Fútbol | Deportivo
Riki y Mario Soriano empiezan a cambiar el código de ataque del Dépor
El asturiano asumió ante el Castellón el mando de la medular y ofreció soluciones con envíos en largo a los costados | El madrileño regresa a la mediapunta, pero suma a su perfil ofensivo su vertiente de todocampista

Riki se prepara para dar un pase en el duelo contra el Castellón. / Fernando Fernández

Hubo un tramo de temporada en el que el abecedario del Deportivo al iniciar jugada desde atrás, sin depender de balones largos hacia Mulattieri en los primeros encuentros o de aprovechar transiciones fugaces de Yeremay o David Mella por los costados, empezaba con una salida desde los centrales en la que la tarea recaía en José Ángel, en Villares o en Gragera, ya desaparecido de las alineaciones desde hace dos meses, y no tenía un final establecido en el área rival. Sin embargo, el fichaje de Riki Rodríguez, que debutó ante el Albacete y disfrutó ante el Castellón de su primera titularidad, ofreció a Antonio Hidalgo el recurso en la medular que tanto ansiaba, desde que la llegada del asturiano se frustró el pasado mes de agosto.
El nuevo titiritero del centro del campo ya dio muestras de su repertorio en los poco más de 90 minutos que ha vestido la camiseta blanquiazul y, a su vez, ha permitido a Mario Soriano recuperar su faceta más ofensiva. El plan de Castellón no tuvo como colofón un resultado satisfactorio en el marcador, pero sí evidenció los primeros pasos con los que el equipo quiere cambiar y reforzar la producción ofensiva de los hombres de ataque.
Riki teje los hilos
En Castalia, Riki formó con José Ángel en el doble pivote. A pesar de que el andaluz no tuvo su duelo más estelar, y sus mejores acciones fueron pases de seguridad en campo propio, el asturiano ya comenzó a dejarse notar durante los casi 80 minutos que estuvo en el verde. Además de dirigir por dónde había que buscarle las cosquillas al Castellón, que no se cansó de presionarle a él y a la primera línea que le guardaba por detrás, también comenzó a hacer gala de sus desplazamientos de balón en largo y en medias distancias.
Por la sala de máquinas pasará la solución a los problemas que el Dépor ha encontrado en los últimos tiempos para generar ocasiones que realmente puedan finalizar sus artilleros. En esa misión, Riki ya dejó su seña de identidad. Erró seis de todos los pases que dio en el partido y acertó tres de los seis envíos en largo que probó. Un par se le escaparon fuera, forzado por las circunstancias del choque, pero fue un recurso valioso.
Fueron constantes sus intentos por encontrar en ventaja a Yeremay y a Quagliata en la banda izquierda, en un duelo en el que la velocidad y el intercambio de golpes eran unas condiciones compartidas por olleruts y blanquiazules. También trató de encontrar en la diestra a Mella, aunque con menos eficacia.
El rol de Soriano
Tan solo un pase de Riki llegó al área rival. Su labor fue tejer las jugadas y abrir caminos, pero la responsabilidad de llevar la pelota a las zonas de verdadero peligro recae en un Mario Soriano que, después de un mes habituado al doble pivote, regresó a su posición habitual de mediapunta. El madrileño hizo lo mejor de los dos mundos. Volvió a ser un correcaminos que estaba en todas partes, iniciando jugada junto al asturiano y, también, buscando ese último pase mucho más cerca del área rival.
Solo erró dos envíos de los 52 que salieron de sus botas. Alguno fue arriesgado en campo propio, pero en sus labores de ataque, rozó la perfección. Junto con su rol de catalizador del ataque regresó, también, su parte rematadora. Tuvo el 1-1 en un disparo desde la frontal que bloqueó un defensa, un recurso que le hace falta a un Dépor que no acaba de encontrar la pólvora entre sus delanteros.

Mario Soriano, en Castalia. / Fernando Fernández
Aunque es tan solo la primera vez que comparten el terreno de juego durante tanto tiempo, obviando los últimos minutos del duelo contra el Albacete, los roles compartidos y complementarios de Riki y Soriano ya comienzan a dar sus frutos en la sala de máquinas de Antonio Hidalgo. Todavía queda ver germinar esos brotes verdes y que la evolución permita al equipo encontrar la fórmula idónea para enchufar a sus nueves o, al menos, brindarles ocasiones más claras y más frecuentes.
Hidalgo tiene las herramientas adecuadas para dejar madurar este proceso. Toca ponerlo en práctica de inmediato, en la visita de un Eibar que no hará concesiones en Riazor y al que hará falta desarmar con la ayuda de los dos mediocentros.
Suscríbete para seguir leyendo
- Una hostelera de Oleiros sufre un desmayo en su local y se queda sin baja laboral por ser autónoma
- 0-0 | AD Ceuta CF - RC Deportivo, en directo hoy: partido de la Liga Hypermotion en vivo | Primera parte
- La multinacional japonesa Resonac resucita la antigua parcela de Alu Ibérica en A Coruña, junto a Marineda: los trabajos empiezan este cuatrimestre
- Empieza un año crítico en la movilidad de A Coruña: la Xunta advierte de que un accidente grave puede llevar al 'colapso
- Así está la clasificación de Segunda: El Dépor duerme en ascenso directo pendiente del Castellón
- La Torre de Hércules permanecerá cerrada al público hasta junio por obras
- Comienzan las obras de 94 pisos protegidos en Xaz, con precios desde 199.000 euros: 'Es un ejemplo que ojalá se copie en otros sitios
- Arteixo rescatará el aparcamiento de la playa Repibelo después de 20 años