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La Opinión de A Coruña

Las razones detrás de la crisis del Dépor

La pérdida de efectividad, el mal momento de forma y la falta de confianza marcan el bajón actual del Deportivo - Rodríguez Vaz y Javier Bardanca analizan la caída reciente de los blanquiazules

Miku se lamenta tras recibir una de las múltiples faltas de las que fue objeto ante el Sanse. LOF

La contundente derrota del sábado en Badajoz dejó al Deportivo sumido en una grave crisis de juego y resultados que hasta el pasado fin de semana había tratado de enmascarar. El tropiezo en el Nuevo Vivero, sin embargo, ofrece pocas lecturas más allá de los problemas que padece el equipo de Borja Jiménez en un tramo decisivo del campeonato. Más cerca ya de abandonar los puestos que permiten disputar el play off que del ascenso directo, el conjunto blanquiazul busca una reacción inmediata mientras analiza los motivos que le han llevado a dilapidar en el último mes una renta de seis puntos al frente de la clasificación.

Pérdida de efectividad. El Deportivo consiguió dominar con autoridad la primera vuelta del campeonato con un juego basado en la solidez defensiva y el máximo aprovechamiento de las oportunidades en ataque. Desaparecida esa efectividad en el área contraria en las últimas semanas, los resultados se han resentido de manera notable. Así lo entiende el exentrenador de Deportivo y Fabril y exdirector de la Escuela Gallega de Entrenadores, Luis Rodríguez Vaz. “En realidad, en el fútbol los resultados enmascaran muchas cosas, sobre todo si son positivos. El juego del Deportivo no era bueno, era efectivo”, reflexiona. Reconoce que él también se dejó llevar por esa corriente de ilusión colectiva, pero ahora se declara preocupado por las carencias que muestra el equipo blanquiazul. “He sido optimista, aunque engañado por los resultados positivos”, puntualiza. Javier Bardanca, técnico del Silva, amplía el foco más allá de la pérdida de efectividad y apunta a los problemas recientes para alcanzar de manera limpia el área. “Más que efectividad, al Deportivo lo que le está faltando es llevar el balón al área. Se generan muy pocas situaciones de peligro”, sostiene.

Pocas alternativas en el juego. El equipo blanquiazul consiguió construir una identidad alrededor de sus planteamientos desde el arranque de la temporada, pero en las últimas semanas su fidelidad hacia esa idea parece haberle traicionado. “Hay mucho juego al pie, no hay desmarques y hay jugadores que manosean demasiado la pelota. Falta ese futbolista con criterio por dentro, ha faltado toda la temporada, pero como el equipo ganaba quedaba un poco enmascarado”, lamenta Rodríguez Vaz. Esas mismas carencias, un fútbol demasiado horizontal, previsible y sin velocidad, aprecia Bardanca. “Lo he comentado siempre, el Dépor, hoy por hoy, no necesita tanto control de balón. Lo que necesita es llegar al área y trasladar incertidumbre al contrario. Ese juego tan previsible a los rivales les resulta muy fácil de defender. Los ataques combinativos no le funcionan y de ahí que cada robo de balón se convierta en una oportunidad del contrario”, expone el técnico del Silva. Bardanca es partidario de explorar otras posibilidades a pesar de que Borja Jiménez ha insistido durante las últimas semanas en que no se moverá de su filosofía original para el equipo. “Cuando una idea no funciona, hay que buscar alternativas. No es que no le haya funcionado en uno o dos partidos, ya son varios en los que no están saliendo los resultados”, recuerda.

La cabeza, cada vez menos limpia. Los resultados negativos están poniendo a prueba también la fortaleza de un grupo de jugadores que el sábado en Badajoz dieron síntomas de agotamiento mental. Muchos trasladaban frustración y también una falta de confianza que ha sido palpable desde la derrota contra el Racing de Santander en Riazor. “La impresión que me dio el equipo el otro día en Badajoz fue nefasta, en todos los aspectos. No jugaron con intensidad, la presión no funcionó y llegaron tarde a todas las acciones”, lamenta Rodríguez Vaz. El estado de nervios en el que parece haberse instalado el Deportivo no le está ayudando y juega también en su contra para buscar una reacción futbolística. “Hay un nerviosismo demasiado alarmante, se nota también en la afición, no solo en el equipo, eso no está ayudando mucho a que consiga un triunfo y la tranquilidad que todos necesitamos”, argumenta Javier Bardanca. Ese nerviosismo que menciona el entrenador del Silva se traduce en errores que hasta no hace mucho eran muy poco comunes. “Hay ansiedad y eso provoca errores individuales que te están costando partidos”, subraya. En ese escenario aparece la presión que conlleva el propio Deportivo y el objetivo que necesita alcanzar. “Quizá son jugadores que no están asimilando bien la presión de estar en un equipo puntero en la categoría, puede que ese handicap añadido los esté atenazando”, desliza Bardanca.

El aprovechamiento de la plantilla. “Hoy por hoy el que mejor conoce a la plantilla es Borja, sabe cómo entrena cada uno y quién merece jugar cada fin de semana A lo mejor hay jugadores que no tienen el mismo rendimiento entrenando que compitiendo y quizá ahora debería priorizar a los que mejor compiten en lugar de los que entrenan mejor”, razona Bardanca acerca del uso que Borja Jiménez está haciendo de la plantilla en este momento delicado de la temporada. Rodríguez Vaz también cree que el entrenador debería aprovechar más la profundidad del equipo., sobre el papel el más compensado de toda la Primera RFEF “Como tiene muchos jugadores, el entrenador debería jugar más la baza del banquillo”, recomienda el extécnico del Deportivo y del Fabril.

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