Primera RFEF

1-1 | El Dépor cubre expediente en Zubieta

Los pupilos de Imanol Idiakez empataron en un encuentro con poco ritmo en el que ninguna de las dos escuadras se jugaba nada

Yeremay agitó el partido desde el banquillo y Barbero puso la igualada

Iván Barbero celebra el tanto del empate de ayer ante la Real Sociedad B. |  // LOF

Iván Barbero celebra el tanto del empate de ayer ante la Real Sociedad B. | // LOF

Xane Silveira

Xane Silveira

Casi como si el guion estuviese escrito desde el pasado lunes, Real Sociedad B y Deportivo empataron en un encuentro que fue de más a menos, marcado por la lluvia y por la falta de necesidad en ambas escuadras. Nadie se jugaba nada en Zubieta, excepto un Salva Sevilla decidido a dejar su huella en un encuentro en el que Mikel Goti puso por delante al filial txuri-urdin e Iván Barbero salvó el invicto de la segunda vuelta. Yeremay Hernández agitó el partido desde el banquillo en un duelo sin desgaste.

Hacía mucho tiempo (años) que el Deportivo no afrontaba un partido en el que literalmente no se jugase nada. La sensación en el cuerpo de todos los presentes en Zubieta era extraña, porque tampoco la Real Sociedad B, ya salvada, tenía un objetivo por el que competir. En un contexto de relajación y desestrés, tras una semana plagada de celebraciones y pocos entrenamientos, al equipo que saltó al campo no se le podía exigir más que competir y dar la cara. Fueron las premisas que marcó Imanol Idiakez en la previa del encuentro y sus pupilos cumplieron con el plan.

El técnico vasco, con algún récord a la vista, apostó por una revolución total en el once titular. Solo repitió José Ángel, indiscutible, en un 4-3-3 en el que Salva Sevilla pronto se erigió como brújula del juego. El veterano centrocampista, relegado a un segundo plano en 2024, sirvió en bandeja varios pases de gol en un inicio muy intenso de los coruñeses. Los primeros diez minutos fueron muy buenos, pero a los visitantes les faltó colmillo para ponerse por delante y aprovechar las ocasiones que Salva inventó.

Era un día para demostrar. En especial, aquellos futbolistas que prácticamente no han tenido participación en los últimos meses. Así, el primero en quedarse cerca de firmar su nombre en el registro de goles fue Raúl Alcaina, con un buen desmarque, pero no tan pulido disparo. Era el minuto cinco y el punta ya dejaba claro que él estaba en Zubieta para hacer algún gol. Poco después, Davo tuvo la suya en un mano a mano que intentó cruzar, pero el golpeo fue demasiado suave. Segunda atajada para Fraga.

El protagonismo amarillo fue desapareciendo con el paso de los minutos y la Real Sociedad B pudo estirarse tras un inicio muy incómodo. Sergio Francisco, técnico local, apostó por un 5-4-1 en el que Agote y Dadie intentaban sorprender por fuera, pero no conseguían conectar con un Fiabema espeso en ataque. Solo Pablo Marín entre líneas destapaba su calidad, aunque por ahí José Ángel imponía su ley y el Dépor, con un ritmo más bajo, dormía el tempo del encuentro.

La lluvia no ayudó a sostener el juego. Fue una constante pasada la hora y se empezaron a formar charcos incómodos que dificultaban las conducciones del balón, algo que aprendió Iano tras una arrancada en la que la pelota se le quedó atrás. El lateral logró rascar una falta, pero el campo no estaba ya para eso. Un poco antes, Salva Sevilla, con mucho espacio (ahí se vuelve muy peligroso), sirvió en bandeja el tercer pase clave. Esta vez hacia Cayarga, que intentó una volea que se fue desviada por encima del larguero. En el lado txuri-urdin, Pablo Marín y Fiabema intentaron probar a Alberto desde larga distancia, pero la Real B se fue al descanso sin disparar entre los tres palos.

Tras el descanso paró la lluvia, pero ya era demasiado tarde. El césped estaba intratable y la pelota, en algunos sectores, ni rodaba. Ambas escuadras se tuvieron que adaptar a un contexto en el que los pases en corto eran un dardo envenenado para el receptor. Más de un balón se quedaba huérfano por el camino y el fútbol pasó a exigir más juego en largo.

Cuando apenas se cumplía el minuto 53, la Real Sociedad B aprovechó una serie de rebotes para ponerse por delante. Unax Agote sacó un centro raso que despejó la zaga blanquiazul. La fortuna se alineó con los txuri-urdin. El primer rechace impactó en Jaime Sánchez y fue directo a la espalda de Dani Barcia, en ese momento en el suelo. Como un pinball, la pelota volvió disparada y cayó en los pies de Mikel Goti, quien con mucha sutileza la pisó, amagó y anotó a placer en el área chica.

Yeremay, agitador

Imanol Idiakez intentó refrescar al ataque en busca de una reacción. Primero entraron Yeremay (por la izquierda) y Pablo Varcarce (por dentro). El berciano estaba inédito desde la jornada 16 ante el Sestao River y todavía no había disputado ni un solo minuto en 2024, el único jugador en esta situación junto a los porteros. Poco después, Barbero y Quintero hicieron lo propio. El delantero de Roquetas llevaba apenas unos segundos en el terreno de juego cuando Yeremay, que agitó el partido con su entrada, sacó un zurdazo que Fraga no agarró. En su primer contacto de balón en el encuentro, el ariete aprovechó el rebote en el área pequeña para poner el empate. 1-1, minuto 74.

La reacción tras el empate se apagó pronto. Aunque Iván Barbero volvió a tener una ocasión de manera casi inmediata, no pasó mucho más hasta el final del partido. Pablo Valcarce agotó las ocasiones con un remate de cabeza desviado y sin peligro. Sin que ninguna de las dos escuadras acelerarse, el colegiado dejó solo tres minutos de descuento y pitó el final con rapidez.

El Deportivo y la Real Sociedad B se conformaron con el empate. Ninguno hizo un esfuerzo extra sobre un campo castigado por la lluvia. Al final, un punto para cada equipo en un final de temporada intrascendente para ambos. El Dépor se va a los 75 puntos y terminará la liga ante el Real Unión la próxima semana en Riazor. El Castellón ya está en el horizonte, con un enfrentamiento entre campeones que cerrará la temporada.