Deportivo
Gerard, el aficionado que se mudó a A Coruña por el Deportivo «con una mano delante y otra detrás»: «Me ha dado la vida»
En 2022 tomó la decisión de mudarse a A Coruña atraído por su pasión por el club y la tierra: «Me siento un poco identificado con Yeremay»

Gerard Fernández, aficionado alicantino del Deportivo afincado en A Coruña. | Carlos Pardellas

«Con una mano delante y otra detrás», Gerard Fernández tomó la decisión que llevaba media vida tejiendo en su cabeza: dejar todo atrás para vivir en A Coruña, cerca de su Deportivo, y en la tierra que había cautivado desde pequeño su pasión y atención. Sin vínculos familiares, ha sido el amor al fútbol y al blanquiazul lo que le ha llevado hasta aquí, a más de 1.000 kilómetros de Benidorm, su tierra natal. «Me lo dices hace unos años y no me lo creo. No pensé que fuese a ser tan fácil. Ahora vivo bien, conozco gente, no tengo ningún problema laboral y disfruto del Dépor», relata este seguidor alicantino que se mudó hace ya tres años a la ciudad de sus sueños.
«De pequeño, el primer partido de fútbol que vi solo en casa fue el Centenariazo, y ahí me hice del Dépor», explica Gerard sobre cómo comenzó su historia de amor con el Deportivo, que se trasladó también a Galicia, a la cultura, a la tierra y el paisaje. No tenía relación en una familia con raíces andaluzas, seguidores del Atlético de Madrid, y en una tierra en la que «los compañeros del colegio eran lo típico, del Madrid, Barcelona y allí del Valencia». Él no. Él era del Deportivo: «Recuerdo de pequeño estar siempre con la radio, era muy fan de Valerón, fue la primera camiseta que tuve».
Con los años esa pasión «fue a más»: «Al tener independencia, mi propia economía, si me apetecía comprarme algo, lo hacía. Y tenía la oportunidad de ir a algún partido más o menos cerca, como Albacete, que fui varias veces», explica, o a Majadahonda, estando ya en Primera RFEF, cuando él todavía vivía en Madrid.

Gerard, junto al estadio / Carlos Pardellas
En 2020 tomó la decisión
En 2020 Gerard tomó la decisión de mudarse a Galicia. Pero necesitaba un puente. «Estaba empeñado en venirme. Para sacarme algo de dinero me fui a Madrid, porque en mi tierra solo se trabajaba en verano. Pero al cuarto día de llegar empezó el confinamiento. Yo estaba trabajando en un Carrefour, y empecé a hacer dinero, pero no me pude hacerlo hasta pasados dos años. Me vine sin trabajo, en el paro, porque no me podían trasladar. Pero lo primero , al llegar, fue hacerme socio», recuerda sobre cómo terminó tomando la decisión de venirse a vivir a A Coruña.
Hasta entonces solo había pisado la ciudad una vez, para ver un Dépor-Celta que acabó en derrota local. «Vine con un grupito de gente que conocí en Facebook, que eran de Old Faces, y me hice muy amigo de ellos. Vine solo para un día, para ese partido, pero estuve casi una semana aquí, no me dejaban irme», recuerda sobre su primera y, hasta 2022, única experiencia. Aunque fue sumamente gratificante: «Me moló muchísimo la gente, el ambiente, la ciudad... Desde entonces, tuve claro que iba a vivir aquí».

Gerard, delante de la tienda de Riazor / CARLOS PARDELLAS
Socio del Deportivo desde el primer día en A Coruña
Gerard mantuvo el contacto y continuó haciendo amigos a través del fútbol. En 2022, completó su plan y se mudó a A Coruña, pese a la reticencia de su familia: «No me apoyaba nadie. Me decían: ‘Estás loco, te vas muy lejos...’. A mi madre no le hace nada de gracia. Todos los meses me pregunta si no voy a volver. Pero no, no lo tengo pensado». Le toca ir de visita, aunque es un «viaje complicado», porque pierde casi un día entero. «Ellos tienen pendiente venir, mi madre siempre ha querido venir a Galicia, nunca se ha atrevido», añade.
Asiduo en Riazor, las previas y el ambiente han sido algunas de las cosas que más le han impresionado. «No me lo esperaba, además la grada es muy familiar, estás rodeado de niños pequeños, de personas mayores que van juntas y tienen más de 80.... Me ha cambiado el chip de lo que es el tema social del deporte. Hasta que lo vives no lo conoces», explica sobre la buena atmósfera que se genera en torno al fútbol y al club blanquiazul en A Coruña.
El Deportivo ha tenido un impacto directo en la vida de Gerard, al igual que en el de miles de personas que encuentran en el fútbol un espacio de encuentro o un momento de evasión. «Para mí el Dépor ha sido un punto de fuga siempre. Cuando jugaba el equipo desconectaba de todo, de los problemas, era otra historia», recuerda Gerard, emocionado con el presente del club, con las nuevas generaciones de talento que surgen, y con chicos como Yeremay y Mella, quienes espera que se queden «mucho tiempo». «Salvando las distancias, me siento un poquito identificado con Yeremay, creo que el Dépor a los dos nos ha dado la vida», concluye.
Suscríbete para seguir leyendo
- Quince años de humedad y cinco concursos desiertos en un edificio de A Coruña: «La gente está desesperada»
- Un vídeo sobre Oleiros en Youtube acumula más de 30.000 visitas en 24 horas
- Una empresa exige 9 millones a Arteixo por el vertedero ilegal de Monticaño
- Juan Carlos Agilda (21 años), aspirante de A Coruña a mejor cocinero joven de España: 'No era buen estudiante, probé en esto y aquí sigo seis años después
- El Superior establece que empleados de la basura de A Coruña aumentaron las averías en la huelga del año pasado
- El tiempo en A Coruña: la Aemet avisa de alerta naranja por viento y oleaje
- Heridos un hombre de 70 y una mujer de 45 al ser atropellados mientras auxiliaban a un conductor en A Laracha
- La huella del expresionismo en las fachadas de A Coruña: 'No eran solo para una burguesía adinerada, las hay en barrios obreros