Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Segunda División

Deportivo - Granada: Al asalto del ascenso directo

El Dépor tiene en la mano dormir en segunda posición tras el tropiezo del Castellón en Zubieta

Yeremay es baja por unas molestias en el pubis n Riazor aguarda una mejora futbolística tras varias victorias sin lustre

Eddahchouri celebra su gol ante el Eibar

Eddahchouri celebra su gol ante el Eibar / Iago Lopez

Xane Silveira

Xane Silveira

A Coruña

Vale tanto una victoria fea como una que la retina absorba durante mucho tiempo. No sabe igual, pero con las cuentas en la mano, a veces incluso eleva su importancia. En Zubieta, en León, o las últimas en Riazor ante el Albacete y el Eibar no fueron brillantes. El Deportivo tiene un gran margen de mejora en su fútbol y Riazor, que no se fía del resultadismo, aguarda un paso al frente este domingo ante el Granada. Pero, sobre todo, espera una victoria que permita al equipo coruñés volver a puestos de ascenso directo. Una posibilidad difícil de creer hace algunas semanas cuando los pupilos de Hidalgo abandonaron Castalia. Un mes después, el pinchazo del Castellón ante la Real B pone en bandeja la segunda plaza para los coruñeses que, de ganar, volverán a depender de sí mismos.

Se ha abierto una ventana en Riazor que ilumina infinidad de rostros. La luz es fuerte. Intensa. Pero no debe ser cegadora. El Dépor saltará al campo con un objetivo claro: agarrar lo que a lo largo de la temporada ha estado persiguiendo y por momentos ha sido suyo. No será sencillo ante un Granada necesitado de victorias para volver a alejar el fantasma del descenso. El equipo nazarí ha tenido que reubicar sus prioridades esta temporada. El proyecto de Pacheta es joven, pero tiene talento, ambición y mucho ritmo en sus piernas. Si el Dépor se relaja, lo pagará.

Un Deportivo, de nuevo, sin Yeremay

Antonio Hidalgo volverá a tener que configurar un Deportivo sin su gran figura. Yeremay, que descansó por sanción la pasada jornada, tiene molestias en el pubis y deberá recuperarse bien para poder ayudar a su equipo en el tramo decisivo. Ha jugado con problemas físicos hasta que el cuerpo ha pedido parar. El equipo coruñés le necesita, sí, pero bien, sin dolores, sin forzar. A su nivel, que es diferencial.

Tras un fallido 4-4-2 en Zubieta que se salvó por la temeridad de Mikel Rodríguez, expulsado con 2-1 en contra, Hidalgo deberá reformular una vez más a un equipo que no termina de encontrar el cómo, aunque sí el qué. Empeñado en hacer lo más difícil, que es ganar, los blanquiazules necesitan dar un paso al frente en el juego, en el dominio, en el manejo de la escena y también de las expectativas con una plantilla que rebosa talento en todas sus filas.

Yeremay, durante el partido ante el Albacete

Yeremay, baja para el partido / CARLOS PARDELLAS

Para compensar los problemas estructurales vividos en Zubieta, Hidalgo podría añadir un centrocampista más a la sala de máquinas. La pareja Mario-Riki funciona, pero necesita más nexos interiores. Diego Villares, para sumar piernas, presión y físico por dentro; o Charlie Patiño, que aportaría control, seguridad en el primer pase, e inteligencia en la dirección, optan a una posición que permitiría devolver al joker a la cercanía del área. Arriba, Luismi Cruz atraviesa un momento de forma delicado, y podría ceder su sitio para que Mella regrese al costado derecho y Stoichkov ocupe el izquierdo. El gaditano, eso sí, metiéndose hacia dentro, donde más cómodo está. Bil Nsongo, el arma secreta, aguardará su turno en el banquillo para repetir gesta.

En frente estará un Granada con bajas que pierde a Alemañ, su máximo anotador con cinco goles, y Casadesús. Son duda Arnaiz, Alcaraz y Bouldini. Petit o Pascual en la delantera se debeten por una posición. Deberán batallar con ese Loureiro-Noubi inamovible en los últimos meses, pero que dejó algunas dudas en el duelo de Zubieta.

Tracking Pixel Contents