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El Dépor arranca a remolque

Empezó perdiendo en tres de sus cuatro partidos, en Balaídos a los 50 segundos

El deportivista Jaime pugna con Lautaro en presencia de Narro el pasado sábado en Balaídos. | // R. GROBAS

El Dépor aún no había entrado en el partido de Balaídos y ya estaba por debajo en el marcador. 50 segundos tardó el Celta B en adelantarse al aprovechar un error en cadena de la defensa coruñesa, que concedió hasta tres remates claros en la misma acción. Los dos primeros, de Lautaro, los salvó Ian Mackay, que ya no pudo hacer otro milagro para evitar que Iker Losada anotara el 1-0 de cabeza ante la pasividad de los zagueros. “Sacamos nosotros y en 50 segundos nos ha dado tiempo a tener la pelota, a perderla y a encajar —lamentó luego Borja Jiménez—. No es algo muy normal. Tenemos que ajustar esas pequeñas cosas. No puede ser”. En realidad no fue la primera vez que el Deportivo empezó por debajo en el marcador. De hecho, le pasó en tres de los cuatro partidos que ha disputado, primero en Riazor contra la Balompédica Linense, luego en casa frente al Pontevedra y también el pasado fin de semana en Balaídos.

Arrancar a remolque trastoca el plan de partido y suele cargar de nerviosismo e impaciencia al equipo que recibe el gol, al tiempo que da tranquilidad y confianza al que lo marca. El Deportivo, en una categoría como la Primera RFEF, tiene la obligación ser un equipo protagonista y mandar en los partidos, sobre el césped y en el marcador, pero hasta ahora los que primero han golpeado han sido siempre los rivales, salvo en la visita a Mérida, el único encuentro de la temporada en el que el equipo coruñés logró mantener su portería imbatida.

En el estreno la Balona se adelantó en Riazor en el 29 por mediación de Delmonte y tras el descanso apareció Mario Soriano para completar la remontada con un doblete. En Mérida fue una acción aislada, el zapatazo de Raúl Carnero, la que decidió la victoria coruñesa. Luego, en casa contra el Pontevedra, Brais Abelenda inauguró en el 56 el marcador, igualado en la recta final por Soriano. En Vigo fue Diego Villares el que niveló otro resultado en contra.

El Dépor se mantiene invicto y suma 8 de 12, pero lleva más puntos que méritos. Una lectura que no comparte Borja Jiménez, enfocado en encontrar soluciones a los graves problemas que tiene el equipo, tanto en defensa como en ataque. Entrar mejor en los partidos es uno de los muchos aspectos a solucionar para encontrar una mejor versión, individual y colectiva, con la que salir de la mediocridad actual.

Granero, con el grupo, camino de recibir el alta

La plantilla del Deportivo completó ayer una sesión de recuperación en Abegondo, con tareas más exigentes para los que el sábado no jugaron desde el inicio frente al Celta B. Borja Jiménez, como de costumbre al día siguiente de competir, dividió a su plantilla en dos grupos para realizar tareas diferenciadas. Borja Granero, que solo pudo entrar en la convocatoria para el primer partido contra la Balompédica Linense debido a unas molestias en un aductor, ultima su recuperación y ayer pudo realizar todas las tareas con el grupo. Si evoluciona de forma positiva, recibirá el alta en los próximos días. En esta semana con dos partidos en Riazor —el miércoles contra el Talavera (20.00 horas) y el domingo ante el San Fernando (19.00 horas)— el cuerpo técnico blanquiazul ha programado seis entrenamientos, todos en Abegondo salvo el del miércoles por la mañana y el del sábado, que será por la tarde en Riazor en la víspera de recibir al equipo andaluz. El entrenador del Dépor cuenta, en principio, con Mario Soriano, quien tuvo que pedir el cambio al sentir molestias producto del cansancio en la recta final del encuentro de Balaídos. El mediapunta madrileño es el pichichi blanquiazul con tres tantos.

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