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La Opinión de A Coruña

Deportivo
Rafa de Vicente Mediocentro del Deportivo

“Seguimos siendo un equipazo”

“Con otra edad habría ido a hablar con Borja, ahora solo pienso en ponérselo difícil y que no le quede otra que ponerme”

Rafa de Vicente posa en Abegondo con un balón Casteleiro/Roller Agencia

Rafa de Vicente (Málaga, 1993) puede ser la gran novedad del once del Deportivo ante la Cultural tras cinco meses como suplente en liga. Todo este tiempo ha trabajado en silencio, no ha alzado la voz y se ha preparado psicológica y futbolísticamente para evadirse y afrontar el trance. Un entorno cuidado, los libros, los paseos por la playa con su perro y la ayuda de una coach han sido sus bazas para no sucumbir al ostracismo. Su momento ha llegado.

¿Cómo han llevado la semana?

Los primeros días, jodidos. Fue una derrota bastante dura, pero en el fútbol no vale lamentarse. Siempre dicen que eres lo que demuestras cada domingo y el lunes estás peor, pero pasan los días y no lo olvidas, aunque sí lo vas dejando atrás. No queda otra. Como estés continuamente lamentándote, estás fastidiado.

“Pienso en que la ‘hostia’ ha sido gorda y que sirve para espabilar”

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¿Es terapéutico un bofetón así?

Siempre intento mirar lo positivo y, en este caso, es difícil perdiendo 3-0, pero me lo tomo como un punto de inflexión. Pienso en que la hostia ha sido fuerte, ha sido gorda y en que sirve para espabilar. No es perder por la mínima o lo de siempre. Pero tampoco hay que hacer un drama. Quedan muchos puntos.

¿Pero habrá aspectos a cambiar?

Claro. Hay cosas que tenemos que cambiar desde hace varios partidos. Hay que tomárselo en serio, saber que se hicieron muchas cosas mal porque si no, no pierdes así. A partir de ahí es vaciar la taza y empezar otra vez de cero, liberar la mente.

“Por las tardes eres también futbolista, pero tu mente debe estar en otra parte”

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¿Cómo encajó la charla del domingo con la secretaría técnica?

Son cosas de vestuario que parece que no, pero que son más normales de lo que parece en el mundo del fútbol. Yo recuerdo que todos los años de mi carrera siempre he tenido algún toque de atención de este tipo. Siempre hacen falta. Tanto en años que no me han ido tan bien en los que te dicen hay que espabilar, que se nos escapa el objetivo como en otros como este que es complicado, pero en el que ha habido momentos positivos.

¿Qué les está pasando?

Son dinámicas en las que no te vienes encontrando con comodidad en el campo. Es difícil, pero el aficionado debe entender que somos personas, que también fallamos, que también cometemos todos los errores del mundo y que es difícil tener 11 cabezas, 25 cabezas en el fútbol. Son estados de ánimo. Por ejemplo, en el Madrid-PSG se vio claro. Somos los mismos jugadores que en noviembre íbamos con x ventaja. En otros momentos de mi carrera me ha pasado, de ir primero y sacar doce puntos y te los recortan. Es fútbol. No es que haya que pedir perdón, sí ser autocríticos para estar en el camino de solucionarlo.

Rafa de Vicente Casteleiro/Roller Agencia

¿Cómo ha llevado su ostracismo?

Peleando (se ríe resignado), peleando como el que más. Es complicado porque son situaciones que a lo largo de tu carrera no vives de manera tan constante. A veces entras, a veces sales, pero no de una forma tan prolongada. Me sirve para aprender. Me tomo el fútbol como crecimiento personal y trato de aprender de cada situación. Aunque no juegue, intento disfrutar en cada entrenamiento, de dar lo mejor que tengo y si el míster decide que tenga cuatro minutos, pues cuatro. Si es más, pues más. Es más de cabeza, de ser constante y de que en tu mente no haya nada que te desvíe, más allá de las circunstancias y de lo que tú no puedas controlar.

¿Pero no le ha pasado factura?

Sí, claro, pero tengo mucha suerte porque cuento con un entorno muy bueno, una pareja que está conmigo y me ayuda constantemente, una familia, los agentes. Es vital porque me dan apoyo. Hay momentos que son peores futbolísticamente, pero tengo también muchas otras cosas en la vida que tengo que valorar. El fútbol es importante, pero es lo más importante de las cosas menos importantes.

Es decir que no pone todos los huevos en la misma cesta, ¿no?

Exacto. Soy capaz de, en los peores momentos, buscar otras cosas, de fijarme en otras metas que tengo. En mis lecturas, en mis cosas... Me ayudan a evadirme y también sigo trabajando esa otra parte (el aspecto psicológico) desde hace tiempo. Trabajo con una coach y me ayuda a decir “venga, tienes esta situación, ¿cómo la afrontas?”. Es que cuando eres titular y juegas siempre, también tienes que afrontarlo porque es difícil mantener ese nivel todo el rato. Todas las situaciones son complicadas.

¿Hace trabajos de visualización o en qué consisten esas tareas?

Trabajamos una serie de circunstancias que se pueden dar y cómo tu mente, cómo tu cabeza puede reaccionar. Lo mismo que ante un partido. Si te toca salir de inicio, cómo lo afrontas, con qué actitud, de visualización. Si te toca el banquillo, lo mismo. Si te tocan diez minutos, si el campo es más pequeño... Tienes que tener un plan para cada una de las circunstancias. Eso a mí me ayuda siempre. Desde cuando eres capitán general a cuando no te toca jugar.

Dijo que la lectura era una de sus vías de escape. ¿De qué tipo?

De cualquiera, de todo. Soy de ir a la FNAC y llevarme cuatro o cinco libros. O con la tableta o con cursos o con la carrera. Son cosas que por la tarde me ayudan a no estar solo centrado en el fútbol. Claro que cuando acabas de entrenarte tienes que seguir trabajando otros aspectos para y por el fútbol. Por las tardes también eres futbolista y tienes que cuidarte en la alimentación, en el descanso, pero necesitas momentos en los que tu cabeza tiene que estar en otra parte, porque si no es así, en los momentos malos, y también en los buenos, es complicado.

¿Qué carrera estudia?

ADE (Administración y Dirección de Empresas), como Josep o Jaime. Es una carrera que muchas veces los futbolistas derivamos ahí por la gestión, aunque este año la tengo parada, porque estaba en la UCAM y no pude continuarla. Pero cuando paro en la universidad, hago otros cursos.

¿Ha ido a hablar con Borja?

Quizás con otra edad y en otro momento sí podría haber tenido ese ímpetu de decirle “oye, ¿qué pasa? ¿por qué no juego?”, pero cuando van pasando los años y vas teniendo más experiencia, te das cuenta de que son decisiones que el míster tiene que tomar y que igual que tú son 25 y que tú te tienes que dedicar a entrenarte y a mejorar cada día y a ponerle las cosas difíciles, que no le quede otra que ponerte.

¿Cómo lo ha visto esta semana?

A veces hay que actuar en cierta manera para dar esos toques de atención, para que se produzcan puntos de inflexión, cambios de mentalidad, de tener más chispa. Son momentos de la temporada. Hay algunos más distendidos y otros de trabajo o concentración. Lo veo bien, actuando de la forma que debe.

¿Pensó en echar raíces aquí?

Para un futbolista es muy difícil a no ser que te firmen un contrato siete años y no suele pasar. Yo los últimos los he hecho de uno en uno. Mis raíces están en Málaga. El futbolista debe entender que su vida son unos cuantos años y aprovechar para disfrutarlos. Tenemos la oportunidad de vivir en ciudades, de jugar en clubes que la mayoría no pueden. En una vida normal naces, te formas en una ciudad, trabajas ahí. Nuestra situación da también llevarte amigos, experiencias, recuerdos y esa es una parte que a mí me gusta mucho.

¿Qué Dépor le gustaría ver?

El Dépor que hemos sido toda la liga, salvo esta pequeña racha que hemos tenido. El resto hemos sido un equipazo, el mismo equipazo que seguimos siendo. Una piña. Ese Deportivo es el que nos falta y el que volverá, estoy convencido. Solo hace falta un poquito de ese cambio de mentalidad y de volver.

¿Hay dudas en el vestuario?

No. Tenemos la suerte de tener a gente en el vestuario que las puede llevar bien, que ha vivido estas situaciones. Si yo las he vivido con mi entre comillas poca experiencia, ellos el doble.

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