El Deportivo, una trituradora de expectativas

Los entrenadores y expertos Rodríguez Vaz, Paco Liaño, Juan Riveiro y Maikel analizan la situación

“No está rindiendo” en función de lo esperado este verano, apuntan sobre los fichajes

Villares, Salva Sevilla y Mackay, tras encajar uno de los goles en Irún. |  // LOF

Villares, Salva Sevilla y Mackay, tras encajar uno de los goles en Irún. | // LOF / M. Otero

Xane Silveira

Xane Silveira

El Deportivo se ha estrellado de frente con su propio retrato. Como si de Dorian Gray se tratase, en un abrir y cerrar de ojos ha descubierto que detrás de las buenas ropas había una realidad más difícil de digerir. Una verdad sin recorrido que tras once jornadas ha quedado totalmente expuesta. En Irún el equipo blanquiazul tocó fondo. Y no por el resultado, la derrota o la clasificación, sino por las formas y la falta de reacción. Una historia repetida que recuerda a pesadillas pasadas y pone de nuevo el foco en los futbolistas. Las luces apuntan a una plantilla que está lejos de ser lo que se le presupone. Por nombre, caché y, por supuesto, escudo. Los entrenadores y expertos Rodríguez Vaz, Paco Liaño, Juan Riveiro y Maikel reflexionan sobre hasta qué punto el club de la Plaza Pontevedra se ha convertido en una trituradora de jugadores y por qué están rindiendo por debajo de su nivel y, por supuesto, de lo esperado.

Para algunos, como Vaz, todo se trata de un “engaño” veraniego, de un exceso de confianza en fichajes con los que se “hacen ilusiones” y ahora producen “decepción”. Para muchos aficionados, y también para Juan Riveiro, en realidad es una mera cuestión de “rendimiento” por debajo del nivel real de los futbolistas. “No hay un problema de equivocarse, muchos jugadores los hubiesen fichado otros equipos si pudiesen”, reflexiona el técnico del Atlético Arteixo.

Con más paciencia, Paco Liaño le da una vuelta hasta qué punto la escuadra coruñesa se ha convertido en una máquina de exprimir futbolistas sin que puedan llegar a su máximo potencial. Pese a lo que “podrían ser”, dejan a la vista una calidad netamente inferior a la real. “Sí, el Dépor es una trituradora, son jugadores con pasado profesional que vienen porque es el Deportivo de la Coruña” y barre hacia dentro a la hora de criticar a varios de los nombres que se han empequeñecido y están encima de la mesa en los debates: “Lucas, por ejemplo, es un caso especial y claro, venía de hacer goles en Primera, llegó en enero e iba a un nivel muy superior, pero a día de hoy genera dudas por su rendimiento”.

“Me resulta difícil pensar que hay tan poco nivel, sigo siendo optimista”

Paco Liaño

El que fuera guardameta en los 90 y dos veces Zamora de forma consecutiva cree que el bajón de rendimiento da para un “programa de investigación” por la diferencia el rendimiento real y lo esperado. “Quiero pensar que no podemos ser tan malos como ante el Real Unión, algunos jugadores no han cumplido las expectativas, pero me resulta imposible pensar que hay tan poco nivel”.

La presión en A Coruña es una realidad ineludible. Por su “máxima exigencia” y su “historia” es el más importante de “los dos grupos”, explica Maikel. Pero, en realidad, a la afición “en cuanto le das dos o tres cosas, se vuelven locos”. También recuerda su época, en la que la hinchada era “mucho más dura”. “Hay que saber dónde estás, qué es este club, cuando vienes ya sabes lo que hay”, remarca el exfutbolista. También cree que la situación solo se reconducirá “trabajando y arrimando el hombro”. La realidad para él es que no hay tanta “diferencia de calidad individual” entre los jugadores blanquiazules y el resto de rivales para “ganar a medio gas”.

Rodríguez Vaz sabe lo que representar al conjunto coruñés. Algo que cree que es “una suerte” para cualquier futbolista. Considera, también, que “en ningún caso” A Coruña puede ser sinónimo de empequeñecimiento. “Un jugador que salte al terreno de juego y vea las gradas de Riazor completas, el afán y el ánimo de esa afición, tiene que ser en positivo. Si resulta que uno responde negativamente a eso… se tiene que dedicar a otra cosa y no a jugar al fútbol”, asegura Vaz, que cree que el duelo de Irún debe servir de “cambio total de actitud” para “dejarse la piel” en el ascenso.

“No hay tanta distancia individual para vencer a medio gas”

Maikel

Juan Riveiro es más crítico con el rendimiento del equipo [tres victorias en once jornadas]. Considera, eso sí, que no es un problema del nivel en sí ni de la materia prima de la que dispone Idiakez. Aunque incide en exigir más al plantel: “Si hay más para ver, están tardando en darlo. A nivel ofensivo la temporada la sostiene el balón parado y la cantera”. El entrenador del Arteixo piensa que quizás es momento de introducir alguna variante extra. “Idiakez tiene que saber cuáles son los problemas de su equipo. ¿Lo que hay le funciona? ¿No? Pues igual hay que cambiar”. Por suerte, Riveiro cree que este curso no hay “un Racing que pegue el estirón”. El Dépor está tiempo, de momento, “de todo”.

De cara al futuro, los cuatro entrenadores coinciden en que el Deportivo debe de dejar de tirar encuentros. Todos consideran que, en general, a lo largo de la temporada han existido duelos con exceso de relajación. “No se pueden regalar minutos”, indica Vaz, enfadado, porque cree que eso necesita una mayor intervención “del entrenador”. Paco Liaño, por su parte, pide que la reunión del martes en Abegondo surta efecto: “Espero que la charla de Imanol haga reflexionar al vestuario. Los veteranos deben ser los guías. Además, los chavales van a sumarse, lo están deseando”.

Por último, Liaño defiende otro pensamiento común entre los entrenadores: hay tiempo y calidad para darle la vuelta a la situación. “Lo que se hizo en Lugo o ante el Nàstic [segunda parte] es el nivel real que todos esperamos. Eso es lo que se tiene que ver, pero durante 90 minutos. La afición quiere sumarse a una buena corriente. ¿Qué más puede pedir un jugador profesional que disfrutar de un estadio como Riazor? Es una obviedad”, concluye el exguardameta.

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