El Deportivo visitará el domingo al Rayo Majadahonda después de haber encajado la primera derrota de la temporada y con un runrún alrededor del equipo cada vez más palpable. Su técnico, Borja Jiménez, considera que el nivel de "estrés" ha sido excesivo antes incluso de que se cayera contra el San Fernando. "Antes de haber perdido se generó en el exterior un nivel de estrés sobre el equipo innecesario. Se dijeron cosas malas sobre el equipo que me parecen injustas. No se puso en valor nada de lo que se iba consiguiendo y eso me duele", lamentó esta mañana en su comparecencia el entrenador blanquiazul.

Borja Jiménez se refirió también al nivel de crítica que se ha trasladado en estas primeras semans de campeonato. "Aquí se quiere ascender cada día y lo entiendo. Otra cosa es que en ese camino, ese nivel de exigencia nos pueda hacer algo de daño, pero es lo que hay, tenemos que convivir con ello. Entiendo a la afición, que se enfade y esté molesta. Otra cosa es que me parece que ha habido poca paciencia y eso al futbolista le ha dolido", reflexionó.

El entrenador deportivista admitió, sin embargo, que el rendimiento no está siendo el que se esperaba. "Intentamos pulir detalles que nos han pasado factura y somos los más críticos con nuestro trabajo, sabemos que no estamos en el mejor momento ni cerca de alcanzarlo, pero tiene que haber grises en los análisis", razonó. En ese sentido, también se mostró comprensivo con el descontento de los aficionados, que el domingo en la derrota contra el San Fernando cristalizó por primera vez en peticiones para su marcha. "Entiendo perfectamente cómo se puede sentir el aficionado y cómo se pueden sentir los medios. Empatizo muchísimo con ese sentimiento porque es normal. Son 23.000 socios y es normal que su opinión importe más que en uno de mil. Lo que creo es que hay que hacer las cosas con sentido común, sabiendo que se puede ganar, perder o empatar. Hay que valorar cada resultado", manifestó.