Aunque las rescisiones de contrato y el resultados del ERE emprendido por el Dépor este verano están fuera del ejercicio 2020-21, la entidad coruñesa facilita algunos datos a sus accionistas en la auditoría que servirá de base para someter a votación el resultado de las cuentas del pasado ejercicio y la previsión para este 2021-22. El Dépor reconoce que los efectos de la pandemia "perjudicaron las negociaciones ante las dificultades de dichos jugadores para encontrar un nuevo equipo", lo que les llevo a "reducir sus expectativas económicas por debajo de lo percibido en el Deportivo", con lo que hubo de "indemnizar", aunque "en un importe muy inferior al de un despido improcedente o incluso de a través del ERE realizado". El club admite que esos once futbolistas, que no contaban para la nueva secretaría técnica y muchos llegados a partir de enero de 2020, tenían firmados 8,7 millones en sueldos hasta 2024. De hecho, apunta que "el salario fijo bruto total para la temporada 2021/2022" de todos ellos era "de 4,5 millones". Ya para la 2022-23 el de "seis" jugadores comprometía "otros 2,4 millones" y en la 2023-24, el de "tres (Uche, Borges y Keko)", "otros 1,8 millones". Este movimiento le permitió, además, "un ahorro de 0,5 millones en comisiones de agencia que no se tendrán que abonar". El Deportivo apunta que cerró el ERE el pasado 24 de septiembre con los dos futbolistas incluidos (Uche y Borges) rescindidos.