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De fallar un penalti crítico a resucitar al Castellón varias veces

Uno de los protagonistas del Deportivo-Castellón

Castellón-Deportivo

Castellón-Deportivo / LOF

No había ni hay un deportivista en el mundo que no se identificase con esa historia personal que trajo a Lucas Pérez de vuelta allá por el fin de año de 2022. Era la cuarta vez que desembarcaba en Riazor, ese club que se le había resistido de pequeño a él que se había criado en las calles de A Coruña. Era la más especial porque dejaba los oropeles de la Primera División con el Cádiz para recalar en el club de su vida y sacarlo de Primera RFEF. En la primavera de 2024 lo consiguió y, unos meses después, ya en Segunda, dejaba el club por razones personales.

Es la que más ha impactado en el deportivismo, pero no es la única historia de fidelidad que llevaba a futbolistas a categorías que no están acordes con su potencial futbolístico. El deseo y el amor pueden en ocasiones más que la ambición. Una de los ejemplos que ha dejado más huella en el fútbol español en los últimos tiempos ha sido el de Santi Cazorla, que dejó el dinero que podría conseguir en mayor medida en ligas exóticas para regresar al Oviedo en Segunda y, con paciencia, llevarlo de nuevo de vuelta a la máxima categoría.

Hombre para todo

Pablo Hernández se crió en la cantera del Castellón, pero pronto buscó una salida natural en el Valencia. Allí en un par de etapas se convirtió en segunda espada de equipo ché que comandaba Villa y que, más de una vez, golpeó al Deportivo a finales de la primera década de este milenio. Prosiguió con su carrera en el Swansea y en el Leeds, con un efímero paso por el Rayo Vallecano. Ya para entonces había entrado en el accionariado del Castellón junto a su amigo De Albert, que iba subiendo categorías.

En 2021 volvió a Primera RFEF y, en el césped, le costó colocar al equipo en Segunda. Por el medio hasta falló un penalti crítico en 2023 ante el Deportivo. Mackay acababa de ser expulsado en Castalia y esa pena máxima le dio iba a dar a su equipo el pase a la final del play off de ascenso en 2022 ante eol Alcorcón. Solo tenía que meterla y falló... sobre la hora. Edu Sousa logró que echase esa pelota fuera. Minutos más tardes, asistiría a Cubillas en la prórroga para eliminar al Dépor. Ese año tampoco subiría, sería unos meses después, justo cuando dejó la práctica activa del balompié.

Su oportunidad

Desde entonces ha estado dando sus primeros pasos como entrenador, en el filial del Castellón y también como ayudante del entrenador del primer equipo. En septiembre tuvo que sentarse en el banquillo de Castalia cuando el propietario del club, Haralabos Voulgaris, despidió entre las jornadas 4 y 5 a Johan Platt. Estuvo casi dos meses de interino y en noviembre fue reafirmado. Ahora es el responsable de la resurrección del Castellón que ha pasado de la zona de descenso a posiciones de play off de ascenso tras protagonizar una de las mejores rachas de la categoría, tras el propio Deportivo. Este domingo amenazará al Deportivo desde el banquillo como en su día lo hizo en el césped.

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