Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Deportivo

Hugo Rama cambia la fortuna del banquillo del Deportivo

Después de 29 jornadas de liga, un suplente tiene impacto real en el resultado para cambiar el partido a favor del Dépor

Hugo Rama celebra el gol de Ximo, de frente, Diego Gómez

Hugo Rama celebra el gol de Ximo, de frente, Diego Gómez / LOF

Xane Silveira

Xane Silveira

A Coruña

El Carlos Tartiere no era un escenario cualquiera para Hugo Rama. Durante el calentamiento observó de nuevo una grada que defendió durante una temporada y media. Algunos viejos amigos del club local le saludaron antes de arrancar. El de Oroso pasó 48 partidos como carbayón. Su celebración tras el gol de Ximo escondía la culpa de quien anota en la que fue su casa, pero también la rabia de quien sabe que lleva demasiado tiempo aguardando en la banda. Calentando o, a veces, en el banquillo a la espera de una oportunidad que nunca llega. Detrás de la asistencia existe un trabajo en silencio que valoró Gilsanz, y que también sirve para poner en valor la aportación de una rotación que hasta el momento no había tenido impacto. Tras 29 encuentros, un jugador que entra como suplente da puntos al Dépor.

Solo necesitó tres contactos durante los pocos minutos que tuvo para dejar su huella. Después de meses en el ostracismo, Hugo Rama sirvió en bandeja el gol de la victoria para Ximo Navarro. Las estadísticas no le contabilizan la acción ya que el lateral anotó tras un rebote, pero sin su asistencia no hubiese existido un gol que lleva la firma del banquillo, de la Unidad B.

A lo largo de la temporada la rotación en el cuadro coruñés ha sido escasa. Ni Imanol Idiakez ni Óscar Gilsanz han sido amigos de los cambios. Los números evidencian una clara falta de aportación, aunque también de oportunidades. Solo Cristian Herrera (ante Albacete y Cartagena), Yeremay (contra el Racing de Santander), Iván Barbero (frente al Levante) y Diego Villares (en la vuelta contra el cuadro granota) han anotado un gol tras entrar al campo como revulsivos. Sin embargo, ninguno sirvió para que el equipo sumase más puntos de los que tenía en el momento previo. El resultado no varió en ninguno de los casos.

Es un dato que se traslada también a las asistencias. Hugo Rama no vio portería, sino que dio el pase para que Ximo marcase en dos tiempos. En la temporada, solo Sergio Escudero en el Ciutat de València y Cristian Herrera en el Belmonte dieron una asistencia que acabase en anotación tras partir como recambios. Ninguna cambió el destino del encuentro.

En la jugada del tanto de Ximo Navarro, Hugo Rama combinó, además, con Diego Gómez, otro jugador que entró desde el banquillo. Bastó un toque de cada uno para aprovechar el espacio que posteriormente atacó el lateral de Guadahortuna. Mientras el de Oroso ingresó en el minuto 87, el de Amoeiro lo hizo en el 79, en un triple cambio que supuso la primera ventana de Gilsanz. En el caso del zurdo, en ese tiempo tocó 11 veces la pelota y acertó 8 de 9 pases, según datos de Sofascore. Entró poco en juego, pero renovó la energía del ataque deportivista.

Esta temporada se ha evidenciado una descompensación en el tiempo de juego entre un grupo que se reparte prácticamente todo y otro puñado de jugadores que han repetido una y otra vez el banquillo. 13 jugadores superan los 1.000 minutos de participación, mientras que otros 20 se quedan por debajo.

De este último grupo, actualmente inscritos y de primera plantilla (Luis Chacón, Puerto o Davo no pueden sumar más, por ejemplo), no llegan a 100 Hugo Rama (73), Jaime Sánchez (98), Charlie Patiño (63) y los recién llegados Nemanja Tosic (45), Denis Genreau (32) y Diego Gómez (20), según datos de BD Fútbol. El banquillo y los cambios dieron en Oviedo, por fin, motivos a Gilsanz para confiar más en su Unidad B.

351 días después, sonrió en un campo «especial»

«Los minutos de Hugo es recoger lo que siembra cada día en Abegondo. Tiene un nivel muy alto en los entrenamientos. Es una oportunidad que se ganó él solo», expresó Óscar Gilsanz tras acabar el partido en la sala de prensa del Tartiere. Nadie mejor que el de Oroso sabe la dificultad de un día a día sin apenas tiempo de juego. Ya el pasado curso se quedó a un lado cuando el equipo encontró la fórmula de la victoria en el segundo tramo de la temporada. Este verano, tras probarse como centrocampista en la base, permaneció en el equipo pese a que perdió todo el protagonismo en el juego.

Después de 351 días, Hugo Rama volvió a dar una asistencia. Por el camino ha vivido un año en el que el jugador de Oroso ha llegado incluso a estar en la rampa de salida. Su contrato, además, está cerca de vencer. La última vez que participó en un tanto en partido oficial fue ante el Sabadell, en Riazor, en un duelo que acabó en empate (1-1). Después de aquello tuvo cinco partidos como titular hasta que una lesión en el soleo en León cortó su temporada. Solo volvió a vestirse de corto en seis ocasiones esta campaña. Dos como titular (Almería y en Copa ante el Ourense); y cuatro para ingresar en los instantes finales (Huesca, Cartagena, los dos duelos ante el Oviedo).

«El Tartiere siempre será especial», posteó a través de redes sociales el de Oroso. El domingo todo el mundo le abrazó al acabar el partido. «Prácticamente mi gol es suyo», festejó Ximo Navarro, sabedor de que Hugo necesitaba una alegría como esa.

Tracking Pixel Contents