El Dépor Abanca, entre la apuesta por la continuidad y el trabajo por hacer

Hace un año mantuvo a su columna vertebral - Debe ahora cerrar renovaciones

Once del Deportivo Abanca que saltó ayer al cèsped de Riazor ante el Cacereño |  // IAGO LÓPEZ

Once del Deportivo Abanca que saltó ayer al cèsped de Riazor ante el Cacereño | // IAGO LÓPEZ / Carlos Miranda

Carlos Miranda

Carlos Miranda

Habría que rebuscar mucho en la historia para encontrar a un equipo que se quedase dos veces a un gol del ascenso en la misma temporada. Ese fue el caso del Dépor Abanca la pasada campaña y era el segundo intento fallido de regreso a la Liga F, con el caso Miguel Llorente aún coleando... Las cicatrices eran múltiples y variadas, pero en la plaza de Pontevedra sentían que la fuerza y el talento necesario para la tan perseguida subida a la élite ya estaban, en gran medida, en ese grupo que en el verano de 2023 agachaba la cabeza. Y, por eso, apostaron para esta temporada por un proyecto, en esencia, continuista, con Irene Ferreras sentada de nuevo en el banquillo de Abegondo y Riazor. Unos meses después, el tiempo les ha dado la razón.

La única salvedad a esa apuesta por el proyecto que se había quedado a las puertas fue la salida de Rocío Candal, que hacía las veces de directora deportiva de la sección. Le sustituía Kevin Cabado, hasta ese momento técnico del filial, pero casi el 90% de la planificación deportiva había llevado su firma. De las siete incorporaciones (Ayaka, Ana de Teresa, Clara, Laurina, Sara Debén, Lía y Lucía Martínez), solo las dos últimas se anunciaron con él al mando y una llegó en el mercado de invierno por la baja de larga duración de la propia Ayaka.

Con la misma entrenadora, contrataciones quirúrgicas y reteniendo a sus codiciados puntales (Millene, Henar y Ainhoa), el Dépor Abanca apostó por el mismo fútbol, quiso que su banquillo fuese más profundo y fue destilando casi desde el principio un mayor cuajo y solidez como equipo. Su resultados fuera de casa mejoraron de manera exponencial y agarró la cabeza de la liga y fue suya durante gran parte de la temporada. Su candidatura al ascenso era mucho más redonda.

Dépor Abanca: así fue la celebración del ascenso a Primera División Femenina

Iago López

De las siete contrataciones ninguna se puede considerar titular indiscutible de principio a fin, aunque las que estuvieron más cerca fueron Clara y Ayaka. A la lateral le costó entrar tras llegar del Barcelona B, pero en la parte final de la temporada el puesto fue suyo. Irene dejó atrás la idea de jugar con dos diestras. Sara Debén poco protagonismo tuvo en ese puesto y como central, aunque en el partido del ascenso fue titular. La japonesa fue una incorporación venida del Cacereño y ejerció hasta su lesión de escudera de Henar, lo que permitía adelantar la posición de Paula Gutiérrez y dar rienda suelta a su creatividad en la zona de enganches. La baja de Ayaka fue suplida hace tres meses por Laura Martínez, incorporada del Granada, quien se ha hecho básica desde su llegada. Su veteranía y experiencia en Liga F se han notado sobre el terreno de juego.

Ana de Teresa, Laurina y Lía fueron los tres refuerzos, todos ofensivos. La delantera vivió a la sombra de Millene, pero al equipo le sentó muy bien su pegada. Cuando la brasileña estuvo de baja o partiendo desde una banda con ella en el césped, logró hacerse un hueco en los onces iniciales, más allá de ser un habitual cambio. La asturiana, futbolista de banda, vino para ser importante, más tras la operación de rodilla de Ainhoa que le hacía arrancar la temporada a medio gas. Pero no terminó de ser lo diferencial que se esperaba, en parte, por los problemas de salud mental que le hicieron estar de baja algo más de un mes. Lía, una histórica, vivió su cuarto regreso al Dépor Abanca y tuvo un papel residual en el equipo.

Sin contratos

El Dépor Abanca apostará fuerte en su regreso a la Liga F, no quiere que le condenen las estrecheces, como en su anterior asalto. Ainhoa Marín y Paula Gutiérrez apostaron por renovar antes del ascenso y quedan por atar futbolistas importantes como Millene o Henar, pretendidas en la máxima categoría. Cris o Inés Altamira son otras de las futbolistas que acaban el 30 de junio. Con muchas de ellas y con otras ya hay negociaciones comenzadas y avanzadas que se cerrarán y firmarán en breve. Luego le queda salir al mercado para dar un paso al frente y buscar un salto de nivel que consolide al equipo en Primera, de donde nunca se debería haber marchado.

Elena Vázquez y Lucía Rivas, activos de casa

Desde el momento en el que vio la luz en 2016 el proyecto del Dépor Abanca fue la punta de lanza del fútbol femenino gallego. A día de hoy el Celta sigue sin conjunto femenino, aunque está a punto de ver la luz, y esa ausencia de rivalidad le ha permitido a los coruñeses captar y canalizar todo el talento de la zona hacia la élite. En A Coruña se modelaron Teresa Abelleira, Lía, Nuria, Eva Dios... Ahora llega una nueva camada con importantes jugadoras que han terminado de formarse entre el Orzán y el Dépor Abanca.

Día grande en Riazor tras el ascenso del Dépor Abanca a Primera División Femenina

Algunas de ellas han sido importantes esta temporada, como Lucia Rivas o Elena Vázquez. La extremo, de Caldas y nacida en 2007, tuvo protagonismo en el final de esta campaña y es internacional en categorías inferiores. Hace unos meses renovó hasta 2025. La central o lateral de Carballo cuenta también en las inferiores de España y unió su futuro al Dépor, hace meses, hasta junio con opción a dos temporadas más, 2026. No son las únicas. También han tenido presencia con el grupo Paula Novo, Carmen Carballada, Paula Monteagudo, Noela y Michi Apostol, fichada hace unos meses y ahora con Venezuela en el Suramericano sub 20.