Rubén Díez se refirió esta mañana al “ambiente raro” que se vivirá el domingo en el estadio Fernando Torres, donde el Dépor competirá frente al Fuenlabrada sin apoyo de seguidores blanquiazules debido a las obras en la instalación, que reducen el aforo a 1.400 espectadores e impiden vender localidades a seguidores visitantes. “El campo gran parte está en construcción y es una pena porque estábamos convencidos de que la afición se iba a mover, a desplazar y a animar. Va a ser un ambiente raro y se va a parecer al ambiente que había en pandemia”, apuntó el futbolista del Dépor antes del entrenamiento de hoy en Abegondo.

Reconoce que en el vestuario se habla de lo que pasó en el verano de 2020 con el caso Fuenlabrada y las consecuencias que tuvo para el Dépor, pero solo piensa en “ir allí a ganar”, independientemente de cuál sea el rival. “Este tipo de cosas se hablan pero es verdad que ambas plantillas no son las mismas y nosotros lo que vamos a intentar es ir allí a ganar, a sacar los tres puntos y olvidarnos de ese tipo de cosas. Son cosas que marcaron el porvenir del Dépor y evidentemente se ha hablado”, explicó el centrocampista ofensivo.

El aragonés dedicó elogios a su compañero Yeremay Hernández, un futbolista con unas “condiciones espectaculares” que está teniendo una “progresión brutal”. “Cada día está más centrado y enfocado en mejorar y ayudar al equipo. Ha cambiado mucho en ese aspecto y nos tiene que aportar porque es diferencial. Tiene unas condiciones y unas características que no tiene nadie en la plantilla. Las cosas que tiene dentro las tiene que ir sacando poco a poco. Estoy convencido de que va a ser un jugador importante por sus características. Tiene algunas cosas que son diferenciales y solo él las tiene”, recalcó Rubén Díez sobre su compañero.