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La Opinión de A Coruña

William de Camargo | Extremo del Deportivo

“Hubo una época en la que pensamos más en el Racing que en nosotros”

“No dudamos de nosotros mismos, pero si no tienes confianza pareces peor jugador de lo que eres”

William de Camargo, ayer en los vestuarios de la ciudad deportiva de Abegondo. VICTOR ECHAVE

William de Camargo (São José do Rio Preto, Brasil, 1999) tenía fama de tímido, pero enseguida encajó en el vestuario. “Es solo al principio, si luego preguntas a los compañeros te van a decir que soy el más personaje que hay aquí”, asegura mientras Álvaro Rey bromea con él y le recuerda que le presente como “su ídolo”. El extremo deportivista repasa su importancia creciente en el equipo y el paso adelante del domingo contra el DUX de Madrid en Riazor.

¿Satisfecho con su rendimiento en las últimas semanas?

Muy contento, y más después del último partido, que rendimos a nuestro mejor nivel y recuperamos esa confianza que teníamos.

¿Temían que ya no les saldría un partido así redondo?

Contra el Rayo Majadahonda ya hicimos buen partido, pero luego contra el Bilbao Athletic sufrimos un poco. Creo que este partido nos va a servir sobre todo para la confianza.

¿Necesitaban más saber que son capaces todavía de hacer un partido así que un resultado contundente?

Sí. Lo importante es que hemos vuelto a jugar bien y a sentirnos cómodos en el campo. No dudamos de nosotros mismos porque sabíamos que somos los mismos que en la primera vuelta. Lo que pasa es que si no tienes confianza pareces un futbolista peor de lo que eres. Poco a poco cada uno fue encontrando su mejor versión y el domingo demostramos la calidad que tenemos.

Su importancia sin embargo fue creciendo a pesar del mal momento del equipo...

Eso pasa porque cuando todos en el equipo estamos bien, como en el partido del domingo, es difícil destacar a uno. Cuando las rachas son malas, los que juegan bien llaman más la atención. Quizá fue un poco eso. Yo prefiero que todo el equipo juegue bien.

Al equipo no le salían las cosas, pero a usted sí...

Tiene que ver mucho con la confianza. Un jugador con confianza es totalmente diferente. No me presioné cuando las cosas no salían. Busqué aislarme y centrarme en el día a día para no atender demasiado a lo de fuera.

¿Siente que su importancia en el equipo creció, que debió echarse la responsabilidad a la espalda?

No pienso en esas cosas, y menos dentro del campo. Cada partido intento hacerlo bien y luego ya veo si le ha servido al equipo. Cada partido que jugamos es una historia y da un poco igual lo que has hecho antes. De un día para otro puedes hacerlo mal y que digan que mereces ir al banquillo, pero eso no me fijo en si tengo más o menos responsabilidad.

Sin embargo ahora se ha afianzado en el equipo titular, ¿se siente más protagonista?

Me siento tan importante como alguien que juega menos pero está todos los días con nosotros trabajando. Eso no se ve los fines de semana, pero es tan importante como yo. Ahora estoy teniendo la fortuna de jugar con regularidad, pero dentro del grupo no existe eso de los imprescindibles. Hasta el que menos juega es importante.

¿Le da muchas vueltas luego a sus actuaciones, las analiza?

Antes sí. Ahora los veo menos, porque antes siempre que los veía pensaba que había jugado mal. No sé por qué lo pensaba, pero hubo una época que me hacía daño y ahora los veo un poco menos.

¿Prefiere no verlos?

Sí los veo, pero menos. Antes los veía mucho y solo me fijaba en lo que hacía yo. Eso te acaba perjudicando a la cabeza. Prefiero no darme tanta caña. Creo que para el jugador es mejor aislarse, estar en su zona de tranquilidad, porque lo de fuera te hace más mal que bien. Hay más gente que va a decir más cosas malas de ti que buenas. Si le das muchas vueltas a eso acabas pensando que eres peor jugador de lo que realmente eres. Yo trato de hacer cosas diferentes y jugar con alegría. Noto mucho cuando juego alegre.

¿A qué se refiere con jugar alegre?

Cuando juego sin pensar demasiado en lo que va a pasar, si vamos a ganar, si tenemos esa obligación... La mayoría de jugadores que rinden a un nivel alto nunca juegan con presión, lo hacen de memoria, como se dice aquí. Si juegas pensando en que tienes que marcar, que tienes que hacer esto o lo otro... te estás presionando a ti mismo. Creo que eso para un jugador no es bueno.

Sin embargo esa presión en el Deportivo siempre ha existido...

Cuando el club tiene una masa de aficionados tan grande siempre hay presión por conseguir los resultados. Eso siempre ocurre en el fútbol; hay que tener responsabilidad, pero sin meterse demasiada presión.

¿Cómo llevó la mala racha en la que se instaló el equipo?

No le di muchas vueltas. Hubo partidos en los que jugamos bien, pero las cosas no salían. Todo el mundo pasa por malas rachas, pero no pensaba demasiado en si no íbamos a ascender. Lo que pensaba es que teníamos que pasar esa mala racha lo más rápido posible para coger confianza. En eso estamos ahora, con este partido tan bueno en casa todo va a volver a la normalidad. A lo mejor en Talavera no salen las cosas y volvemos a ser malísimos otra vez, pero el fútbol te da la oportunidad de reivindicarte cada fin de semana.

¿El Dépor juega ahora contra sí mismo para llegar de la mejor manera al play off?

Mientras haya posibilidades hay que seguir confiando, aunque es verdad que el Racing [de Santander] está muy lejos. Está haciendo una muy buena segunda vuelta y si sigue así solo quedará aplaudirlos porque también hay que valorar lo que hace el adversario. Lo primero es ganar nuestros partidos para por los menos poder acercarnos. Si no puede ser, coger buenas sensaciones para jugar el play off al máximo nivel. Tenemos que pensar en cada fin de semana, porque hubo una época en la que pensamos más en el Racing que en nosotros y nos olvidamos de jugar lo nuestro.

Borja Jiménez se quejó no hace mucho de que los rivales le golpeaban mucho...

Eso es por la manera en la que juego, por la forma que tengo de encarar, por crear bastantes situaciones... El adversario te tiene que frenar de alguna forma, si su manera es hacer faltas lo que tengo que hacer es seguir intentándolo. Antes sí me quejé bastante y me enfadaba porque los árbitros estaban siendo muy permisivos con eso, pero ahora creo que ha mejorado. Eso es fútbol, no puedo pedir permiso y que los rivales me dejen pasar. Hay que aceptarlo.

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