El Extremadura pasa de la heroicidad al bochorno en cuestión de días. Hace apenas tres, Manuel Mosquera solo hablaba del orgullo que había que sentir por los chavales que estaban dándolo todo por la camiseta del Extremadura. Tres días después, tras caer 4-2 en Madrid con remontada del DUX Internacional incluida, el técnico estalla contra la situación que vive un vestuario que roza lo inhumano. “No podemos aguantar más. No se puede jugar un partido más sin cobrar. No podemos jugar en estas condiciones, con 12 o 14 jugadores. Y no podemos ir por los campos como vamos, haciéndonos favores todo el mundo con la ropa y más cosas. Lo digo sin demagogia y sin mierdas. Que nos solucionen ya el problema porque nos sentimos secuestrados. Es muy sencillo. Hace falta un dinero y hay que ponerlo. No hay más”, declaró el exentrenador del Fabril.

Sus palabras tuvieron mucho más eco esta vez que el propio partido. “No sé qué va a pasar ni quiénes se van a ir. Lo único que pido es que en dos días nos resuelvan la situación. Y si no es así, que nos liberen. Si las personas que han dicho que van a poner el dinero en dos días no lo hacen, lo mejor es que no estén”. Pero, ¿a quién o quiénes se refiere Manuel? De momento, los que dirigen y representan el club son el presidente Manuel Franganillo y el administrador concursal, Bernardo Silva. ¿El órdago es a ellos? ¿O es a alguno de los inversores?

Sus palabras llegan después de una derrota más en competición que deja al Extremadura muy lejos de la salvación en Primera RFEF, sin capacidad para competir ante sus rivales directos y, lo que es peor, sin horizontes de por medio. Y esa es la cruda realidad del Extremadura. Muy dura y la que muchos han decidido, por dignidad, no aplaudir más.

Desde luego, no se les podrá reprochar nada, se vayan o se queden, a los chavales que llevan tres semanas dando la cara por el escudo. En su tercer partido en una semana, el Baby Extremadura dio un recital durante los primeros veinte minutos que hizo soñar al más pesimista hasta con la victoria. Vivió el DUX Internacional noqueado al encajar dos goles en los primeros 11 minutos, pero curiosamente no se puso nunca nervioso. Cuando empezó a conectar con posesión de bola, empezó a generar superioridades en todas las partes el campo. En una internada de Pitu por banda izquierda, Ramón Blázquez libre de marca acortó distancias en el minuto 31.

La reacción del DUX había llegado y el cuadro del exdeportivista Alfredo Santaelena le metió una marcha más al partido. Tras dos buenas intervenciones del portero Álex Guillén, de nuevo uno de los mejores del Extremadura, llegó el empate. Fue David Barral de disparo cruzado el que marcó el 2-2 antes del descanso.

No se vino abajo el Extremadura, que nada más reanudarse el segundo acto tuvo un balón al palo en una falta directa de Diego Felices. Sin embargo, el DUX impuso la lógica y en un centro de Marcos Bravo por la izquierda, Bonaldo, con algo de fortuna tras un rechace, remachó para hacer el 3-2. Vivió angustiado el DUX en los últimos minutos por no haber sabido cerrar el marcador, pero en una contra en el descuento, Álvaro Martín hizo un golazo, el 4-2 definitivo.