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Fútbol | Deportivo

José Ángel reinicia el contador en el Deportivo

El estado del tobillo de Gragera y sus prestaciones ante la Cultural le dan muchas opciones de ser por primera vez titular esta temporada

José Ángel dialoga con el árbitro en el partido ante la Cultural Leonesa. |  Carlos Pardellas

José Ángel dialoga con el árbitro en el partido ante la Cultural Leonesa. | Carlos Pardellas

Carlos Miranda

Carlos Miranda

A Coruña

Hasta hace unos meses José Ángel vivía una particular cuenta atrás. Cada partido en el que saliese como titular o en el que jugase, al menos, 45 minutos suponía una conquista, un día menos para renovar su contrato con el Deportivo. Esa carrera paralela ya la ganó y ha quedado atrás, pero para el sevillano, después de jugar con dolor, una operación y seis meses de baja, se ha reiniciado el contador en el Deportivo en su tercera temporada en A Coruña. Él está listo para desplegar su fútbol, ser el mejor compañero de Diego Villares y que todo encaje, de nuevo, en el proyecto coruñés.

No es seguro que vaya a ser titular esta tarde en el Nuevo Arcángel, pero tiene muchas opciones de ser el elegido de inicio en el mediocentro. José Gragera tuvo que ser sustituido por un maltrecho tobillo y ha tenido muchos problemas toda la semana para poder ejercitarse junto al resto de sus compañeros. Yeremay Hernández tuvo el mismo problema en la articulación, pero las molestias han sido menores que las sufridas por el asturiano y sí ha sido parte del trabajo diario en los últimos días. Esa situación precaria en la que llega el pivote, cedido por el Espanyol hasta junio, le da muchas opciones al ex del Tenerife de ser titular por primera vez esta temporada.

Hizo méritos

Y no es solo que Gragera haya tenido problemas físicos, es que el propio José Ángel, con su presencia y sus prestaciones, le dio la vuelta al equipo en la segunda parte frente a la Cultural Leonesa. Echó al grupo hacia adelante, supo hacer coberturas, dio vuelo a Diego Villares y se incrustó entre los centrales para filtrarse pases por dentro y poder encontrar, unos metros más adelante, a Mario Soriano, justo lo que se le había resistido a los coruñeses en la primera parte. Aún en fase inicial, pero fue un dèjà vu de lo que ocurrió en la segunda vuelta de la campaña pasada, donde ya había tenido problemas con su pubalgia, pero un tratamiento conservador le permitió jugar los primeros meses de 2025 y fue una de las grandes razones del paso adelante del equipo con Óscar Gilsanz. Su regreso es una baza más para resolver los problemas del equipo en la salida de pelota. Al Dépor le está costando en las últimas semanas y ha resurgido, ante todo, por su pegada en los últimos metros.

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