El Deportivo cruzó el ecuador liguero lanzado hacia la meta del ascenso tras encadenar en Zamora su quinta victoria consecutiva. Para alcanzar ese objetivo el equipo coruñés contará con Riazor como su mejor aliado, ya que de los 18 partidos que faltan por disputarse, diez serán en casa y ocho fuera. Con 46 puntos en 20 jornadas, “una burrada” de puntuación en palabras de Borja Jiménez, a los blanquiazules les empiezan a salir las cuentas solo con sacar adelante sus partidos en A Coruña, donde el Dépor sigue invicto en Primera RFEF y solo cedió dos empates en toda la temporada, ante SD Logroñés y Bilbao Athletic. Si mantiene esa fiabilidad como local sellará con absoluta seguridad el billete directo a Segunda División.

Con esos 30 puntos que se pondrán en juego en Riazor el equipo de Jiménez se proyectaría hasta los 76 a final de temporada, por encima de los cálculos iniciales del técnico abulense para lograr el objetivo de ser campeones de grupo. “Todo lo que sea estar cercano a 70 o de ahí para adelante, en ese margen entre sesenta y muchos y setenta y tantos, ahí van a estar un poco las cuentas”, vaticinó a principios de temporada. Mantener el actual ritmo de puntuación será muy complicado a medida que vaya avanzando la segunda vuelta, sobre todo por la mayor dificultad de las salidas, tal y como alertó el propio entrenador. Todos los rivales se juegan cada vez más y es en sus estadios donde tratarán de hacerse fuertes para conseguir sus correspondientes objetivos, tanto por arriba como por abajo.

Hasta el momento el Deportivo también se está comportando como un equipo muy competitivo a domicilio. De hecho, lleva los mismos puntos fuera (23) que en casa, aunque con dos encuentros más disputados lejos de Riazor. Le quedan ocho desplazamientos y diez compromisos en A Coruña, donde de forma consecutiva recibirá al Racing de Santander, el domingo a las siete, y seis días después al Real Unión de Irún, también a las 19.00 horas.

Especial trascedencia tiene el duelo más inminente, ya que enfrente estará su inmediato perseguidor en la tabla, actualmente a seis puntos de distancia. El Dépor, por lo tanto, tiene la oportunidad de dejar al Racing a nueve puntos, más el golaveraje, una diferencia que sería más que considerable, aunque todavía no definitiva.

La llave del ascenso está más que nunca en Riazor también por los rivales que pasarán por el estadio coruñés, ya que todos los equipos de arriba tienen pendientes sus visitas al feudo blanquiazul. Además del Racing de Santander, segundo en la tabla del grupo 1 de Primera RFEF, también tendrán que pasar los otros rivales que actualmente ocupan los puestos de play off: Unionistas de Salamanca, Rayo Majadahonda y UD Logroñés. Más allá de por su calendario y por su privilegiada situación clasificatoria, el futuro del Deportivo es muy esperanzador por las sensaciones que transmite el equipo, fiable tanto en casa como fuera.

Jiménez recupera a Miku y tiene a Pablo Trigueros y Álvaro Rey con entrenamiento personalizado

Borja Jiménez podrá contar con Miku Fedor para el encuentro del domingo ante el Racing de Santander después de que el venezolano se perdiera por sanción la visita del miércoles a Zamora. En el Ruta de la Plata no pudo competir Álvaro Rey, baja de última hora debido a unas molestias en un cuádriceps. El extremo sigue al margen del grupo y ayer realizó entrenamiento personalizado, al igual que el central Pablo Trigueros, que se recupera de una lesión muscular en el bíceps femoral de su pierna izquierda. En principio, ambos serán baja para el encuentro del domingo en Riazor, donde ayer por la tarde se ejercitó la plantilla. Fue una sesión de recuperación para los que fueron titulares en Zamora y más intensa para los demás futbolistas.