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La Opinión de A Coruña

Exfutbolista del Deportivo

Álvaro Rey: “Era difícil que siguiese, pero tenía una pequeña esperanza”

El andaluz se despide “totalmente agradecido” tras cumplir su “sueño” de jugar en el Dépor

Álvaro Rey, tras la derrota contra el Albacete en Riazor. | // CARLOS PARDELLAS

Álvaro Rey (Sevilla, 1989) es uno de los deportivistas que acabó contrato el 30 de junio y no continuará. Sabía que “era difícil que siguiese”, porque era consciente de que no estuvo “al nivel que se esperaba” durante los cinco meses que vistió de blanquiazul, pero al mismo tiempo mantenía “esa pequeña esperanza de tener una segunda oportunidad”. Se marcha agradecido al club y a los aficionados, a los que aprovecha para “pedirles disculpas” por el fatal desenlace de la temporada, que el andaluz aún sigue “digiriendo” casi un mes después.

¿Qué balance hace de breve pero intensa etapa en Riazor?

Llegué con mucha ilusión y el deportivismo con mucha ilusión de que yo llegara, porque anteriormente ya tuve varias opciones de jugar en el Dépor años atrás, y se cumplió un deseo o un sueño que yo tenía, que era jugar en el Dépor. Y bueno, el fútbol es así, unas veces las cosas salen bien y otras no. Al final, entre pequeñas lesiones y que cuando llegué no tenía el ritmo suficiente para aguantar el de mis compañeros, entre una cosa y otra, nunca llegué a estar al 100% de mis capacidades.

¿El principal problema fue el tema físico?

Sí. Es lo único que me ha perjudicado, entre comillas, porque mentalmente estábamos muy felices tanto mi familia como yo. La ilusión mía era máxima. Rechacé una oferta de Segunda para ir al Dépor. Aposté todo para ir al Dépor y lo que más me perjudicó fue el tema físico. Estoy seguro de que si hubiera estado desde el principio, todo habría sido diferente. Cuando rescindí contrato en Bolívar no paré, seguí entrenando, pero no es lo mismo entrenar tú solo que con un equipo profesional. Nunca llegué a estar al 100%.

Su llegada en enero generó unas expectativas grandes entre los seguidores, ¿le duele más por ellos que no le salieran las cosas?

Sí. El mayor patrimonio que tiene el Dépor es su afición. Se crearon unas expectativas sobre mí muy altas y no cumplí con esas expectativas en estos cinco meses. Estoy triste doblemente, por no haber conseguido el objetivo y por no haber podido demostrar el fútbol que llevo dentro para haber ayudado más al equipo a cumplir el objetivo. Es una pena muy grande que tengo. A día de hoy todavía sigo digiriendo lo que pasó en el último partido.

Tuvo minutos en ese duelo definitivo contra el Albacete y también contra el Linares en semifinales. ¿Eso le hace sentir que, por lo menos, estuvo ahí en los momentos importantes aunque el final no fuese el esperado?

Sí. Está claro que cuando un jugador viene en el mercado de invierno, y llega con el equipo como iba, como un avión, es porque puede dar algo diferente y ayudar en el tramo final de la temporada. Todo el mundo quiere jugar esos partidos, ya sea de titular o aportando desde el banquillo. Tuve la suerte de jugar en esos dos encuentros, pero al final el desenlace no fue el que queríamos.

¿Intuía que no iba a seguir?

Yo era consciente, y la experiencia de todos los años que llevo en el fútbol me lo decía, que era difícil que siguiese, porque al final es verdad que no he estado al nivel que se esperaba, pero sí que tenía esa pequeña esperanza de que con una segunda oportunidad, empezando desde el principio con el equipo y haciendo la pretemporada en condiciones, pues seguramente se hubiese visto al verdadero Álvaro Rey y todo el fútbol que llevo dentro. Pero bueno, esto es el fútbol, son decisiones y estoy totalmente agradecido al club y a todos los que hicieron posible mi llegada al Dépor porque para mí ha sido un privilegio vestir esa camiseta. Hay que seguir adelante y le deseo lo mejor de todo corazón al Deportivo. He dejado muchos amigos ahí y A Coruña es una ciudad maravillosa, con gente maravillosa. No tengo nada malo que decir, absolutamente nada malo, tanto del Dépor como de A Coruña.

¿Sintió decepción cuando se enteró de que no iba a seguir?

Me lo comunica mi agente. Más que decepción, tristeza. Tenía la pequeña esperanza de decir: ‘vamos a dar una segunda oportunidad a Álvaro, que empiece desde el principio’, porque ellos también me conocen y saben el nivel que puedo dar. Fue eso solo. Pena porque he estado muy a gusto y mi familia también. Decepción no, porque esto es fútbol y nosotros estamos expuestos a todo este tipo de decisiones y tenemos que afrontarlas con la mayor positividad del mundo. Si se cierra una puerta, se abrirá otra. Hay que seguir adelante. Como dice mi mujer: ‘todo pasa por algo’.

¿Qué mensaje de despedida le gustaría enviar a los seguidores del Deportivo?

Al aficionado, en parte pedirle disculpas por no conseguir el objetivo. Yo estaba muy ilusionado. Fue increíble el apoyo y todo lo que nos transmitieron durante las dos semanas del play off. Nosotros estábamos completamente seguros de que íbamos a conseguir el objetivo. Individualmente, también de una forma u otra quiero pedirles disculpas porque no he rendido al nivel que ellos esperaban de mí, que ellos saben que puedo dar y que yo sé que puedo dar. Ellos son el mayor patrimonio de la ciudad y estoy segurísimo, no tengo ninguna duda, de que más pronto que tarde van a estar otra vez jugando con los grandes equipos.

¿Y ahora qué? ¿Ya maneja ofertas para encontrar nuevo destino?

De momento no sé nada, la verdad. No me ha transmitido nada mi agente, así que tranquilidad. Esto acaba de empezar. Es verdad que tengo siempre esa incertidumbre de dónde puedo a ir o dónde no, la tenemos nosotros y es parte de nuestro trabajo, pero a día de hoy estoy tranquilo y a ver qué opciones hay buenas para mí y, sobre todo, para mi familia. Tengo una niña y viene otra en camino, y hay que mirar la mejor opción para ellas, para que sean felices y estén a gusto, porque para mí eso es primordial.

¿Enfoca hacia España y descarta otra aventura en el extranjero?

Nunca digas no. Tampoco puedo cerrarme puertas en ningún lado porque esto es trabajo, es fútbol y la carrera del futbolista es muy corta. Sea fuera o dentro, donde mi familia sea feliz y donde yo crea que puedo rendir, intentaré buscar la mejor opción para mi familia y para mí.

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