El domingo pasado en Santander Álex Bergantiños fue por primera vez suplente esta temporada. La jornada anterior, contra el Sanse en Riazor, había sido Alberto Quiles el que se cayó del once. Hasta entonces siempre fueron titulares y dos de los jugadores imprescindibles para Borja Jiménez. Junto a Mackay, Héctor, Lapeña, Juergen y Miku conforman el núcleo de confianza del entrenador deportivista, que ha introducido pocas variaciones en sus alineaciones en este primer tramo de la temporada.

Noel, perseguido por un rival en Santander. | // LOF

La brecha de minutos entre titulares y suplentes se ha agrandado así con el paso de las jornadas hasta identificarse dos grupos bien diferenciados. Por un lado estarían los jugadores que acumulan más titularidades y por lo tanto más minutos disputados. Es el caso de Mackay (810), Lapeña (810), Héctor (782), Álex (680), Juergen (750), Quiles (653) y Miku (737).

Los siete conforman el bloque sobre el que más se ha apoyado Borja en estas primeras nueve jornadas y que se ha mantenido invariable salvo por modificaciones puntuales. Otros jugadores han encontrado protagonismo en función de las circunstancias, pero por detrás de los más empleados por el técnico aparecen otros que también se han ido afianzando.

Es el caso de Diego Villares, titular en siete partidos (647 minutos disputados). El centrocampista llegó incluso a jugar de lateral derecho debido a la plaga de lesiones en esa posición, pero se ha afianzado en el centro del campo y en las dos jornadas más recientes ha ejercido como la referencia en esa zona actuando de pivote.

Algo parecido ocurre con William de Camargo (6 partidos como titular, 426 minutos), fijo ahora en el costado izquierdo del ataque. El brasileño convenció en los últimos partidos al técnico después de alternar titularidades y suplencias, pero su presencia parece más voluble que la de Villares.

Jaime Sánchez, a pesar de que no lo ha jugado todo debido a una lesión muscular (6 partidos de titular y 489 minutos) es el preferido de Borja Jiménez para formar pareja con Lapeña en el centro de la defensa. Siempre que ha estado disponible partió por delante de Granero y Trigueros.

Víctor García (5 jornadas titular y 464 minutos) también ha encontrado un hueco importante en los planes del técnico, especialmente a raíz de la plaga de lesiones que se vivió en el lateral derecho. El extremo supo reconvertirse a esa posición y ahora acumula minutos y buenas actuaciones a la espera de que Trilli se recupere por completo.

Por detrás aparecen jugadores como Rafa de Vicente (4 partidos titular y 385 minutos), que ha alternado oportunidades con suplencias, y los que apenas han contado con protagonismo.

La brecha es considerable ahí porque jugadores como Juan Carlos Menudo (65 minutos) o Diego Aguirre (60) aún no han tenido una oportunidad de inicio. Otros como Doncel (145) han tenido protagonismo desde el banquillo, mientras que los hay que como Granero (187) deben esperar su opción.

Una plantilla con alternativas y recursos en todas las posiciones por partida doble

Borja Jiménez ha confiado en un bloque reducido de jugadores en este tramo inicial de la temporada, pero la profundidad de la plantilla deportivista es lo que podría marcar la diferencia frente al resto de equipos al final del campeonato para alcanzar el objetivo del ascenso. El técnico blanquiazul prácticamente tiene dobladas las posiciones y solamente el infortunio ha provocado contratiempos, como en el caso del lateral derecho. Las ausencias al mismo tiempo de Trilli, Alberto Benito y Valín obligaron a Borja a improvisar soluciones, como colocar a Villares o Lapeña en ese puesto. El que se ha afianzado es Víctor García, un jugador ofensivo que ahora es el más utilizado en esa posición de la defensa. Donde menos efectivos posee el entrenador deportivista es en la delantera, y más atendiendo a que Miku y Quiles prácticamente son insustituibles. La alternativa es Noel, que ha aprovechado al máximo sus oportunidades después de que el club le promocionara este verano para formar parte de la primera plantilla. En apenas 131 minutos, el canterano ha conseguido anotar tres goles y convertirse en la sensación del curso.