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Fútbol | Liga F

0-4 | La pólvora del Sevilla aniquila al Dépor Abanca

Wifi, con un doblete, Kanteh y Andrea resuelven el partido en la segunda mitad | El cuadro blanquiazul perdona ante Sullastres y termina pagando su desacierto

A Coruña

Salió el sol en A Coruña, pero el Dépor Abanca solo vio nubes negras. El Sevilla goleó a la escuadra de Fran Alonso en Riazor (0-4), en un duelo con dos partes muy diferenciadas. En la primera, el conjunto blanquiazul tuvo ocasiones claras para adelantarse, pero no las aprovechó y, en la segunda, el Sevilla se activó y transformó el sueño en una auténtica pesadilla.

El partido comenzó con una gran novedad: la titularidad de Yohana por delante de Inês Pereira en la meta local. Más allá de esa sorpresa inicial, fueron 45 minutos de tanteo y mucho respeto. Las primeras llegadas en ambas áreas se dieron a balón parado, en dos faltas lejanas que no inquietaron ni a la madrileña ni a Sullastres. El Dépor apretó arriba y el Sevilla prefirió esperar. La presión asfixiante de las coruñesas propició un par de robos peligrosos que no acertaron a finalizar con acierto. El equipo blanquiazul rebosaba confianza y a la grada le gustaba lo que veía, porque el cuadro andaluz, ahogado, apenas cruzaba la línea divisoria.

Raquel Morcillo tuvo la más clara del Sevilla, en un mano a mano con Yohana que envió alto en el ecuador del primer acto. La acción fue anulada por fuera de juego, pero supuso el impulso que necesitaba el conjunto de David Losada para dar un paso adelante. Fue su primera señal de vida. Esther remató desviado un centro tenso de Rosita Márquez y Wifi lo intentó por la derecha, aunque sin complicaciones para la portera deportivista.

Al filo del descanso, el Deportivo volvió a coger la manija y tuvo su ocasión más clara. Un mal pase atrás de Iris fue interceptado por Lucía Rivas que, con espacio y tiempo para pensar, finalizó flojo y a las manos de la guardameta visitante. Justo después, una rápida internada de Samara por la derecha se envenenó al golpear en las piernas de las centrales y obligó a Sullastres a salir con agilidad para evitar el gol local.

Ainhoa Marín pugna por un esférico frente al Sevilla.

Ainhoa Marín pugna por un esférico frente al Sevilla. / CASTELEIRO

Del cielo al infierno

El Dépor se marchó al vestuario con la cabeza alta y ganas de más, pero el Sevilla tardó poco en dar su primer gran golpe en la mesa. El equipo visitante se aprovechó de una falta en la frontal (muy protestada por las deportivistas) para romper la igualdad. Morcillo sacó en corto para Esther, que envió el esférico al área pequeña para que Wifi rematase entre camisetas blanquiazules, muy sola, y colocase el 0-1 en el marcador.

La reacción del equipo local al mazazo tuvo más cabeza que corazón. Durante los minutos inmediatamente posteriores, quiso hacer muchas cosas demasiado rápido y se atascó. Pizarro estuvo a punto de rematar un centro de Ainhoa y Paula y Olaya intentaron superar a Sullastres desde lejos. Alonso metió a Marisa por Rivas para intentar reanimar a la parcela ofensiva, pero fue en vano.

El suflé coruñés bajó tan rápido como había subido. En menos de cinco minutos, Wifi volvió a encontrar un agujero en la zaga local para hacer el 0-2 y Kanteh recibió un pase en profundidad desde su campo que aprovechó para batir a Yohana y sentenciar el encuentro con un disparo raso (0-3). Quedaba más de un cuarto de hora, pero el Dépor estaba perdido y frustrado. La guinda de la mala suerte fue el 4-0. Barth perdió un balón sencillo en el centro del campo, Andrea golpeó largo, más por último recurso que por convicción real, y a Yohana, que lo tenía todo para pararlo, se le escapó de las manos. Tocadas y hundidas.

A partir de ahí, el tiempo pasó lento y los minutos finales se convirtieron en una agonía. El Sevilla aun envió un remate al palo y Pizarro tuvo el gol del honor en sus botas, después de una gran jugada de Marisa, pero Sullastres clavó el pie izquierdo sobre el césped para impedirlo. El Dépor se hundió y se marchó de vacío en una tarde para aprender y olvidar.

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