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Miku, Quiles y una sequía colectiva

La mala racha reciente de los delanteros agudiza los problemas ofensivos del Deportivo y evidencia la dependencia del equipo hacia ellos | El resto de la plantilla apenas aporta un 40% de los goles

Miku intenta rematar el sábado ante Gazzaniga en el partido contra el Racing de Ferrol. | // CARLOS PARDELLAS

El Deportivo se ha instalado en la segunda vuelta en una preocupante sequía goleadora que se ha traducido en su peor crisis de resultados de toda la temporada. El equipo se ha atascado, ya no marca con la facilidad que lo hacía en la primera vuelta y además ha confirmado su dependencia de Miku y Quiles. Sin los tantos de sus máximos goleadores, ha quedado expuesta además la escasa aportación del resto de la plantilla en el apartado ofensivo.

En el primer tramo del campeonato ya se intuía que buena parte de la producción anotadora recaía sobre los hombros tanto de Miku como de Quiles, que enseguida se destacaron entre los pichichis de la categoría. Borja Jiménez explotó al máximo el buen momento de ambos, especialmente del venezolano, en un espléndido estado de forma tras completar una pretemporada que no tuvo el curso pasado. El técnico se sacó además de la manga el recurso de Quiles en banda derecha. Le funcionó a la perfección hasta que los rivales se adaptaron y contrarrestaron ese efecto sorpresa.

Los números de los dos se han resentido desde comienzos de año de la mano del bajón en el juego del equipo y ya no ven puerta con la misma facilidad. Hace ya dos meses que Miku no marca, desde que un gol suyo sirviera para derrotar al Talavera en el estadio de Riazor. Quiles lo hizo contra el Calahorra, hace un par de semanas, pero ha alternado titularidades con el banquillo.

El bajón de ambos no lo han compensado el resto de jugadores ofensivos, que no han conseguido limar la dependencia hacia ellos. Entre Miku y Quiles acumulan casi el 60% de los 32 tantos que ha marcado el Deportivo en lo que va de temporada —son 36 en total, pero tres corresponden al partido suspendido contra el Extremadura y otro lo marcó en propia puerta Jaso en el encuentro frente al Bilbao Athletic—, a la espera de que sus compañeros incrementen sus registros.

Noel se mantiene como el tercer máximo goleador de la plantilla, pero su presencia en el equipo ha sido intermitente. Arrancó con un papel secundario que aprovechó al máximo con tres goles en las primeras siete jornadas del campeonato, pero desde entonces tan solo ha sumado uno más. Fue en la victoria contra el DUX Madrid a finales del mes de enero, en la que además fue titular. En el tramo actual de la temporada acumuló más encuentros de inicio, pero en los más recientes, coincidiendo con la crisis de resultados y los pobres registros goleadores, apenas ha tenido participación. Su presencia se limita a diez minutos contra la SD Logroñés, tres contra el Calahorra, cinco ante la UD Sanse y once el sábado frente al Racing de Santander.

William se presentaba como uno de los jugadores llamados a ejercer como apoyo en las tareas anotadoras, pero se ha estancado en dos goles a pesar de que ha sido de los que más oportunidades ha acumulado en las últimas jornadas. Su último gol fue contra el DUX, el que le permitió al Deportivo llevarse la victoria en los minutos finales.

Algo parecido ha ocurrido con Doncel y Menudo —un tanto cada uno—, que sin embargo apenas han contado con protagonismo. Los dos han desaparecido incluso de las alineaciones. Tal es la situación de esa segunda unidad que debería apoyar a los delanteros, que entre dos centrales, Lapeña y Granero, suman más goles (3), que los que acumulan a estas alturas entre Juergen y Soriano (2). Estos dos últimos también han pagado la falta de puntería que afecta al equipo en el tramo reciente de la temporada.

Más problemas con la lesión de Álvaro Rey

La lesión de Álvaro Rey, que estará fuera de las convocatorias durante aproximadamente tres semanas, agrava los problemas del equipo en la parcela ofensiva. El extremo se incorporó en el mercado de invierno como un recurso más para el ataque y se esperaba que pudiera colaborar también con goles. El entrenador deportivista, Borja Jiménez, enseguida le dio protagonismo a pesar de que su estado de forma no era el más adecuado después de meses sin competir con regularidad. En las últimas semanas había avanzado en su puesta a punto, pero la lesión muscular que sufrió el sábado pasado contra el Racing de Ferrol vuelve a suponer un freno para el jugador sevillano.

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