Deportivo

Ibai, “en paz”: “La decisión es acertada”

Se va “con la conciencia muy tranquila” por haberse “dejado el alma” estos meses

Ibai Gómez agradece los aplausos de sus excompañeros y técnicos, presentes en su despedida

Ibai Gómez agradece los aplausos de sus excompañeros y técnicos, presentes en su despedida / Carlos Pardellas

Cargado de honestidad y honradez, y con la “conciencia muy tranquila” por haberse “dejado el alma” durante su breve etapa en el Deportivo, Ibai Gómez se despidió este miércoles desde la sala de prensa de Abegondo horas después de anunciar a través de sus redes sociales su decisión de poner fin a su carrera. Le acompañaron los que hasta el martes fueron sus compañeros, que quisieron arroparlo junto al cuerpo técnico, el resto del staff y los responsables de la secretaría técnica. “Nunca he tenido tanto público”, bromeó al verlos en el momento de tomar asiento, primero sonriente, pero luego emocionado a medida que fue haciendo balance. “Me siento orgulloso y en paz, sé que la decisión es acertada. Si antes lo creía, ahora lo confirmo más todavía”, ratificó al describir cómo se sentía al día siguiente de anunciar su retirada del fútbol profesional.

Ibai Gómez agradece los aplausos de sus excompañeros tras despedirse del deportivismo desde la sala de prensa de Abegondo. |  // C. PARDELLAS

Jugadores y técnicos del Dépor arropan a Ibai en su despedida / C. Pardellas

“¿Por qué ahora? Porque la cabeza y el corazón me lo piden. En otra etapa hubiese esperado al mercado invernal, pero no tengo intención de cambiar de equipo ni de seguir jugando. Lo mejor para toda las partes era tomar la decisión ahora”, recalcó Ibai antes de expresar su agradecimiento al Deportivo y a su afición. El sábado se lo comunicó al club y hasta el martes solo lo sabía su mujer, su representante y sus padres. Ni siquiera se lo dijo a sus amigos: “Tenía la decisión muy clara, no quería que nadie me intentara convencer. La decisión estaba muy muy clara, no hubo ningún tipo de duda”.

“Muchas menos opciones” con Óscar Cano

Recordó que llegó al Dépor “con toda la ilusión del mundo, por un reto muy bonito” pero ya no se veía en condiciones de llegar al 100% para aportar su verdadero nivel, y menos tras la llegada de Óscar Cano, una situación a la que se refirió “sin ningún tipo de rencor ni maldad” hacia el nuevo cuerpo técnico. “Con Borja [Jiménez] tal vez estabas en un 40, 50, 60%, veías posibilidades y tal vez con trabajo llegaría a ese 100%. Todo el mundo quiere estar en el once. Cuando vinieron Óscar [Cano] y Elías [Martí], yo empiezo con muchas menos opciones. No hablo con ningún tipo de rencor ni maldad, en absoluto. He sido entrenador y sé lo que es. Hay que tomar decisiones. Cada uno tiene unos gustos, ya no solo unos gustos, un equipo que hay que confeccionarlo como crees que hay más posibilidades de ganar. Ningún entrenador echa piedras sobre su tejado”, apuntó, consciente de que tenía a muchos compañeros por delante en las preferencias del andaluz.

“Mario [Soriano] pasa a banda, Peke está a un nivel espectacular, Víctor [Narro], Quiles… Te ves en el punto de que estás, como quien dice, en el 0. Puedes trabajar mucho e ir cambiando del 0 al 20, al 40, pero al 100 en estos momentos no vas a llegar”, reconoció antes de referirse también a la familia como otro motivo de peso: “A eso le sumas que tengo un niño de dos meses que he visto nueve días. Por circunstancias ellos están en Bilbao. Cada vez que vengo mi hija mayor me dice: ‘Otra vez te vas, aita’. Tomar esta decisión en este momento creo que es lo más justo y lo que más en paz me deja”.

“Hay que ser realista y consecuente. No he venido a ganar dinero”, apuntó Ibai, que también expresó su gratitud hacia la afición. “Estoy con la conciencia muy tranquila. No voy a pedir perdón porque realmente me he dejado el alma. Sí tengo que darles las gracias. Ojalá en un futuro nos volvamos a encontrar en el camino”, añadió el vasco, que tiene previsto seguir ligado al fútbol como entrenador, aunque antes jugará unos meses en el Santutxu, el club de su barrio en el que empezó y que preside su padre.