Lapeña es, junto a Trigueros y Jaime, uno de los centrales que el Dépor contrató del mercado de Segunda y el riojano, en apenas tres partidos, se ha erigido en el líder de una defensa cambiante. “Empezar mejor es muy difícil”, reconoce. Satisfecho con el rendimiento y los puntos, está deseando regresar a Riazor para reanudar el idilio con la afición en casa inaugurado ante el Celta B. “Hay que agradecer todo lo que hacen por nosotros. El éxito es gracias a ellos. Vas a Calahorra, Tudela y siempre hay gente, te sientes arropado y eso ayuda. Les necesitamos y les vamos a necesitar. Hay que engancharles con victorias y buen juego”, asevera.

Tres triunfos y buen juego que han lanzado al Dépor en la clasificación y en su favoritismo. Aun así, Lapeña, conocedor de la categoría, apuesta por la cautela. “Los momentos malos van a venir, hay que llevar todo con naturalidad. No hay que subirse por las nubes ni creer que por estos resultados va a ser todo un camino de rosas”, constata.