Deportivo
Pablo Vázquez: "Si el Deportivo me hubiera valorado como yo creía, me hubiese quedado un año más"
"Estoy muy agradecido, le tengo un cariño muy especial al Dépor, a A Coruña y a la gente", explica de su paso por la entidad | El jugador valenciano repasa su etapa en el club, su salida, y el récord de minutos frustrado en la última jornada: "Me supo bastante mal"

Pablo Vázquez, durante un entrenamiento con el Sporting de Gijón / Sporting
Pablo Vázquez (Gandía, 1994) guarda A Coruña en su corazón después de dos temporadas que pasó en el Deportivo en las que logró el ansiado ascenso a Segunda División y una meritoria permanencia. Pese a haber sido indiscutible y líder de la zaga todo ese tiempo, el club decidió que no sería parte importante de los planes de cara al presente curso. Con una temporada de contrato por delante, terminó haciendo las maletas para jugar en el Sporting de Gijón. Varios meses después de su adiós, en vísperas de la visita blanquiazul a uno de sus exequipos, pues militó seis meses en la Cultural, repasa su paso por el club, su salida, y una campaña en la que se quedó al borde de un récord personal.
Vivió dos temporadas en el Deportivo, ¿cómo las recuerda?
Muy feliz. Fue una etapa preciosa. Al final tengo la sensación de que ahora voy a ver al Dépor, que está bien y que el club pelea por cosas importantes, y tengo el sentimiento de que yo trabajé mucho para que el equipo esté donde está ahora. Y ojalá esté mucho más arriba, que seguro que lo va a lograr. Me gusta cómo está el club, cómo está la gente, cómo está el equipo. Hay que darles también un poco más de tiempo, porque en estos procesos de escalada los pasos hay que darlos muy bien y cuestan mucho.
En los primeros meses vivieron momentos difíciles. ¿Fue exigente a nivel mental?
Sí, fue duro. Cuando llegas allí, sabes la responsabilidad que tienes, a lo que has ido y a quien representas. Me acuerdo de vivir momentos muy frustrantes, de no encontrar ninguna explicación. Creo que en ese momento jugábamos mucho mejor de lo que los resultados decían. Y luego se vio que cuando empezaron a salir, no sé por qué, las cosas fueron rodadas.
Muchos compañeros destacan que esos momentos duros fueron importantes a posteriori. ¿Cree que fue fundamental para la estabilidad que vino después?
Totalmente. Creo que ese es el éxito de los equipos, siendo de tanta gente, tan distinta en carácter y en situación personal. No hay ningún equipo que triunfe sin que haya dentro algo especial. Nosotros lo conseguimos ese año y fue muy bonito. Sentí ese orgullo de pertenecer a ese equipo que había estado tan abajo. Disfruté mucho mi etapa allí.
Y el efecto piña.
Sí, fue un símbolo que nos unió a todos. Nosotros estábamos unidos en el vestuario, pero luego con la gente fue una conexión preciosa. Yo recuerdo el día del Barça B. Fue un día que a mí no se me va a olvidar en la vida. No había visto tanta gente en mi vida luchando por un sueño o un objetivo que todos ansiábamos tanto.
"Creo que hubo un poco de conformismo en general. Y en el fútbol no puede haber ese tipo de conformismo porque es que no sabes nunca los años siguientes cómo van a ser"
La temporada en Segunda División
La temporada en Segunda empezó mal, a nivel de resultados sobre todo, y sale Idiakez. Usted ya era un peso importante en el vestuario. ¿Cómo lo vivió?
Las destituciones no son nada agradables. Ya me ha pasado este año también. Es verdad que los clubes toman decisiones, como ha pasado toda la vida. A partir de ahí, estimando tanto a Imanol y a Mario [Gibanel], pues oye, evidentemente fueron días tristes. Creo que ahí hubo un poco de impaciencia. Nosotros sabíamos que nuestro regreso a la categoría no iba a ser de rosas. Teníamos gente que no había jugado en Segunda. Pero sabíamos que éramos el Deportivo, y el Deportivo tiene que estar siempre con los mejores. Fue una temporada rara.
¿Pesó esa presión o exceso de expectativas con el objetivo?
No, porque nosotros no teníamos expectativas muy grandes. Sabíamos de dónde veníamos y que había que tomarlo con calma, pero también el escudo que llevábamos y que la exigencia era máxima. Cuando ganábamos dos partidos y te veías a cuatro o cinco del play off, te veías cerca. Jugamos un poco ahí durante la temporada en una tierra de nadie un poco rara. No estuvimos a la altura por determinadas cosas. Fue una temporada que acabamos muy mal con cuatro derrotas, pero que no estaba siendo mala. Estaba siendo una temporada bastante buena.
"Fui consciente de lo difícil que era participar en todos los minutos de la Liga. Me di cuenta luego, y me supo muy mal la verdad. Recuerdo que Óscar me llamó"

Pablo Vázquez saluda a pequeños aficionados del Sporting / Sporting de Gijón
¿Qué le faltó al equipo?
Un poco todo. Quizá convicción también. Faltando seis o siete jornadas estábamos bien, en una distancia buena para pelearlo. Y fue el momento de conseguir la salvación, que era el primer objetivo. Creo que hubo ahí un poco de conformismo en general. Y en el fútbol no puede haber ese tipo de conformismo porque no sabes nunca los años siguientes cómo van a ser. Lo que tienes delante es lo que tienes que intentar pelear.
Después de Imanol llega Óscar, primero como interino, pero se queda hasta el final. ¿Qué recuerdo guarda de él en el banquillo?
Con Óscar ocurrió un poco la sensación que se me quedó a mí. Las cuatro últimas jornadas fueron tan malas que se empañó todo. Y es la sensación que yo tengo también incluso en lo personal. Óscar hizo un grandísimo trabajo. El papel que tenía él era muy difícil, muy difícil. Y estuvimos, desde que llegó él, en un ritmo de puntos bastante elevado, incluso de play off. Luego él tenía una faceta que igual nos venía muy bien como equipo, que era un tío muy pausado, muy calmado. Era muy tranquilo. Y eso también nos vino muy bien para bajar revoluciones y asentarnos un poco más en su idea, pero desde la tranquilidad. Y yo creo que él hizo un grandísimo trabajo. Luego, tengo la sensación de que las últimas cuatro jornadas, que las perdimos, pues... Creo que no fue lo que reflejaba la temporada.

Pablo Vázquez ante el Granada. / Casteleiro / Roller Agencia
El abrupto final con el Deportivo y el récord fallido de minutos
¿Cree que al no existir la certeza de quién iba a ser el entrenador la temporada siguiente fue perjudicial?
No sé si ayudó o no. Lo que sí que es verdad es que las últimas cuatro jornadas sembraron dudas en todo el mundo. Y ya está, yo lo que pensó el club... Evidentemente, ya sabían que iban a hacer un proyecto ambicioso para intentar pelear el ascenso. Eso lo sabíamos todos desde que nos salvamos. Entonces, a partir de ahí, que el club considerase que la gente que tiene ahí ahora mismo es la que le va a dar para pelear por el ascenso, eso es cosa de la gente que manda. No consideraron en ese momento que era el indicado para pelear eso. Y ya está.
Llegó al final de curso tras completar el 100% de los minutos. ¿Qué pasó en la última jornada?
Pasaron muchas cosas. Yo era consciente de que tenía ahí un récord, una cifra muy bonita, muy difícil de conseguir. Hablé con el entrenador y me dijo que no sabía qué iba a hacer porque, evidentemente, Pablo Martínez y Jaime se despedirían del club. Yo no le quise tampoco decir nada tipo ‘oye, jugamos con cinco y así participamos los tres’. No le quise persuadir porque consideraba que era una decisión que él tenía que tomar, y él sabía las cartas que había. Jamás le metí presión y luego acepté la decisión. Después, es verdad que me supo peor cuando sucedió. Antes dije: ‘Bueno, no pasa nada, es algo muy secundario, se lo merecen Jaime y Pablo’. Luego es verdad que, visto lo que cuesta, me supo bastante mal.
En una liga de 42 jornadas es muy difícil de lograr.
Yo, por ejemplo, ahora me encuentro muy bien. Pero es que hay tarjetas, lesiones, compañeros que están igual o mejor... Pasan muchas cosas. Después fui consciente de lo difícil que era participar en todos los minutos de la Liga. Me di cuenta luego, y me supo muy mal la verdad. De hecho, recuerdo que Óscar me llamó.
¿Le llamó?
A la semana, sí. Porque claro, él tampoco sabía que era mi despedida también, es lo curioso. Se despidieron Jaime y Pablo, y yo no sabía en ese momento que era mi despedida también.

Pablo Vázquez remata de cabeza en el partido contra el Huesca en Riazor / CASTELEIRO / ROLLER AGENCIA
Pablo Vázquez explica su salida del Deportivo
¿Cómo fue ese proceso de salida? Después de ser indiscutible dos temporadas, ¿cómo se lo comunica el Dépor?
Yo salgo porque el Dépor me dice que salga. Es decir, yo no quería salir. Eso ya supongo que quedó claro las miles de veces que he hablado. No hay historia ahí. Si el Dépor me hubiera valorado, me hubiera dicho: ‘Pablo, vas a ser un tío como creemos que tal...’, o como creía yo que debería ser, yo me hubiera quedado un año más. Y luego, bueno, no sé, nunca sabes. Pero supongo que ya había quedado claro muchas veces que yo salí porque me dijeron que era lo mejor y ya está. No hay más.
¿Le hubiera gustado continuar?
Yo en un principio sí, claro. Antes de hablar con el club, al 100%. Después, ya no.
Cuando habló con el club, ¿siente que no confiaban en usted?
Claro, claro. Fue una reunión muy mala, muy mala. O sea, muy mal, muy mal todo. Y se me quedó el cuerpo, vamos... Así que nada, también lo recordaré para mal. Pero bueno, oye, la vida es así. Y yo estoy muy contento ahora donde estoy, estoy muy feliz. Y todo pasa por algo.
¿Son cosas del fútbol? En el sentido de que usted ahí ya no puede hacer más.
Aquí todo el mundo somos personas, todo el mundo tenemos nuestras preferencias, nuestros gustos, nuestra idea, nuestro futuro, no sé, mil millones de cosas. Y ya está. Y en este caso el Dépor no contaba de todo a todas conmigo.
¿Cómo vive esas semanas cuando sale el Sporting y la decisión de salir y buscar algo?
Yo cuando ya sé del Sporting es porque yo ya sabía que iba a salir. Al salir es cuando aparece el Sporting, no antes. No sé si me explico. Si no fuera a irme del Deportivo, a mí no me aparece el Sporting. Fue muy fácil. No, bueno, no fue fácil. Fácil porque quería venir, pero luego hubo muchas trabas económicas. Lo que iba a ser una salida limpia fue un traspaso que se enquistó muchísimo. Yo pensaba que me iban a dejar marchar, pero luego mil cosas que hay en una negociación. Y ya está. Sin más.
"Fue una reunión muy mala, muy mala. O sea, muy mal, muy mal todo. Y se me quedó el cuerpo, vamos..."

Pablo Vázquez discute con González Esteban en el derbi. | / I. López
El recuerdo de Yeremay, Mella, Barcia y Riazor
Ha formado parte importante del club cuando han explotado varios talentos, entre ellos Yeremay y Mella. ¿Cómo los ve ahora?
Hay muchas miradas puestas, el club ha depositado mucha confianza. Pero son chavales y es muy difícil llevar todo lo que llevan encima ellos. Yo los entiendo perfectamente. Tienen nivel de superior categoría, eso es muy evidente. Y lo que tienen que estar es ellos con su cabeza tranquila, que los dejen un poco también estar, porque por ejemplo, con Yere, yo sí que veo que está demasiado en el foco y no sé yo hasta qué punto es bueno. Pero incluso el foco interno de la gente de allí. Yo veo al Dépor y estamos como todo el mundo esperando que cuando Yeremay tenga el balón, que ocurra algo excepcional. No es tan fácil. Esas expectativas que tenemos todos de él hace que a veces los chavales estén un poco más cortados. Es muy difícil su situación. Pero tienen calidad de sobra para estar más arriba. Dependerá de ellos y de su mentalidad.
Otro con quien compartió zaga es Dani Barcia. Este curso le toca que vaya todo menos rodado.
Estas situaciones son de lo más normal en el mundo del fútbol. Esto a Dani le va a hacer mucho más fuerte, estoy convencido. Va a valorar mucho más las cosas, va a saber que esto no es tan fácil. A él lo va a mejorar y estoy convencido de que él está currando a tope para cuando vuelva al campo estar a un gran nivel, porque es lo que toca, no hay más. Y esto yo creo que a él lo va a hacer mucho mejor futbolista y persona.

Barcia y Pablo Vázquez / Carlos Pardellas
¿Qué futuro le ve?
Dani tiene unas condiciones excepcionales. A Dani se le ve, pero es verdad que tiene que saber llevar situaciones de partido. Es todo el proceso que hemos vivido todos los centrales jóvenes. Encima, Dani ha pasado muy rápido al fútbol profesional y de nivel. En mi caso no me pasó, me dio más tiempo cuando llegué al fútbol profesional a tener un poco más de experiencia. Le va a dar y tocar leer mejores elecciones de juego, leer mejor posicionamiento, cuándo saltar o cuándo no... Mejorar, pero como todos, porque las condiciones las tiene de sobra.
Usted siempre ha sido muy querido por la grada por ser un jugador que representaba al público jugando. Le tocó volver como rival hace poco. ¿Con qué sensación le queda?
Yo estoy muy agradecido. No tengo cosas malas que decir. Estoy agradecido. Es verdad que luego en el estadio, en la primera vuelta, sentí algo raro, porque yo pensaba que la gente me tenía... Creo que lo sigo pensando, pero es verdad que luego, durante el partido, pues claro, somos rivales. Pero yo le tengo un cariño especial al Dépor, a A Coruña y a la gente, porque me han tratado muy bien y he sido muy feliz. De hecho, sigo recibiendo a veces mensajes de gente del Dépor que eso me llena de verdad. Esa gente dándome la enhorabuena por los éxitos que pueda tener. Estoy agradecido, muchísimo.
Suscríbete para seguir leyendo
- Suspendida este viernes la huelga de buses en A Coruña a la espera de un acuerdo entre sindicatos
- Cocidos en A Coruña y su área por 15 euros: 'Hay gente que viene todas las semanas a comerlo
- Luz verde ambiental para la construcción de 160 viviendas en A Penouqueira, en Arteixo
- Nuevo espaldarazo de la Justicia al derribo de la torre de Mera
- Los accesos a la intermodal de A Coruña entran en la recta final
- Medio siglo en Os Castros: el bar de las ligas de mus que conquista con su tortilla casera
- La alcaldesa de A Coruña anuncia que 'en próximos días' una nueva empresa asumirá el Programa Lecer
- La borrasca 'Oriana' entra en Galicia con una masa de aire polar: así afectará a A Coruña
