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El sobrino de una vieja gloria del Real Madrid que amenaza al Deportivo

Se estrenó en Gran Canaria en partido en el fútbol profesional

Las Palmas-Albacete

Las Palmas-Albacete / ab

No está siendo una temporada sencilla para el Albacete. Utilizó de Quiles y Kofane para retener a Riki y entrar en el mercado con la idea de pelear un hipotético ascenso a Primera, pero la realidad le ha devuelto a estar en mitad de la tabla, sin olvidarse de arriba, pero con un ojo en el retrovisor. El equipo manchego es irregular durante los propios partidos y le falta poderío en las áreas. De hecho, solo el Mirandés ha recibido más goles y en ataque le está costando encontrar una referencia ofensiva por la salida del onubense y por las continuas lesiones de un clásico de Segunda como Higinio.

La responsabilidad ofensiva está recayendo en este contexto en futbolista como Agus Medina, que lleva seis goles, o en Jon Morcillo y Antonio Puertas, que suman cinco cada uno. Es la tripleta que sostiene al equipo del exdeportivista Toché en zona ofensiva. Al Dépor le fue de maravilla el pasado ejercicio en el Belmonte con una exhibición de Mella y Yeremay, pero todos los actores de este duelo están ahora atentos. Ya no son dos jóvenes con aspiraciones de asentarse en la categoría. Aquel día golearon sin piedad, aun con Idiakez en el banquillo, y se presentaron en sociedad en el fútbol profesional.

Gloria de Zaragoza, Madrid, Mónaco y Selección

Ante estos condicionantes Alberto González, viejo conocido del Dépor de los tiempos de Primera RFEF, sí que ha tenido de jugadores jovenes de la cantera, uno de ellos emparentado con uno de los mejores delanteros del principio de siglo del fútbol español. Ese ariete del filial que debutó con el primer equipo hace una semana ante Las Palmas responde al nombre de Alberto Morientes y es sobrino de Fernando. Ambos naturales de Sonseca, con salida natural en el Albacete.

Su tío, quien a día de hoy ejerce de comentarista en diferentes televisiones, jugó además en el Zaragoza, en el Real Madrid, en el Mónaco y en la Selección. Fue en su día una de las amenazas para el Deportivo en su época dorada y ahora será su sobrino, con el dorsal 35 y 19 años, el que pretenda marcarle al equipo coruñés. No es descabellado que su entrenador siga confiando en él para el encuentro del sábado, ya que las lesiones no cesan en la parte de arriba y es uno de los jugadores más prometedores de las camadas jóvenes manchegas. Es uno de tantos canteranos que están floreciendo esta temporada en la categoría de plata.

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