Kike Saverio | Extremo del Deportivo

“A mí me gustan los equipos que propongan y tengan la bola, por eso vengo aquí”

“Todas las noches me voy a dormir pensando en que hay que ascender, yo y todos” - “El fútbol está cambiando y cada vez es más aburrido; ves un partido y sabes lo que va a pasar antes de que empiece”

Kike Saverio, en la ciudad deportiva de Abegondo. // CARLOS PARDELLAS

Kike Saverio, en la ciudad deportiva de Abegondo. // CARLOS PARDELLAS / marcos otero

Marcos Otero

Marcos Otero

Kike Saverio (Génova, 1999) pertenece a un fútbol en extinción. Extremo habilidoso formado “en la calle” de esos que tienden a la desaparición, dio sus primeros pasos en el Cornellá —donde coincidió con Juan Giménez, integrante de la secretaría técnica deportivista—, antes de dar el salto al profesionalismo con el Barcelona B. Después de un paso por Ponferradina y Osasuna, el joven jugador de orígenes ecuatorianos reflexiona sobre su llegada al Dépor en el mercado de invierno tras superar una lesión grave en el tendón de Aquiles, las aspiraciones del equipo y la evolución del juego hoy en día.

¿Cuesta asimilar una lesión como la que tuvo?

Es difícil, pero al final o lloras o trabajas. Por suerte pude recuperarme bien. En el momento te lo cambia todo, pero no hay otra que superarlo. Nos estábamos jugando el play off con la Ponfe, el año del centenario... Encima acababa de meter gol y me rompo a los dos minutos. Un mal gesto, un mal apoyo... No me esperaba la pelota.

¿Cómo le afectó esa lesión?

Seguramente si no fuera por la lesión todo hubiera sido muy diferente. En verano se podrían haber mirado... no sé, otras cosas, y la lesión te frena. Es como volver a empezar de cero. Cuesta más asimilarlo que todo lo demás. Estabas pensando en el play off, quedaba un mes para irte de vacaciones... Se te acaba todo ese día.

¿Le dio muchas vueltas a su futuro después?

Durante la recuperación no pensaba nada en mirar equipos ni nada por el estilo, sino en recuperarme bien. Sabía que era una lesión difícil, que si no te recuperas bien te puede dar mucha guerra. Le dije a mi representante que no quería saber nada, quería recuperarme y estar bien.

Entonces apareció el Dépor, ¿qué le convenció? Era bajar dos peldaños desde Primera con Osasuna...

Hablé con otros clubes también, pero este es un proyecto para devolver al Deportivo a Primera, no subir solo a Segunda. Es un proyecto a largo plazo, eso es lo que a mí me llama la atención. También poder volver a coger minutos... Aunque bajes dos peldaños, después puede significar un impulso.

¿Cuál es su prioridad aquí?

Coger ritmo, volver a jugar, sentirte futbolista... Yo estaba entrenando en Osasuna en un equipo de Primera, pero no jugaba. Al futbolista le gusta competir y una vez pita el árbitro ya te olvidas si es Primera, Segunda o Primera RFEF.

Desde el primer momento ha encontrado confianza. Óscar Cano lo alineó de titular nada más llegar...

Sí. Incluso yo pensaba que iba a entrar más poco a poco, pero entrenando me vi bien y supongo que el entrenador también.

¿Le sorprendió jugar de titular recién llegado?

No me sorprendió, pero como llevaba tanto tiempo parado pensaba que igual el míster quería hacerlo más lento. A ningún futbolista si le dices de jugar te va a decir que no.

¿Se sentía preparado después de tanta inactividad?

Sí, porque ya había jugado con Osasuna dos partidos en la pretemporada de invierno que se hizo, pero cuando llegas a un sitio nuevo nunca sabes muy bien lo que puede venir.

¿Inconscientemente no se ve condicionado, ser más precavido?

Es que cuando estás lesionado entrenas mucho más. Hay que pensar que ya has hecho mil veces el mismo gesto con el que te lesionaste, has hecho mil saltos... Ese miedo te lo has quitado un poco ya. Una vez volví a jugar ya no lo pensaba.

¿Y le ha cambiado como jugador, es diferente al que era antes de la lesión?

En ese sentido de momento no. Te cambia el que estabas jugando con ritmo y frenas de golpe.

¿No baja la confianza?

No, porque una vez tengo la bola ya no estoy pensando en si tengo el Aquiles o lo otro. Una vez tienes la bola en los pies todo es diferente.

¿Qué puede esperar el aficionado de usted? ¿Pudo verse en estos dos partidos?

Aún estoy cogiendo ritmo. Mi último partido oficial fue el 7 de mayo. Soy un jugador de encarar, de uno contra uno, de atreverse... El otro día en casa tenía que bajar mucho a recibir la pelota para asociarme, también me gusta, pero donde creo que hago más daño es cerca del área y en el uno contra uno.

Sin embargo en Riazor, y la prueba fue el partido contra el Mérida, los rivales suelen esperar cerca del área...

Se cierran. Ahí es donde necesitas que alguien te rompa una línea, porque es complicado cuando tienes dos líneas juntas cerca del área.

Eso va a ser común, va a pasar más veces en lo que queda de temporada, ¿le había ocurrido antes?

Claro, yo jugué en el Barça. Cuando los rivales venían al Mini Estadi ya sabías que ponían dos líneas y a ver cómo entrabas.

¿Cómo vivió ese primer partido en Riazor?

Había más gente que en muchos partidos de Primera. No sé si eran 20.000 casi. Imagínate, hay muchos equipos de Primera que no meten tanta gente. El ambiente es increíble, cuando sales y ves tanta gente... Al que no le guste jugar ahí no es futbolista. Es con lo que sueñas cuando empiezas a ver que puedes ser profesional.

¿Cómo fueron sus comienzos en el fútbol?

Yo jugaba en la calle a regatear a uno, a dos, a tres... Hasta que te la quitaran. Aprendí a jugar ahí.

¿No aprendió en una escuela de fútbol, en la Masía o por el estilo?

No, no, no. A mí control-pase no me ensañaron. Yo aprendí en la calle.

Eso se está perdiendo...

Por mala suerte sí. Y al que lo hace le silban... Imagínate.

¿Al que regatea se refiere?

Sí. Yo pago una entrada para ver a Vinicius y a Neymar. El fútbol está cambiando y cada vez es más aburrido.

¿Por qué cree que sucede eso?

No lo sé, pero todo está cambiando, la gente tiene la piel muy fina, se ofenden si alguien intenta algo diferente.

Algunos apuntan a la influencia cada vez mayor de la táctica, los entrenadores...

Pero más allá de eso es todo lo demás. Que te planten un fútbol táctico está bien, pero necesitas jugadores que te hagan divertir. Eso al menos pienso yo.

¿Con “todo lo demás” se refiere a lo que rodea al fútbol?

Hasta dentro del fútbol. A alguien le molesta que un jugador pueda hacer algo diferente. Estos días está pasando con Vinicius. No lo entiendo.

¿No entiende que le llamen provocador por cómo juega?

Yo pago por ver a Vinicius no a uno que pega patadas.

Cada uno juega con sus armas...

Bueno, si te pegan patadas jugando que te las peguen, pero el otro no está haciendo nada malo, está jugando al fútbol.

¿Se ha encontrado mucho con eso usted, con juego duro?

Yo no soy Vinicius, pero alguna vez sabes que si haces algo a la siguiente viene la patada. Eso siempre ha estado, lo que no ha estado es lo demás, que se diga que es una falta de respeto.

¿Cree que se empobrece el fútbol sin jugadores así?

Claro. ¿Si no a qué vamos a jugar? ¿A centrar?

Centrar siempre ha sido parte del fútbol...

¿Pero cómo llegas a línea de fondo? ¿Con un pase? Se juega a eso, pelota para arriba, abrir a banda y ponerla. Ahora ves un partido y sabes lo que va a pasar antes de que empiece.

¿Pero cree que ese tipo de jugadores son cada vez menos comunes porque ya no se juega en la calle?

No lo sé. Yo estaba todo el día en la calle y ahora me imagino dejar solo a mi sobrino como estaba yo y parece hasta un delito. Paso por los parques y ya no hay nadie jugando. Yo estaba todo el día en la calle. Llegaba del colegio y me iba a la calle. Y en el colegio me ponía a jugar al fútbol...

Ahora hay más opciones de entretenimiento...

Tienen el TikTok, la Play esa que tiene mi sobrino...

¿A usted eso no le gusta?

Yo tengo la Play y está en la caja, juego a veces con mi hermano si viene. Y de pequeño no la tenía, así que...

Aquí se ha encontrado con un entrenador que defiende mucho a los jugadores de su perfil y la libertad que deben tener...

También está Peke [Yeremay], que es parecido a mí. A mí me gustan los equipos que propongan y que tengan la bola. Por eso también vengo aquí, porque sé que vamos a proponer en la mayoría de partidos, aunque no se puede en todos.

También sabrá que solo vale ascender...

Yo desde que vengo aquí sé que la gente solo piensa en el ascenso. Antes de venir te lo dejan claro y todos lo tenemos en la cabeza. Todas las noches me voy a dormir pensando que hay que ascender, yo y todos. A cualquiera que le preguntes lo tiene claro.

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