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Fútbol | Deportivo

0-2 | La realidad golpea a un Deportivo estéril

El Granada se impone con dos zarpazos al inicio y al final de un encuentro en el que los blanquiazules carecieron de ideas y de capacidad para generar oportunidades claras de gol | Los de Hidalgo desaprovechan la opción de dormir segundos y enfurecen a Riazor

VÍDEO | Deportivo- Granada / RCD

Daniel Abelenda Lado

Daniel Abelenda Lado

A Coruña

Poco queda medio año después del Deportivo que tomó Los Cármenes en la primera jornada de liga con una jugada de fantasía entre sus hombres de ataque. Seis meses más tarde los blanquiazules cayeron (0-2) ante el Granada con una actuación muy por debajo de lo que quiere ver Riazor y de lo que se espera de un contendiente al ascenso. Mismo rival, un equipo en crisis que lucha por no bajar a Primera RFEF, pero una evolución, la del conjunto coruñés, que la parroquia herculina volvió a poner en duda con varias pitadas. Un gol de Arnaiz en un centro al área sirvió para desarbolar a los hombres de Antonio Hidalgo, que no encontraron la forma de inquietar a Luca Zidane en casi 70 minutos y encajaron la sentencia en un mano a mano de Jorge Pascual. Pocas ideas, menos pólvora y mucha posesión estéril en campo propio para un Dépor que desperdició la oportunidad de escalar a la segunda posición.

Antonio Hidalgo revolucionó con matices su once inicial para recuperar una de las ideas de inicio de temporada que tenía guardada en el baúl. El técnico de Canovelles recuperó, sin balón, una línea de cinco centrales, con David Mella y Quagliata como carrileros encargados de sumarse al ataque. Mario Soriano revoloteó por todos lados, pero el peligro se atisbó en las botas de un Eddahchouri al que se le volvieron a escapar varios controles de balón. El neerlandés robó un balón a Diaby y se plantó en el área, pero definió fatal ante un Luca Zidane muy sólido. Tampoco mejoró al intentar bajar un envío de Ferllo desde área propia. Se le atragantó y terminó en manos del portero del conjunto nazarí.

El Granada comenzó a estirarse y a aprovechar la superioridad numérica en la banda izquierda del Dépor. Álex Sola ya había probado varios envíos peligrosos al área, pero el tanto de la discordia llegó desde la izquierda. Sergio Ruiz colgó un centro anticipado y José Arnaiz, aprovechando que Quagliata rompía el fuera de juego, cabeceó sin oposición y dejó clavado a Ferllo (0-1).

Pitó Riazor por el gol, pero replicó, sobre todo, al ver la pasividad de sus futbolistas tras el tanto encajado. Fueron minutos de dudas, de falta de ideas y de demasiados pases de seguridad en campo propio. El Dépor le dio el partido ideal a un Granada que apenas sufrió atrás y que estuvo a punto de sacar petróleo en alguna presión y en un cañonazo de Trigueros que fue directo a Ferllo. Los blanquiazules solo comenzaron a reaccionar antes del descanso, con un par de tiros lejanos de Stoichkov y Zaka demasiado inofensivos como para inquietar a Zidane.

Segunda parte

Charlie Patiño por José Ángel fue el cambio con el que Hidalgo trató de lavarle la cara a su equipo. El Dépor salió mejor al segundo tiempo, cargó con más eficacia por la banda derecha y logró hilar alguna posesión larga que acabó en un disparo peligroso de Altimira, pero volvió a evidenciar problemas en las botas de su ariete. El técnico catalán recurrió rápido a Luismi y, sobre todo, a un Bil Nsongo aclamado por Riazor.

Mella se cambió de banda y necesitó un minuto para cargar a toda velocidad sobre el área a toda velocidad, pero Diaby fue al choque para cortar su avance en el área y ambos salieron mal parados. El de Espasande trató de seguir, pero pronto le reemplazó Escudero para ocupar el carril zurdo y darle a Luismi tareas ofensivas.

Deportivo - Granada

Deportivo - Granada / Carlos Pardellas

Hidalgo quemó las naves con Mulattieri, que entró a acompañar a Bil en la batalla con la defensa granadina. Sin embargo, el empate fue más un deseo que una posibilidad real y los rojiblancos, a la mínima oportunidad que tuvieron, asestaron un zarpazo letal. Manu Trigueros cazó el rechace de un balón alto dividido en el que se molestaron Comas y Patiño para asistir al espacio a Jorge Pascual, que se plantó solo ante Ferllo y finiquitó el encuentro (0-2). Mulattieri intentó reivindicarse con un cabezazo en fuera de juego y un mano a mano en posición legal, pero ambos acabaron en las manos de Zidane. Disparos tardíos e insuficientes para paliar la molestia y el enfado de Riazor.

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