Borja Granero, central del Deportivo, reconoció hoy que el club "atraviesa un periodo de cambio" por su recorte presupuestario, que supuso la aplicación de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) y la renegociación a la baja de contratos, una situación que dijo entender.

"Siempre reiteré la intención de quedarme, mi familia está a gusto, el club me ha ayudado en todo y yo me adapté rápido, eso no tiene debate. El club está atravesando un periodo de cambio en muchas cosas y todos tenemos que entenderlo. Tengo una relación muy buena y bastante profunda con este club y hablamos y nos entendimos rápido", indicó.

En una conferencia de prensa telemática, Granero consideró que "son situaciones que uno no sabe gestionar hasta que las tiene" y añadió que "el cariño y respeto mutuo hizo que todo fuera fácil".

El ERE conllevó la salida de varios jugadores, el último de ellos el internacional costarricense Celso Borges, despedido este martes tras el entrenamiento del equipo y después de haberse quedado sin dorsal en el Deportivo.

"Estas situaciones nunca vienen en un buen momento, no es que sean ni justas ni injustas, sino que me gustaría que no se produjeran, pero el fútbol tiene sus tiempos y estamos atravesando un periodo de cambios. Con Celso no entro a valorar nada de la gestión del club ni de su actuación, sino que me quedo con lo buena persona que es", declaró.

Granero, titular habitual la temporada pasada, se estrenó en el once en la cuarta jornada de Primera Federación, categoría en la que el Deportivo lleva un pleno de victorias.

"Estoy contento de sumar, participar, sabiendo que la competencia es fuerte. Cuando persigues objetivos importantes, el nivel de la gente que participa menos o no participa te ayuda muchísimo", opinó.

El quinto encuentro será el domingo al mediodía con Unionistas de Salamanca, del que dijo que es "un equipo de transiciones, que aprieta mucho en su campo", que además tiene el hándicap de ser de césped artificial.