Por él ya estaría cuando aún acaban de pasar los Reyes. Las salidas de Jorge Valín y Alberto Benito y la llegada de Álvaro Rey redondean la plantilla del Dépor para esta segunda vuelta y el mercado de invierno solo lleva abierto una semana. A juicio de Borja Jiménez, le llegaría con esas 21 fichas profesionales y la aportación de Trilli, Noel y Yeremay en un grupo corto, pero versátil. Solo le pone el asterisco de una hipotética salida, solicitada por algún jugador con menos minutos, una petición que de momento no se ha producido, pero que, con tres semanas de movimientos por delante, es un escenario probable. “No he pedido nada, estoy contento con lo que tenemos”, avanza el técnico, previo paso a valorar lo que tiene, lo que ha llegado y la premura con la que se ha afrontado el fichaje. “Los jugadores que estaban mostraron un nivel alto y por eso el equipo está donde está. Las circunstancias nos permitieron hacerlo rápido (el fichaje de Álvaro Rey), se abrió una oportunidad que ya valoramos en verano. Y en el lateral no tenía sentido tener a cuatro, ahí debía haber salidas. Es fastidiado querer irse del Dépor, pero el mercado se mueve y alguno puede desear marcharse y habría que buscar un recambio, pero si no se fuese nadie, ya tendríamos una plantilla compensada, lo han hecho bien. Es un buen cupo de jugadores, los del Fabril aportaron y deben seguir haciéndolo”, razona antes de, deteniéndose en el paradigmático caso de Menudo, analizar esa salvedad que le pone a sus deseos. “Aquí tienen que estar los que quieran estar, estamos para ser felices. Para rendir hay que estar cómodos. Si alguno quiere salir, nos lo debe comunicar y no ha sido el caso. Hay quien ha jugado menos que Menudo y tampoco se ha acercado a charlar. El Dépor es un grande y aquí se vive espectacular. Entiendo que nadie quiere salir, porque es un sitio privilegiado, hay un nivel de compañeros alto. A todos los que participaron menos les veo sonreír mucho, es importante no perder la sonrisa. El que Josep (Calavera) se entrene al 200% hace que Juergen se exija más. No me caso con nadie, pongo al que mejor veo”, concluye.

La cara nueva es Álvaro Rey, pero no para todos. Borja ya lo dirigió, sabe cómo llega, para qué lo quiere y en qué condiciones se encuentra. Destaca su valor, deja en el aire su participación ante el Talavera: “Es un jugador con desequilibrio que se puso a tiro. Ahora tiene que ponerse en forma y aportarnos cuando tenga que hacerlo. No sé si el domingo estará disponible ya a nivel burocrático y de licencia. Mañana (por hoy) cuando acabe el entrenamiento veremos y jugará cuando esté bien y creamos que nos puede aportar”.

Su llegada le permite al Dépor ganar a Quiles para jugar en punta y ahondar en la apuesta por ese sistema de dos delanteros. Aún así, el técnico no se entrega a ese dibujo, prefiere manejar opciones. “Es un registro más que añadió el equipo, nos da versatilidad desde el minuto 60 o en el momento que sea. Es riqueza táctica. Todo eso nos ayuda a ser más completos. Habrá días con más control con más gente por dentro y otros con más descontrol. No hay problema. Manejar las dos estructuras nos hará más competitivos”, cuenta.

“Hay que ser dominadores, valientes, agresivos...”

Esa facilidad para manejar sistemas, para sentir que está bien servido a pesar de dejar dos fichas libres le llega a Borja de las condiciones de sus jugadores, de la planificación y del hecho de que el Dépor está resistiendo al COVID. “Hay que felicitar a los servicios médicos y a los jugadores. Extremamos precauciones. En mi caso llevo desde mayo y junio sin ver a la familia, sin tener fines de semana libres para ir con los amigos y llegas a las vacaciones con ganas y es fastidiado a nivel mental no poder hacer muchas cosas. Pero apelamos a la responsabilidad, a relacionarnos con familiares y con la gente cercana. En cualquier caso, aún sin hacer nada extraño, puede tocar (contagiarse)”, asegura valorando el esfuerzo de todo el grupo. Borja tiene “ganas de volver a Riazor” porque el día de la Copa ante Osasuna vio a la gente “muy enchufada” con el equipo y porque sabe que en lo que queda de primera vuelta y en la segunda los necesitarán más que nunca. Todo se apretará en los partidos, en la tabla, en casa y fuera, pero el técnico cree que el único camino es no perder las señas de identidad. “Hay que ser dominadores, valientes, agresivos, permitir pocas transiciones, atacar y defender con la pelota. Habrá algún equipo que te pueda dominar como el Valladolid Promesas, pero hay que estar tranquilos y no ponerse nerviosos. Debemos tener calma y seguir siendo valientes”, concluye. Este domingo le espera en el estadio de Riazor el Talavera, que llega en unas condiciones que, si cabe, le hacen estar aún más alerta: “Está en la parte baja de la tabla y no viene en una buena dinámica, pero los escuchas hablar y los ves positivos. El club está mejorando mucho, tienen jugadores con talento, que saben lo que es ascender de categoría. Es un equipo para no pasar apuros, aunque no esté en un buen momento. Nos lo podrá difícil. Tenemos apretar y competir, como hacemos siempre. Hasta mayo los partidos serán más difíciles”.

Sin contagios a dos días del regreso en liga

El Dépor vivió ayer una jornada de trabajo en la que bajó la carga y en la que el grupo siguió librándose, de momento, del impacto del COVID. Ningún futbolista se encuentra con trabajo personalizado o lesionado, todos saltaron al césped de la ciudad deportiva en una mañana en la que hubo relajación con partidos de fútbol-tenis y rondos, completados con gimnasio y sesiones de fisioterapia. Ya mañana el entrenamiento se traslada a Riazor, donde se realizará a puerta cerrada. Tras el mismo, habrá la primera lista del año.