldo de los más de 15.000 abonados que posee el club en el inicio de la temporada.

Un total de 15.420 socios han renovado su carné para un curso en el que las restricciones de aforo serán menores que las de la campaña pasada, pero que todavía se mantienen debido a los efectos de la pandemia. Hoy no podrán entrar todos a Riazor, pero el equipo estará acompañado en el partido contra el Celta B.

La Xunta autorizó un aforo del 40% en el estadio y el Deportivo puso en marcha un procedimiento de reparto de entradas para aquellos socios que las solicitaron.

Está por ver la afluencia definitiva de espectadores esta noche al partido, pero todos los abonados que pidieron una localidad tendrán su asiente en Riazor para la puesta de largo del equipo de Borja Jiménez.

El estadio deportivista recuperará parte de la imagen previa al inicio de la pandemia, aunque todavía estará lejos de volver a la normalidad. La entrada en Riazor esta noche, no obstante, será la más numerosa en casi año y medio.

La afluencia de público será la más alta desde el encuentro contra el Lugo de 2020 previo a la paralización de la competición. A partir de entonces, los partidos fuera a puerta cerrada o con un aforo muy limitado. La temporada pasada, por ejemplo, no se superaron los 3.000 aficionados de la jornada inaugural contra el Salamanca. A partir de ahí la entrada de público estuvo muy restringida por las limitaciones sanitarias.

Durante la pretemporada ya se empezó a vislumbrar un cambio y la Xunta autorizó un aforo de 5.000 espectadores que ahora se ha visto ampliado. La entrada final esta noche dependerá de la cifra de socios que solicitaron una localidad, pero el horizonte es lograr que todos los abonados del club puedan asistir a los partidos sin que tengan que solicitarlo previamente al club.