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Deportivo

El regreso de Hidalgo con el Deportivo a Sabadell, el lugar en el que es leyenda: "Como jugador era un líder"

Lluís Carreras recuerda al actual técnico del Deportivo, a quien dirigió durante una temporada y media en la Nova Creu Alta: «Conmigo siempre fue titular. Su principal virtud es que era indetectable para llegar desde atrás»

Antonio Hidalgo con el Sabadell

Antonio Hidalgo con el Sabadell / Sabadell

Xane Silveira

Xane Silveira

A Coruña

«Será emotivo, el antes y el después, pero en el durante ahora solo hay un color: el blanco y el azul, pero a rayas. Sabrá diferenciar». Lluís Carreras, maestro de Antonio Hidalgo durante su etapa como futbolista en el Sabadell, recuerda a quien se despidió como icono sobre el campo y regresó para agrandar su historia arlequinada desde el banquillo. Este jueves se reencontrará con muchos viejos conocidos y con la Nova Creu Alta, el lugar en el que lo fue todo. «Hay que compararlo como con la gente que sale de una cantera y tiene un plus muy especial. Él lo tiene con Sabadell. Le ha dado mucho como jugador y como trabajador, y él, como buena persona que es, sabe devolverlo con cariño, porque es lo que siente», expresa su exentrenador, ahora comentarista de la Liga Hypermotion que lidera el RC Deportivo.

El conjunto coruñés aparcará la competición regular durante unos días para centrarse en la Copa del Rey. Tras vencer con autoridad al Sámano, este jueves (19.00) aguarda el Sabadell, tercer clasificado del Grupo II de Primera Federación. Hasta este fin de semana (perdió 2-0 con el CE Europa) estaba invicto en el Liga.

Será un partido sumamente especial para Antonio Hidalgo, quien disputó 117 partidos oficiales, marcando un total de 12 goles. Años después regresó como entrenador y estuvo en el cargo durante 96 partidos, logrando un histórico ascenso a la categoría de plata. El último de los arlequinados. Lluís Carreras fue su entrenador en la Nova Creu Alta durante una temporada y media. Llegó en la 11/12, en enero, y «nada más llegar» lo hizo debutar ante el Numancia. «Regresó al lugar que debía ocupar», recuerda el entrenador de San Pol de Mar. «Conmigo siempre fue titular, no había opción ni elección, ese centro del campo lo formaban Juanjo Ciércoles y Moha», también Albert Puigdollers, con quien compartió medular en la victoria de Hidalgo ante el Deportivo en febrero de 2012, tras solo un mes en el equipo. Entonces, en Segunda. En frente, el equipo de José Luis Oltra. El de Canovelles llegó a enfrentarse seis veces en su carrera deportiva ante los blanquiazules, ganando tres, empatando dos y perdiendo solamente una.

Homenaje por sus 100 partidos. |  Sabadell

Homenaje por sus 100 partidos. | / Sabadell

Así era el Antonio Hidalgo jugador que también le ganó al Deportivo

«Era un 8, un interior con muy buena llegada, con muy buen toque de balón, competitivo, trabajador, asociativo... lo tenía todo», recuerda Carreras, quien destaca su llegada: «Su principal virtud es que era indetectable a la hora de aparecer. Medía muy bien el tempo para llegar a portería y rematar en segunda línea. No era un jugador rápido, no tenía un buen uno contra uno, pero leía muy bien las situaciones tanto ofensivas como defensivas».

Hidalgo se convirtió desde muy pronto en una figura indiscutible en el Sabadell. Tras solo unos meses, sus propios compañeros le eligieron como segundo capitán: «Está claro que como jugador era un líder. Uno de esos líderes que el entrenador detecta que hay en el vestuario. Hablas con él mucho, le preguntas, inquietudes, no solo como futbolista, a también como persona». Su influencia era máxima en el campo: «Los líderes, más allá del aspecto personal, se hacen también por cómo juegan. Él era muy influyente en el juego, por tanto, la elección natural fue que acabase siendo uno de los capitanes, no por el tiempo que llevaba sino por su ascendencia».

Antonio Hidalgo siguió el camino de Lluís Carreras, pasando del campo al banquillo, algo que no le sorprendió. Ya en Sabadell «se preocupaba» por todo lo que sucedía en el día a día: «Qué íbamos a hacer, cómo hacerlo, a dónde íbamos a llegar... se preocupaba por muchas cosas, no solo los aspectos técnico-tácticos, también los grupales, lo que ayuda al entrenador».

Juan Domínguez, ante Hidalgo en 2012. |  LOF

Juan Domínguez, ante Hidalgo en 2012. | / LOF

Aquel Antonio «era un jugador intenso». Era obligatorio en un equipo al que le «gustaba mucho tener el balón», pero también debía «trabajar para recuperarlo y correr». En su pizarra hay influencias de Lluís, «quizá más al principio», ya que «cada uno toma su camino». Su virtud, explica Carreras, es que «adapta su idea a los jugadores que tiene», dentro de que «el orden defensivo», la «fortaleza» y el «peligro a los espacios» marcan parte de su sello de identidad.

El que fuera su maestro en la Nova Creu Alta, el lugar en el que se ha consagrado como una leyenda contemporánea, disfruta de lo que está construyendo en el Deportivo, uno de los «cuatro equipos que está por encima del resto», junto a Almería, Racing y Las Palmas. Pero esa será una guerra después de que Hidalgo vuelva a casa.

Antonio Hidalgo pugna por un balón ante Espinosa durante un partido con el Sabadell. |  EFE

Antonio Hidalgo pugna por un balón ante Espinosa durante un partido con el Sabadell. | / EFE

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