El Deportivo pudo salir mal parado de sus dos empates consecutivos ante Bilbao Athletic y Racing de Ferrol, pero los resultados de sus perseguidores le han sonreído de tal manera que al finalizar la decimoquinta jornada ha incrementado su ventaja en la clasificación. La otra manera de verlo es que el equipo blanquiazul ha desaprovechado dos semanas consecutivas la posibilidad de despegar en la tabla y lograr una ventaja especialmente significativa cuando se acerca ya el final de la primera vuelta del campeonato. Las victorias, sin embargo, se le han resistido en sus dos últimos compromisos a un Dépor más espeso de lo habitual y que ha perdido frescura, especialmente el sábado ante el Racing en el que quizá sea el encuentro en el que se ha visto más superado de toda la temporada. El resto de aspirantes, sin embargo, tampoco han cumplido con las expectativas y el conjunto de Borja Jiménez es un poco más líder.

Un poco más de ventaja en la clasificación. El Deportivo ha aumentado en un punto la distancia en el liderato con respecto a sus perseguidores. Los pinchazos de la jornada anterior se repitieron este fin de semana y ahora los blanquiazules mantienen cuatro puntos de ventaja sobre el Racing de Santander, la UD Logroñés y el Rayo Majadahonda, el gran beneficiado después de su victoria de ayer ante los riojanos. Pudo salir mucho peor parado el Dépor de los resultados de ayer, pero la mayoría le sonrieron, empezando por la del Racing. Los cántabros visitaban al filial del Valladolid, rival de los coruñeses el domingo en Riazor (17.00 horas) e inmerso en la zona baja de la clasificación, y encajaron una sorprendente goleada (3-0). El tropiezo prolonga la mala dinámica del Racing, que la semana pasada ya concedió un empate en casa ante Unionistas. El Deportivo también se benefició del resultado en el partido que enfrentaba al Rayo Majadahonda y la UD Logroñés. Los riojanos podían colocarse a un punto de los blanquiazules si ganaban, pero acabaron cayendo después de desaprovechar incluso un penalti con 0-0 en el marcador. Respira así el Dépor, que por segunda semana consecutiva se aprovecha de los resultados ajenos.

Un juego más espeso. Los problemas blanquiazules de las últimas semanas no se han trasladado a la clasificación, pero el equipo ha transmitido dudas en su juego. Los ha reconocido el propio Borja, que después de los empates frente a Bilbao Athletic y Racing de Ferrol admitió que a los suyos les habían faltado ideas. Contra el filial rojiblanco no tuvo profundidad, salvo la que aportaron Víctor García desde el lateral derecho y William de Camargo cuando ingresó al campo, y el sábado en A Malata perdió de vista la pelota, con todo lo que eso representa para el juego de los deportivistas. Eso se tradujo en sufrimiento, en el partido más incómodo que ha disputado el Deportivo hasta la fecha. El empate puede parecer incluso un buen resultado después de que el Racing desaprovechara un penalti. Esa jugada, sin embargo, tiene historia.

Mensaje a la Federación. El equipo ferrolano se quejó por el tanto anulado a Nathan en el rechace del penalti, pero el derribo de Álex Bergantiños fue dudoso y parecido a uno sobre Lapeña que el colegiado había obviado unos minutos antes en el área del Racing. Fue el propio capitán deportivista el que lanzó un mensaje al terminar el partido dirigido a la Federación. Álex protestó por el hecho de que el árbitro perteneciera al Comité Cántabro cuando el Racing de Santander es uno de los rivales llamados a pelear todo el curso con el Deportivo por una de las plazas de ascenso. Lapeña siguió al capitán en sus quejas por lo ocurrido en A Malata.