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Segunda División

0-1 | Un Deportivo sin fortuna cae a los puños ante el Racing

Peio Canales decidió un partido marcado por el exceso de intensidad, permitido por el colegiado desde el primer momento | Charlie y Mulattieri tuvieron el empate en el descuento, pero al equipo blanquiazul le faltó fortuna

VÍDEORESUMEN | Las mejores jugadas y el gol del Deportivo - Racing de Santander / RCD

Xane Silveira

Xane Silveira

Sin fortuna y sin puntería, el Deportivo cayó derrotado ante un pegajoso Racing de Santander (0-1) que salió entero de Riazor y se llevó un encuentro que decidió un zurdazo de Peio Canales. El cuadro coruñés lo intentó de todas las formas posibles, rozó el empate en el tiempo de descuento, pero no pudo ante el líder, reforzado tras los resultados de la jornada. Tendrá tiempo el equipo de Hidalgo para remediarlo tras mostrar su cara más combativa en un encuentro que se enfangó desde el primer minuto. Los de Hidalgo no se achicaron y merecieron más.

Trincheras, guerrillas y mamporros. En un tablero repleto de talento, con jugadores dispuestos a bailar, a medir compases, a comparar trucos, la tensión se abalanzó para ser protagonista desde que en el primer minuto Luismi las tuvo con Salinas y Facundo. El Racing dejó claro que llegaba a Riazor a defender como fuera su liderato. Mantilla, la única novedad del once, puso el listón alto nada más arrancar y golpear a Yeremay, que le había tirado el primer caño de la noche. El duelo del canario con el de Maliaño fue una constante, pero cada sector del campo mantuvo sus propias rencillas: José Ángel con Peio; Mario Soriano con Puerta; y Eddahchouri con todo el que se cruzaba en su camino.

Riazor se encendió con los suyos, dominadores de la pelota durante la primera media hora de juego. El cuadro local se gustó y se atrevió ante un líder que dio un paso atrás y solo pudo aprovechar algún buen momento de presión. Con Mario Soriano en la base, el juego fluyó. Villares estiraba y, por dentro, se colaba Luismi Cruz para conectar en una tercera altura y agitar con clase. Por fuera, Quagliata y Altimira percutieron con osadía. La primera, tras un centro del italiano a los siete minutos que ni Zaka ni Yeremay lograron transformar.

El primer tiempo apenas tuvo ocasiones de gol, pero sí tensión, choques, disputas y mucha entrega por ambos bandos. Cada balón era un duelo que, en ocasiones, sobrepasaba los límites, pero el trencilla Muñiz Muñoz lo consintió durante todo el encuentro y tardó 45 minutos en mostrar la primera amarilla. José Ángel, en el minuto 25, probó suerte con la derecha. La más clara, un zurdazo de Eddahchouri pasada la media hora que Ezkieta salvó con una gran atajada, aunque el neerlandés estaba en fuera de juego.

Peio Canales decidió el partido

El encuentro no se rompió hasta la hora de partido. Había tenido el Dépor un par de acercamientos antes, pero, a balón parado, el Racing logró ponerse por delante. Tras la primera de claro peligro, salvada in extremis por Villares, el equipo cántabro sacó rápido en corto un córner que cogió descolocado al equipo blanquiazul. Peio Canales, en la frontal, controló y fusiló con un inapelable disparo raso imposible para Ferllo, tapado por muchas piernas.

Los coruñeses respondieron con personalidad, aunque el Racing mejoró con la pelota y mareó el cuero hasta la segunda intervención de Hidalgo. El cuadro local acabó en un 3-3-4 súper ofensivo, con Escudero, Noubi y Loureiro como únicos defensas; Mario, José Ángel y Charlie organizando; y Stoichkov, Yeremay, Mulattieri y Mella amenazando. El canario, precisamente, dejó en solitario a Stoichkov tras un gran desmarque del andaluz, pero en la finalización no estuvo preciso con un toque suave de zurda desviado.

Mario Soriano, durante el partido ante el Racing de Santander con el Deportivo

Mario Soriano, durante el partido ante el Racing de Santander con el Deportivo / CARLOS PARDELLAS

El Deportivo lo intentó con todo, pero en el momento final le faltó ese toque de fortuna necesario en cada gran resultado. Mulattieri, en el descuento, punteó un centro de Escudero; y Charlie Patiño, sobre la bocina, hizo saltar los fuegos artificiales, pero su remate a bocajarro no fue para dentro, sino al lateral de la red.

No permitió Muñiz Muñoz el último córner. El Deportivo se quedó con las manos vacías tras un encomiable esfuerzo que no obtuvo recompensa. Mereció más. Le queda mucho por delante. El Racing, que acabó con Mantilla expulsado tras una tangana, se distancia. Los blanquiazules caen a la quinta plaza, pero el equipo de Hidalgo lleva varias jornadas volviendo a ser competitivo. León, próxima parada con media liga por delante.

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