Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Fútbol | Liga F

3-1 | El Sevilla baja de la nube al Dépor Abanca

Al conjunto hispalense le bastaron diez minutos en la segunda mitad para cerrar el triunfo | Ainhoa Marín anotó de penalti | Reapareció Lucía Rivas

Olaya e Iris, en un duelo del Sevilla-Deportivo.

Olaya e Iris, en un duelo del Sevilla-Deportivo. / Liga F

A Coruña

El Sevilla devolvió al Deportivo Abanca a la realidad de la Liga F. Los ánimos blanquiazules se habían agitado después de la victoria frente al Levante en Riazor, pero la derrota en la Ciudad Deportiva Jesús Navas (3-1) apagó las luces de la ilusión para un equipo que todavía tiene muchos deberes pendientes. Pese a que el cuadro coruñés plantó cara y estuvo a la altura del duelo en la primera mitad, diez minutos de bajón en el segundo acto fueron suficientes para volver a besar la lona y regresar a casa con la mochila vacía, sin terminar de despegarse del descenso y recordando que su guerra esta campaña es luchar por la permanencia hasta el final.

El Dépor saltó al césped motivado, con una marcha más que su rival y con la intención de mandar. Descarado y pleno de confianza. El Sevilla le dejó hacer los primeros cinco minutos, le dio cancha, pero poco a poco fue entrando en calor. Comenzó a igualar fuerzas y dio un paso adelante hacia la portería de Inês Pereira. Fatou Kanteh, por la derecha, y Rosa Márquez, por la izquierda, amenazaban la meta visitante por los costados, pero el primer picotazo hispalense llegó por dentro. Inma Gabarro recibió de espaldas, pivotó sobre Raquel y se encontró con un hueco enorme en su camino hacia meta blanquiazul que ninguna defensa coruñesa saltó a tapar. Golpeó desde lejos, muy cómoda, y abrió la lata para poner el partido a su favor (1-0).

Otra vez le tocaba remar a la escuadra de Fran Alonso. Lo intentó con un lanzamiento lejano que Sullastres atrapó en dos tiempos y un golpeo muy desviado de Bárbara. A diferencia de otros días, el Deportivo no se deshizo. Volvió a reclamar la pelota para buscar las debilidades de una de las retaguardias más rocosas de la competición y las encontró. Ainhoa Marín, quién sino, aprovechó un error de la zaga local para interceptar el balón y encarar a Sullastres. La deportivista cayó en el área y la colegiada señaló penatli. La propia Ainhoa asumió la responsabilidad, respiró y ejecutó con precisión para lograr un justo empate antes del descanso (1-1).

El segundo periodo empezó con igualdad y respeto. Las dos escuadras evitaron riesgos y se dedicaron a tantearse, casi desafiando al rival a tomar la iniciativa. El duelo entró en un largo equilibrio que no se rompió hasta el minuto 64. Kanteh, otra vez un dolor de cabeza por el costado derecho, se fue de Samara, ganó la línea de fondo y envío un centro al corazón del área que Gabarro cazó para enviarla al fondo de la red, lejos de Inês Pereira.

Alonso metió a Michi Apóstol y Lucía Martínez por Bárbara y Henar para buscar la reacción de su equipo. El Deportivo estaba tocado, pero no hundido, y seguía metido en el partido con solo un gol de desventaja que invitaba a mantener la fe. Pero el Sevilla se encargó pronto de desbaratar sus planes. Las hispalenses cargaron otra vez su ataque por la banda diestra, en este caso con una internada de Débora, que centró para que Kanteh rematase en el área pequeña a bocajarro. Las dos completamente solas, sin noticias de la zaga blanquiazul (3-1).

La propia Kanteh estuvo a punto de ahondar la herida en un mano a mano con Inês que envió al lateral de la red y el Dépor intentó replicar con un acercamiento de Marisa, muy sola en la punta de ataque. Las hispalenses bajaron las pulsaciones y permitieron que el conjunto coruñés se adueñase de la posesión en el tramo final. Con el paso atrás de un Sevilla cómodo y organizado, Marisa lo intentó de nuevo tras recibir un balón en profundidad que terminó en córner y Apóstol probó a Sullastres con un intento templado y frágil, pero no fue capaz de más. La mejor noticia del encuentro fue la reaparición de la canterana Lucía Rivas, después de perderse la temporada pasada por una grave lesión de rodilla.

El Deportivo vuelve a caer y a acercarse al abismo de la zona roja. Fran Alonso tiene dos semanas de parón por delante para reconducir la situación, aclarar las ideas y cambiar el rumbo, si no quiere que las navidades blanquiazules sepan a carbón en A Coruña.

Tracking Pixel Contents