Villares, la “humildad” de un centenario en el Dépor
El vilalbés alcanza los 100 partidos con el Deportivo convertido en una de su referencias - Simón Lamas: “Todos los entrenadores han contado con él; eso tiene un valor enorme”

Villares remata de cabeza en el gol que anotó el domingo contra Osasuna Promesas. / Iago López

El próximo mes de enero se cumplirán tres años desde que Diego Villares (Vilalba, 1996) dio el salto al primer equipo del Deportivo en unas circunstancias muy particulares. El máximo accionista (Abanca) había decidido limitar el gasto en el mercado de invierno y el club decidió promocionarlo desde el Fabril junto a Rayco. El domingo alcanzó los 100 partidos oficiales con la camiseta blanquiazul convertido en una de las referencias del equipo. Atrás quedan ya sus temporadas en filial, con cesión incluida en el Racing Vilalbés, conjunto en el que se formó desde bien pequeño.
Futbolista de esos que se suelen catalogar como de maduración tardía, alcanzó la primera plantilla meses después de que incluso se pusiera en cuestión su continuidad en el club. “Le costó llegar por lo que pasa muchas veces en el fútbol”, expone Simón Lamas, entrenador del Racing Vilalbés, que lo tuvo a sus órdenes en el juvenil del club chairego y más tarde cuando regresó cedido desde el Fabril. “Cuando las cosas no van bien se suele apostar por jugadores de más experiencia y probablemente las circunstancias en aquel momento le permitieron tener esa oportunidad. A lo mejor ahora estaríamos hablando de otro caso y el Dépor hubiera perdido un gran futbolista”, añade sobre su salto al primer equipo blanquiazul.
Villares debutaría de la mano de Rubén de la Barrera en febrero de 2021 en una visita al Coruxo resuelta con una derrota humillante (2-0) y con el club sumido en una grave crisis deportiva e institucional que más tarde desembocaría en el relevo de la directiva que encabezaba Fernando Vidal. La siguiente semana sería titular contra el Guijuelo y desde entonces ya no saldría del equipo titular.
Porque si algo ha marcado la trayectoria de Villares en el Deportivo en estos años es que ha contado siempre con la confianza de los entrenadores que han pasado por el club, y no han sido pocos desde que alcanzó el primer equipo. Ha sido además un recurso para todo tipo de situaciones, incluidas las que le han llevado a ocupar posiciones como el lateral derecho. “Tiene una humildad grandísima y pone por delante al equipo de su ego personal, eso hoy en día no muy habitual. Es capaz de adaptarse a lo que le piden los entrenadores. Yo lo viví aquí [en el Racing] sin ningún problema. La inteligencia que tiene a nivel táctico le permite adaptarse, que a otros no se lo permitiría. Eso tiene un valor incalculable y en lo que nos tenemos que fijar es que todos los entrenadores que han pasado por el Deportivo han contado con él. Es un jugador fundamental. A eso le tenemos que dar mucho valor”, insiste Simón Lamas.
Carlos MirandaVillares se va a romper de tanto estirarlo
Esa capacidad de adaptación ha hecho que fuera un lateral derecho de emergencia el curso pasado, un mediocentro de corte más posicional y más recientemente un acompañante del delantero. Es en esta última posición donde más lo recuerda Simón Lamas y la que a su juicio más se adapta a sus condiciones. “A este Dépor que carece de hombres gol, de delanteros y de desborde, Villares le puede aportar mejores cualidades que encorsetado como mediocentro más posicional”, razona el técnico del Racing Vilalbés. “Es un jugador que tiene mucha capacidad para hacer gol, como vimos el domingo, y que tiene mucha capacidad física para poder llegar desde segunda línea con claridad. Además participa mucho más en la presión, en lo que es un especialista. Lo vimos muchas veces, por ejemplo la temporada pasada con el gol al Racing de Ferrol y la recuperación a Jesús Bernal. Esa posición es perfecta para él. Aquí en Vilalba jugaba en esa posición, teniendo muchísima libertad para llegar porque es un jugador que intuye muy bien los espacios y sabe aparecer por sorpresa desde la segunda línea”, añade Lamas.
Así, como acompañante del delantero, fue como en la segunda mitad de la temporada 2018-19, cedido desde el Fabril, se convirtió en un jugador clave para la salvación del Racing Vilalbés a las órdenes de Simón Lamas. “Él vuelve buscando un poco la confianza que no tenía en aquel Fabril. Sabía que el mejor contexto para encontrarla era aquí porque lo conocíamos. Para todos los compañeros fue como un rayo de esperanza. Yo aquella temporada cojo al equipo en la jornada 10, últimos, y poco a poco fuimos saliendo de las posiciones de descenso en gran parte gracias a su llegada, estoy convencido. Le dio mucha confianza al equipo jugando en esa posición de segundo punta. A él le vino bien porque se volvió a ver capaz de ser importante en un equipo, aunque era una categoría menos. Aquel año fue un paso atrás para coger impulso. Fue un líder. La clave aquel año fue su llegada en enero”, asegura Lamas. “La pena que me queda, porque es un chaval del 96 y está en su mejor etapa, es que no esté ya en el fútbol profesional”, lamenta el técnico del Racing Vilalbés.
- La panadería de Carballo que conquista desde 1948: 'La gente congela nuestro pan cuando nos vamos de vacaciones
- Así te contamos el Liceo - Igualada, segundo partido de la final de la OK Liga
- Primera oleada del verano por Yeremay: la táctica del Sporting para llevárselo del Deportivo
- Las 4 mejores playas de A Coruña y alrededores: con bandera azul, arena fina y protegidas del viento para huir del 'nordés' este verano
- A Coruña marcó la temperatura más alta de España a las 13.20 horas con 35,7 grados
- Carbugal proyecta una nueva gasolinera en A Coruña en el parking del antiguo Mercadona en Marineda City
- El Liceo busca el segundo golpe a la OK Liga frente a un Igualada sin red
- Atlantic Air, de ser dos pilotos en A Coruña a volar por toda Europa con 16 aviones: “No vendemos lujo, vendemos tiempo”