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La Opinión de A Coruña

Deportivo

Borja, ante la maldición del banquillo

La continuidad del técnico saca a relucir de nuevo la inestabilidad que ha marcado el puesto en el Dépor

Borja Jiménez observa a los jugadores durante un entrenamiento. | // CASTELEIRO / ROLLER AGENCIA

El sueño del ascenso se esfumó el sábado para el Deportivo en una prórroga cruel contra el Albacete en la final del play off. La derrota ha dejado en el aire el proyecto de Borja Jiménez al frente del equipo y el club analiza estos días la continuidad del técnico al que confió el regreso al fútbol profesional y con el que ambicionaba dotar de estabilidad a un banquillo convulso durante los últimos años. El entrenador abulense heredó un puesto extremadamente volátil por el que han pasado en las últimas diez temporadas hasta quince técnicos distintos.

Entrenadores del Deportivo desde la temporada 2011-2012 hasta la actualidad L.O.

El consejo de administración estudia ahora la propia continuidad de Borja Jiménez, al que le resta un año de contrato, y que se podría convertir en el decimosexto entrenador blanquiazul desde el curso 2011-12. El ascenso frustrado contra el Albacete le ha colocado en una posición incierta a pesar de que el club se propuso con su contratación frenar la dinámica devoradora de técnicos que se arrastraba en los últimos años.

La inestabilidad del banquillo ha sido la nota predominante de un Deportivo que no ha conseguido afianzar ningún proyecto y que se ha caracterizado por la irregularidad en los resultados. Las urgencias por alcanzar los objetivos obligaron en no pocas ocasiones a cambiar sobre la marcha a los entrenadores y casi las mismas veces se hizo propósito de enmienda por parte de las directivas y las direcciones deportivas con el fin de poner fin a esa vorágine destructiva.

Este curso parecía la definitiva después del inesperado divorcio entre club y Rubén de la Barrera el pasado verano cuando el coruñés había sido proclamado como el idóneo para afianzarse en el banquillo, pero la continuidad de Borja Jiménez aparece ahora con un asterisco debido al desenlace de una temporada irregular en la que ha sido la principal cara visible del proyecto.

Borja Jiménez será sin embargo el primer entrenador deportivista que completa una temporada desde Víctor Sánchez del Amo (2015-16). La directiva encabezada por Tino Fernández decidió entonces resolver el contrato del madrileño, renovado solo unos meses antes, a pesar de que había alcanzado el objetivo de la permanencia y debido principalmente a los conflictos internos surgidos en la plantilla. Desde entonces se han sucedido entrenadores sin apenas continuidad y sin que los cambios de categoría le pusieran freno.

Los bandazos han sido comunes en Primera División, Segunda y ahora en el tercer escalón del fútbol español a la espera de lo que ocurra con Borja Jiménez. La estabilidad era el objetivo del nuevo consejo de administración, pero la figura del técnico abulense ha sido la más erosionada después de que no se alcanzase el ascenso. La derrota contra el Albacete del sábado en Riazor condiciona buena parte del análisis sobre su trabajo, pero meses antes de la final del play off ya fue cuestionado por el profundo bache de juego y resultados que arrastró el equipo. El club evitó ahí dar un volantazo que en anteriores etapas es probable que se hubiera producido.

La directiva se enfrenta ahora al dilema de mantener la confianza en un técnico al que fió el regreso al fútbol profesional con mando incluso en la planificación y que sin embargo se quedó lejos del ascenso directo. El doloroso final de la temporada marcará el inicio de la siguiente para el propio Borja Jiménez, que podría empezar condicionado por la manera en la que el equipo se vio privado de regresar a Segunda División. En el horizonte aparece también la reconstrucción de una plantilla en cuya configuración tuvo voz y voto y que sin embargo no consiguió exprimir demasiado.

Borja acabó confiando en un grupo muy reducido de jugadores y estrechó los recursos de los que disponía cuando llegó el tramo decisivo de la temporada. Del análisis que se haga ahora en el club de su trabajo y rendimiento dependerá que pueda romper la maldición del banquillo deportivista en los últimos diez años o bien pase a engrosar la lista de víctimas.

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