La de César Cobián (A Coruña, 1957) fue una figura recurrente durante la etapa dorada del Deportivo. Tanto como la de Arsenio Iglesias o Jabo Irureta, con los que compartió el banquillo en innumerables partidos como médico del primer equipo. Testigo y a la vez protagonista de los seis títulos conquistados por el club, el doctor Cobián falleció ayer a los 64 años como consecuencia de un cáncer de pulmón.

Perteneciente a una conocida familia coruñesa y a una importante saga de médicos de la ciudad, César Cobián ejerció en el Deportivo desde 1991 hasta 2007. Fueron 16 años en los que participó de los éxitos más importantes de la historia del club. Su profesionalidad, su dedicación a la entidad blanquiazul y su cercanía le granjearon el cariño y el respeto del deportivismo, que ayer se despertó con otro mal trago después del fallecimiento la semana pasada de José Luis Aristín, antiguo fisioterapeuta de la primera plantilla y otra de las figuras emblemáticas de aquella época.

Enseguida se sucedieron las muestras de cariño hacia sus familiares y amigos por parte de muchos de los que coincidieron con Cobián durante su etapa en el club. Exjugadores y aficionados lamentaron su fallecimiento después de un año de lucha contra un cáncer de pulmón que le había sido diagnosticado hacia finales de 2020.

Fue entonces cuando decidió regresar a A Coruña para someterse a tratamiento y poner punto y aparte a su residencia en la Comunidad Valenciana. Allí se trasladó cuando abandonó el Deportivo en 2007, atraído por el proyecto del complejo deportivo de La Calderona para ejercer posteriormente como jefe de los servicios médicos del Hércules, el Castellón, el Alcoyano y el Orihuela. “Es una dura decisión, muy sopesada y meditada, que la ejecuto con tristeza pero al mismo tiempo con esperanza e ilusión ante los nuevos retos que se me plantean en el campo de la medicina deportiva”, expuso en su despedida del Deportivo. Compaginó su labor en el fútbol profesional, del que nunca se distanció, con la atención en diferentes centros sanitarios.

En el Deportivo aterrizó en 1991 para trabajar con otro histórico médico del primer equipo, el doctor Barbeito Couceiro. Cuando éste decidió jubilarse en el año 1994, recordó ayer el Deportivo, Cobián asumió la dirección de los servicios médicos blanquiazules. Después compartiría tareas con Ramón Barral, quien todavía ejerce en el club como médico.

Para el recuerdo quedará su imponente presencia en más de 600 partidos de liga y en alrededor de un centenar de encuentros en competiciones europeas, junto al resto de figuras más representativas de aquella etapa de ensueño deportivista.