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Fútbol | Deportivo

La primera exhibición de Espe Pizarro en Riazor

La uruguaya aportó desborde y mucho peligro en ataque en el triunfo del Dépor Abanca ante el Levante

Espe Pizarro desborda a Alma en el duelo ante el Levante.

Espe Pizarro desborda a Alma en el duelo ante el Levante. / Iago López

Daniel Abelenda Lado

Daniel Abelenda Lado

A Coruña

Llegó tarde por su participación en la Copa América. Las prisas por incorporarla al grupo le pasaron factura y sufrió una lesión que le impidió participar en las primeras jornadas de liga. Sin embargo, Espe Pizarro emergió ante el Levante para dejar muestras de las virtudes con las que puede ayudar al Dépor Abanca a superar el gran bache de juego y resultados que atraviesa en el primer tramo de temporada Liga F. Volvió loca a Alma, su pareja de baile en la línea de cal. Desbordó, encaró hacia dentro y probó con asiduidad un disparo desde la frontal que tuvo sobre aviso siempre a Coronado. No marcó ni asistió, pero la uruguaya dejó un recital en su primera gran actuación en Riazor.

El Dépor Abanca tenía ante el Levante poco menos que una final anticipada. Un equipo que llevaba dos meses sin ganar recibía a uno que todavía no conoce la victoria. La guerra de necesidades se libró en el campo de batalla de las líneas de cal. Mientras Ainhoa Marín atraía todas las miradas, y buena parte de las acciones ofensivas del equipo blanquiazul, Espe Pizarro esperaba en silencio en el costado opuesto.

El movimiento de Samara hacia dentro, ubicada durante varios tramos casi como una centrocampista más en ataque, permitía a la uruguaya esperar la oportunidad idónea para hacer daño atacando en profundidad por el costado izquierdo. Así consiguió superar en más de una ocasión a Alma, buscando la línea de cal y poniendo balones al área. Marisa no acertó a embocar el pase que le puso la charrúa. La propia Pizarro también se sumó a la ofensiva con varios disparos desde fuera del área, buscándose el hueco en la media luna, y a punto estuvo de sorprender a Coronado.

Ya con el marcador a favor, la uruguaya rozó la sentencia con un saque de esquina que casi convierte en un gol olímpico y siguió empujando hasta que Michi Apóstol la reemplazó a diez minutos del final. Destellos notables que, aunque no tuvieron el premio individual, ayudaron a desatascar las ideas de un Dépor Abanca ofuscado durante los dos primeros meses de competición.

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