El jugador Diego Villares, centrocampista del Deportivo, restó trascendencia al primer lunar del equipo coruñés esta temporada, la derrota ante Unionistas de Salamanca el pasado domingo en el Reina Sofía (2-1) tras cuatro victorias seguidas, y, sobre su renovación, se mostró convenido de que "llegará" y aseguró no tener "prisa".

"El vestuario sigue estando unido después de la derrota. El equipo sabía que tarde o temprano iba a llegar. Aunque parecía que íbamos a ganar todo y con paso de reyes, sabíamos que esto iba a pasar. Ahora tenemos otra oportunidad el viernes de dar un golpe en la mesa y seguir sumando", comentó en una conferencia de prensa telemática centrada con el foco en la cita con la SD Logroñés.

El Deportivo se quedó sin capacidad de reaccionar en el Reina Sofía de Salamanca y el futbolista gallego admitió que estuvieron "un poco faltos de ideas" en ataque.

Villares ha jugado en distintas posiciones en el centro del campo y también como lateral derecho, una versatilidad que para él refleja la confianza de su entrenador, Borja Jiménez.

"Sentir esa confianza que me transmitió Borja desde el primer momento, como el otro día de jugar de lateral, que desde fuera se puede ver como vaya marrón le tocó a este, y ver que puedes jugar en cualquier posición que el equipo necesite es gratificante", aseguró.

Respecto a la renovación de su contrato, se mostró convencido de que las negociaciones van a "llegar a buen puerto", si bien advirtió de que no tiene "prisa" porque su "cabeza está en el Deportivo" y deseó "seguir muchos años en el club".