Ver a Pablo Trigueros salir del Reina Sofía de Salamanca sin poder apoyar el pie hizo saltar todas las alarmas. Borja ya puso algo de tranquilidad en la rueda de prensa posterior al apuntar que sufría un esguince en su tobillo derecho, un primer diagnóstico que confirmó el club en su primer parte. Aún así, los servicios médicos quisieron que el central pasase pruebas médicas para descartar un contratiempo aún mayor y esa prueba confirma el esguince. Será baja, al menos, el viernes ante la SD Logroñés en Riazor.