Mackay, en la exigente senda de Liaño

El guardameta cántabro llegó a dejar su portería a cero en 26 de los 38 partidos que jugó en la temporada 93-94 y el coruñés no ha recogido balones de su red en ocho de los once encuentros que ha disputado

Ian Mackay posa apoyado en una miniportería en la Ciudad Deportiva de Abegondo. |  // CARLOS PARDELLAS

Ian Mackay posa apoyado en una miniportería en la Ciudad Deportiva de Abegondo. | // CARLOS PARDELLAS / Carlos Miranda

Carlos Miranda

Carlos Miranda

Hace poco más de un año que el Dépor llegó a la tercera categoría nacional y muchos visualizaron entonces a un equipo que regresaba de inmediato al fútbol profesional arrollando a sus rivales, mientras transitaba de goleada en goleada, sobre todo en Riazor. La primera experiencia fue fallida y la segunda muestra, de momento, que la fórmula del éxito se encuentra en las antípodas de todo lo imaginado, está a día de hoy en blindar su meta y desactivar a sus rivales hasta convertirlos en inofensivos. La mayor constatación de este camino que ha emprendido el equipo coruñés es que Ian Mackay ha dejado su portería a cero en ocho de los once encuentros que ha disputado. En la tabla habrá que sumarle, a efectos formales, el noveno blindaje por el 3-0 por incomparecencia del Extremadura. Aun sin este partido, su trayectoria le coloca a la altura de un histórico en A Coruña y en la liga como es Francisco Liaño.

Con la lógica salvedad de que uno lo logró en Primera División y el otro está edificando esta racha en Primera Federación, Mackay parece seguir las pisadas que hace casi treinta años marcó firmes el guardameta cántabro. En su temporada más segura, la 93-94, dejó su portería a cero en 26 de los 38 encuentros que disputó, con lo que consiguió no encajar en casi siete de cada diez (68,42%). El coruñés supera, de momento, este porcentaje, ya que los ocho partidos inmaculados de once le colocan en un 72,72%.

“Aunque haya dos categorías de diferencia, no creo que haya que restarle mérito, porque está todo ajustado. Solo quizás los delanteros, porque más arriba necesitan menos ocasiones para marcar”, reflexiona Paco Liaño, meta blanquiazul entre 1992 y 1996. “Esa seguridad es la clave del éxito, de lo que le está pasando al Dépor. Más que ganar a sus rivales, los desarma en fútbol dinámico, en estrategia, en todo. Es sobresaliente en esa faceta. Lo que hace es fruto de una forma de entender el juego, de un planteamiento táctico”, analiza.

Paco Liaño, en Riazor en los años 90. |  // APD

Paco Liaño, en Riazor en los años 90. | // APD / Carlos Miranda

Esta capacidad para convertir en inaccesible su portería ante el potencial acoso de sus contrincantes es un mérito repartido entre todos. El Dépor huye del canon clásico de equipo que es capaz de achicar o que monta un fortín delante de sus tres palos. “Domina los partidos, la posesión también es un arma para defenderse”, cuenta Liaño. “Es muy importante que el portero se sienta arropado y es innegable que Ian está bien cubierto, pero él ha sido también un valor para el equipo en estas primeras jornadas. Cuando ha tenido que responder, también lo ha hecho. Esa confianza se transmite de una a otra parte”, apunta.

Entonces eran Voro, Djukic y Ribera y, con el matiz de ciertas variables tácticas, hoy son Lapeña, Álex y Jaime. “Tiene sus semejanzas, aunque antes el líbero se colocaba por detrás y ahora, por delante, aunque Álex hace muchas veces esa doble función. A los entrenadores les ayuda mucho tener a jugadores como él, que entienden el juego, lo que necesita el equipo sin tener que decirles nada”, cuenta.

No fue su única temporada de blindaje. En la 1992-93 dejó 18 veces su portería a cero en 37 partidos. Ni Liaño ni Mackay encuentran comparación con los otros zamoras blanquiazules: Juan Acuña (su mejor registro fue ocho veces imbatido en 26 partidos en la 50-51) o Parrocho Otero (diez veces en 35 duelos en la 53-54).

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El Dépor, con cinco goles encajados y ocho porterías a cero, es el equipo que más puntos tiene en toda la Primera Federación y también el caso más extremo, pero el hecho de que los equipos ganadores son los que consiguen ser más inexpugnables está ganando enteros en la categoría. Racing de Santander, UD Logroñés y Badajoz siguen a los blanquiazules en su grupo con ocho goles en contra y todos se han situado de la séptima plaza para arriba. Los tres han dejado su portería a cero en seis de doce duelos disputados. En el Grupo II, salvo el Castellón, los menos goleados son el Villarreal B y el Barça B con ocho encajados y son primero y tercero en la clasificación, respectivamente. Los castellonenses son, además, los más goleadores de la categoría con 23, mientras que en el grupo del Dépor ese honor corresponde a la Cultural, con 22, que se encuentra a mitad de tabla.